10 pueblos espectaculares y poco conocidos que visitar en Cuenca

La Diputación de Cuenca, a través del Patronato, ha lanzado recientemente la campaña turística “Cuenca, kilómetros de calma” con el fin, entre otros, de atraer visitantes durante este verano. Por ello queremos contribuir con nuestro granito de arena para incentivar las excursiones por la provincia. Hemos diseñado este post con muchos tesoros que seguro serán de tu interés.

Belmonte, Alarcón, San Clemente, Cañete, Uclés, Mota del Cuervo, Huete, Priego… Son muchas las localidades impresionantes que pueden admirarse en la provincia de Cuenca. Acabamos de citar unas cuantas, las cuales son ampliamente reconocidas como destino turístico sobresaliente. Hoy queremos salirnos un poco de este circuito convencional para recomendar la visita a otra serie de pueblos menos conocidos.

10 pueblos de la provincia de Cuenca no tan conocidos para visitar

Es posible que varios te suenen o que incluso hayas visitado alguno, no quiere decir que sean totalmente desconocidos. Eso sí, creemos que merecen mayor reconocimiento y fama dentro de la provincia, puesto que son auténticas joyas, cada una por diferentes motivos. Acompáñanos por Serranía, Alcarria, Mancha y Manchuela para volver a caer enamorado de Cuenca.

  1. Huélamo

Huélamo, en la Serranía de Cuenca

Es el primer pueblo que visitamos cuando comenzamos con el blog y no pudimos tener mejor suerte. Nos quedó grabado en la memoria para siempre. Gran parte de su encanto es debido a su espectacular ubicación, con sus casas encaladas perfectamente asentadas en la ladera de un cerro. Recomendamos asomarnos al “Castillejo” y al Castillo, ambos en los extremos de la villa, para obtener unas vistas fantásticas. En este último podremos comprobar los escasos restos de la fortaleza musulmán que existía antaño. Pero sobre todo recomendamos pasear por sus calles para percibir un encanto serrano que se queda impregnado para siempre.

Cerca: El embalse de La Toba se encuentra muy cerca. A unos quince kilómetros en dirección Uña. Es zona de baño autorizado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, aunque recordamos que actualmente no está aconsejado.

  1. Albalate de las Nogueras

Nos dirigimos hacia el extremo oriental de la Alcarria conquense, lindando con El Campichuelo. Ubicada entre los ríos Trabaque y Albalate, esta villa acumula tantos encantos que es imposible no quedarte prendado de ellos. Podemos empezar por sus cuevas de vino. En el Carril encontramos estas construcciones junto a la acera, conformando un agradable paseo a la vera del río Trabaque, sobre el cual, muy cerca, se localiza el puente del Nogueral. Preciosa esta zona. Merece la pena reseñar también la magnífica iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, declarada Bien de Interés Cultural en 1984.

Cerca: Pasado Villar de Domingo García, a veintitrés kilómetros, aproximadamente, nos encontramos el yacimiento arqueológico de la villa de Noheda. Alberga el mayor y más importante mosaico figurativo romano del imperio.

  1. Castillo de Garcimuñoz

Destacamos este pueblo por dos motivos. El primero porque aquí fue herido de muerte el ilustre literato Jorge Manrique. El segundo porque posee uno de los castillos más llamativos de Castilla-La Mancha, y es que alberga en su interior la iglesia de San Juan Baustista. Lo podemos apreciar observando cómo el campanario se sitúa sobre una de las torres de la fortaleza. No podemos perdernos el paseo por el barrio árabe, cerca del recomendable cerro de San Juan, y el barrio judío. No por nada llegó a conocerse la localidad como “Garcijudea”. Además, no hay excusa para no ir, puesto que se encuentra muy bien comunicado junto a la autovía A-40.

Cerca: Catorce kilómetros separan esta localidad de Santa María del Campo Rus. Si en Castillo de Garcimuñoz fue herido Jorge Manrique, en esta villa falleció. El centro de Estudios Manriqueños, la iglesia de la Asunción o la ermita de la Virgen del Amparo son imprescindibles.

  1. Santa María del Val

Santa María del Val

El entorno natural que rodea este pequeño municipio serrano es de ensueño. Se halla cobijado por la roca de la montaña y por las aguas del río Cuervo, conformando un paisaje precioso. Igual que ocurre con Huélamo, lo más agradable es recorrer su entramado de calles estrechas, respirando la tranquilidad que proporciona. El paseo por la zona meridional, junto a los huertos, es genial. No dejes de contemplar la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, monumento más importante de la villa. Merece mucho la pena, aunque solo sea por comprobar unas vistas que te dejarán sin habla.

Cerca: No podían entrar todos los pueblos, pero el siguiente a Santa María del Val, a quince kilómetros, es otra joya. Poyatos consta de un patrimonio arquitectónico medieval de los más hermosos. Por algo fue declarado Conjunto Histórico en el año 2001.

  1. Valdeolivas

Norte de la Alcarria conquense. Hoya del Infantado. Valdeolivas presenta uno de los conjuntos urbanos mejor conservados en la provincia de Cuenca. Podemos mencionar multitud de encantos, como las vistas desde la ermita de San Quirico, las múltiples casas blasonadas de la localidad, el precioso ayuntamiento o la fuente de los Tres Caños, pero si hay un monumento que impresiona en este pueblo es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo románico y declarada Bien de Interés Cultural en 1982. Destacar su torre de cuatro cuerpos o la pintura mural románica de su interior que representa el Pantocrátor.

Cerca: En el término municipal del vecino pueblo de Albendea, aproximadamente a doce kilómetros, se ubica una de las joyas de la provincia. Se trata de la ermita mausoleo de Llanes, declarada Bien de Interés Cultural. Esta construcción romana es uno de los templos más interesantes de la Alcarria.

  1. Villamayor de Santiago

Hermoso pueblo manchego que no se lleva la atención que merece, quizás por tener cerca pesos pesados como Belmonte o Mota del Cuervo. Consta de un patrimonio arquitectónico muy completo, herencia de los buenos tiempos en los siglos XVI y XVII, cuando vivían en la villa los Comendadores de la Orden de Santiago. La plaza de la Villa es uno de los espacios más hermosos de la provincia, pues alberga edificios de renombre como la iglesia de la Asunción, el ayuntamiento o el palacio de los Comendadores. Otros rincones con mucho encanto son la plaza de la Tercia, la plaza del Torreón o la zona del molino del Labrador.

Cerca: A unos doce kilómetros se localiza una de las fortalezas mejor conservadas en la provincia de Cuenca, aunque en estado de ruina progresiva. Nos referimos al castillo de Puebla de Almenara, localidad vecina de la Mancha Alta conquense.

  1. Huerta del Marquesado

Esta localidad es indivisible del agua. No solo porque en su término se encuentre la embotelladora de una conocida marca, sino porque es apreciable en todo momento, incluso existe un Museo del Agua Clara. Muchos alicientes como el precioso lavadero que acoge la exposición permanente del museo recién citado, la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, el molino del Batán o las numerosas obras realistas que conforman una parte del Paisaje Ilustrado de Luis Zafrilla. Este proyecto artístico consta de diversas esculturas de metal, las cuales representan escenas costumbristas que reflejan la historia de esta zona rural.

Cerca: Ya que hablamos del Paisaje Ilustrado, qué mejor que seguir contemplando sus obras en las bellas localidades de Valdemeca y Cañete. Ambas alejadas a tan solo catorce kilómetros de distancia, aproximadamente.

  1. Mazarulleque

Quizás solo por su núcleo urbano no reúna los motivos suficientes para entrar en la lista, pese a que alberga joyas como su cerro del Castillo, poblado de cuevas de vino que suponen un claro valor añadido. Pero en su término municipal se ubica una de las mayores joyas de la provincia, en nuestra humilde opinión. Hablamos de la ermita de Nuestra Señora de Altomira, ubicada en plena sierra homónima. Uno de los templos con mayor encanto que hemos visto, no por su arquitectura, sino por el paraje natural donde se halla, el cual proporciona unas vistas espectaculares.

Cerca: A tan solo siete kilómetros se localiza una de las atracciones del momento en la provincia de Cuenca. Nos referimos al yacimiento arqueológico de La Cava, ubicado en el término municipal de Garcinarro. Un tesoro que no te puedes perder.

  1. Villanueva de la Jara

Silueta de la basílica de Nuestra Señora de la Asunción, en VIllanueva de la Jara

Es posible que aquí estemos haciendo un poco de trampas porque esta localidad no es poco conocida. Pero sí queremos romper una lanza debido a que merece mucho más crédito turístico. Debería ser uno de los pueblos referentes de la provincia. Y no exageramos. Para nosotros su patrimonio religioso y civil es de los tres más interesantes y completos de toda la provincia de Cuenca. Mención aparte para la majestuosa Catedral de la Manchuela, es decir, la basílica de Nuestra Señora de la Asunción. Fue inteligente Santa Teresa de Jesús en fundar aquí uno de sus conventos de Carmelitas Descalzas, el único de la provincia. Su plaza Mayor o la iglesia del Convento del Carmen, entre sus muchos tesoros. Un diez.

Cerca: La localidad de El Picazo se encuentra a unos doce kilómetros en dirección oeste. Se trata de un pueblo con un patrimonio civil muy interesante, aunque es conocido sobre todo por los paisajes que conforma el río Júcar a su paso por el mismo.

  1. Villar del Humo

Paseo Fluvial del río Vencherque

En la serranía Baja nos topamos escondido este maravilloso pueblo. El encanto serrano de sus calles otorga una paz que no tiene precio. Su edificio más importante es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, aunque sus mayores encantos se localizan alejados en su término municipal. El primero las pinturas rupestres del Arco Mediterráneo, declaradas Patrimonio de la Humanidad, y es que los abrigos de Peña del Escrito, Selva Pascuala y Marmalo son alucinantes. El segundo el paseo fluvial del Río Vencherque, una ruta refrescante a través de un paraje natural precioso. Mucho que ver en Villar del Humo.

Cerca: En dirección sur, aproximadamente a veinte kilómetros tenemos la villa de Cardente. Precioso pueblo con un patrimonio natural y arquitectónico fantástico. Te lo recomendamos. Si continuamos dirección sur podremos apreciar el espacio natural más espectacular de Cuenca: las Chorreras del Cabriel.

Bola extra. La villa de Moya

Tenía que entrar. Lo sentimos, pero este es el sitio más increíble de toda la provincia de Cuenca. Había que decirlo. Estas ruinas emplazadas en un entorno de cuento son un auténtico viaje al pasado. En la actualidad está deshabitada, pero antaño fue cabeza del Marquesado de Moya, al cual pertenecían treinta y seis municipios. Declarada Conjunto Histórico-Artístico, y no es para menos con monumentos como el castillo, la iglesia de San Bartolomé, el convento de la Concepción Franciscana o la iglesia de Santa María la Mayor. Varios de ellos se están rehabilitando en la actualidad. Quizás no seamos muy objetivos, pero en este asunto nos da igual.

Cerca: Ya da igual. Has cumplido y te puedes ir a casa satisfecho completamente. Has visto el lugar más especial de Cuenca. Reiteramos las disculpas por la carencia de objetividad, pero no podemos evitarlo.