Villar de Domingo García, esperando a Noheda

villar_atardecer
villar_lavadero
villar_iglesia
villar_plaza
villar_cuevasbodega
villar_cartelentrada
noheda_entradayacimiento
noheda_cartel
villar_ayuntamiento

En Villar de Domingo García, municipio de situado en el sector oriental de la Alcarria conquense, lindando con la Serranía y a solo 20 minutos de la capital, todos esperan la apertura al público del yacimiento de Noheda, una de sus pedanías junto con los deshabitados Sacedoncillo y Villalbilla. La antigua villa romana, que según las últimas excavaciones pudo pertenecer a la élite aristocrática, alberga el mosaico figurativo más grande encontrado en España y en todo el Imperio Romano (superando incluso a los de Pompeya), único por sus dimensiones, calidad estilística y estilo narrativo y sus excelentes condiciones de conservación. Todavía no es posible visitarlo pero el alcalde, Francisco Javier Parrilla, espera que esté abierto en primavera del próximo año pues asegura que las obras para construir el edificio que protegerá los restos están a punto de finalizar.

Que sirva de revulsivo para una pedanía con 12 habitantes censados, un pueblo con 102 permanentes (de los 218 registrados por el INE el último año) y una zona en constante despoblación, es la ilusión que comparten muchos vecinos. De hecho, Jesús González, propietario de la casa rural ‘Las Callejuelas’ —la única en Villar de Domingo García y altamente recomendable— ya recibe llamadas de gente interesada en visitar el yacimiento. Más pesimista se muestra Juan, regente del bar ‘La Plaza’ y propietario de una empresa de reformas, quizá por su larga trayectoria trabajando en diferentes puntos de la comarca. Dado que Noheda se encuentra antes en la carretera N-320 desde Cuenca, cree que muchos turistas no llegarán hasta la localidad y preferirán quedarse en Chillarón, más cercano a la capital.

Quienes así lo hagan se perderán conocer una población de gente amable y hospitalaria que mantiene vivo un pueblo de calles amplias y cuidadas, repleto de casas nuevas o reformadas con gusto y mimo, sin apenas ruinas y escombros. También, más allá de Noheda, cuenta con un rico patrimonio artístico y cultural heredado de las diferentes civilizaciones que la habitaron, desde el Paleolítico Inferior, pasando por visigodos, romanos, árabes y cristianos. Fueron estos últimos pertenecientes al ejército de Alfonso VIII quienes bautizaron como El Villar (pueblo pequeño) a este fértil paraje bañado por el río Guadamejud y ocupado por los musulmanes hasta la repoblación medieval de finales del siglo XII. Para distinguirlo de otros con el mismo nombre agregaron después el “de Don García”, tercer obispo de Cuenca —a quien pertenecía, posiblemente por donación de Alfonso VIII como consta en diversos documentos y en la mitra episcopal de su escudo— y la corrupción fonética a “Dominus García” derivó en “de Domingo García”, tal y como señala la publicación ‘Referencias Históricas’ de Heliodoro Cordente.

Sin embargo, los árabes dejaron un importante legado, destacando el extenso conjunto de cuevas-bodegas para fabricar y almacenar vino, excavadas en un talud natural de marga (un tipo de roca sedimentaria comupuesta de calcita y arcilla) y adosadas al casco urbano. Su profundidad y elaboración, con interior abovedado y una boca exterior construida con fábrica de piedra de arco de medio punto, es similar al de otras situadas en pueblos cercanos como Torralba, Villaconejos de Trabaque y Albalate de las Nogueras.

Además, la localidad cuenta con destacables edificios religiosos como la ermita de Santo Tomás Apóstol, situada en los alrededores del pueblo y en la que se celebra todos los años una romería, la del Santo Cristo de la Calzada, a la entrada, y la de Santa Ana, de los siglos XVII y XVIII, en la salida junto a la carretera nacional y separada de las cuevas-bodegas por tierras de labor. Por su parte, la iglesia parroquial de la Asunción, conserva elementos constructivos de los siglos XV, XVII y XVIII. De la primitiva fábrica es la capilla de la cabecera de la nave derecha, dedicada a los condes de Cabezuela (procedentes de Ciudad Real), con estructura y crucería gótica del siglo XV. Del XVII data su portada barroca y la torre del campanario, además de los retablos con columnas salomónicas en las naves laterales, mientras que el edificio de planta rectangular con ábside, naves laterales y una central más elevada pertenecen al XVIII (Neoclásico), como el retablo mayor de la nave central. Al fondo están el coro y dos capillas con estructuras similares a ambos lados. Una de ellas alberga la pila bautismal y la otra imágenes que desfilan en las procesiones Semana Santa, entre las que destaca una talla de Cristo Yacente elaborada con los datos de la Sábana Santa de Turín. Posteriores son los arcos, claves, pilastras y cornisas, de estilo rococó.

Iglesia parroquial de la Asunción, Villar de Domingo García

Iglesia parroquial de la Asunción, Villar de Domingo García

Por su ubicación, Villar de Domingo García fue parada de viajeros gracias a su antaño famosa posada del siglo XVI, situada en la plaza de la Consitución y en funcionamiento hasta hace unos años. De la casona de planta irregular y dos alturas con un porche de acceso de carruajes y caballerías hoy solo queda una pared con dos ventanas desde las que se ve un interior convertido en plaza de toros. Pero para muchos este pueblo sigue siendo parada obligada para comprar el exquisito pan que desde hace casi un siglo elabora en horno de leña la tahona ‘El Villar’, un negocio familiar mantenido de generación en generación.

Además de la citada casa rural y de dos bares (uno de ellos con una pequeña tienda de comestibles), esta pequeña localidad cuenta con otros servicios básicos como el consultorio médico, la vivienda tutelada de mayores, el cuartel de la Guardia Civil, una farmacia, una gasolinera, un taller de coches y una empresa de neumáticos. A ellos se sumó este curso la escuela rural Los Olivos, que reabrió sus aulas tras llegar a un acuerdo para que los alumnos del municipio vecino de La Ventosa se desplazaran hasta ella. Son estos niños la gran opción de futuro de un municipio que, con más o menos expectativas, sueña que la llegada de turistas atraídos por el monumental mosaico de Noheda suponga un aliciente ante la actual escasez de oportunidades laborales de una zona poco visitada.

Como los personajes de Beckett con Godot, los vecinos esperan pacientes la apertura de un yacimiento que quizá vuelva a convertir a Villar de Domingo García en ese lugar donde hacer un alto en el camino. Solo les queda confiar en que la espera, en este caso, no sea en vano.
Alcarria_Es_Mas_Cuenca_Blog

Autor
Alcarria Es Más es el primer y único portal informativo específico de la Alcarria conquense, una zona que engloba 69 pueblos con escasa presencia en los medios de comunicación y poco difundidos como destinos turísticos. Su objetivo es poner en valor su riqueza, dar voz a sus habitantes, facilitar el acceso de estos a los recursos y difundir las amplias y variadas posibilidades que ofrece a sus potenciales visitantes, impulsando con todo ello su desarrollo.

[yop_poll id=”359″]