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La Cava, el yacimiento que da vida a Garcinarro

Sierra de Altomira desde el yacimiento de La Cava

Excavado en las rocas de un cerro dominante, protegido por un frente occidental de difícil acceso y con la Sierra de Altomira al fondo, quienes habitaron La Cava controlaban visualmente una de las principales vías de comunicación de la Península, la que unía el interior con la Submeseta sur. Este yacimiento multifásico de 12 hectáreas de extensión que tuvo su primera ocupación hace 4000 años, durante la Edad del Bronce (entre 2.500 y el 1.000 a.C.), y situado en el término de Garcinarro —localidad que junto con Jabalera y Marazulleque conforman el municipio Valle de Altomira— ha dejado de ser el  “gran desconocido” de la Alcarria conquense.

En los últimos meses se ha posicionado como uno de los más visitados de la comarca, a lo que sin duda han ayudado los reportajes aparecidos en varios medios de comunicación de ámbito nacional. Sin embargo, el gran mérito lo ostentan quienes desde el primer día han creído en la magia de unos restos que todavía muchos en el pueblo consideran solo “piedras”. Pese a que más de uno de ellos les tomaba (y les toma) por “locos”, nunca han perdido su pasión y su voluntad por dar a conocer el que hoy sabemos que fue uno de los mayores asentamientos celtíberos de la Península Ibérica en la Edad de Hierro (400-450 a.C.), reutilizado en época romana y visigoda.

El yacimiento está dividido en varias zonas para su visita

Mapa del yacimiento de La Cava

De forma altruista y dejando a un lado en muchas ocasiones su trabajo y obligaciones, Antonio Fernández Odene y Margarita Herrera Munera, que crearon en 2017 la Asociación Cultural La Cava, ejercen como guías turísticos del yacimiento y su entorno cuando algún visitante lo solicita, atendiendo cada vez a un mayor número de ellos llegados de toda España e incluso de otros países prácticamente todos los días durante los meses de verano y la mayoría de los fines de semana del resto del año. Como alcalde del municipio que ha sido durante 16 años y ahora como presidente de esta Asociación, Fernández Odene siempre ha tenido muy claro que La Cava podría convertirse en “un referente y un reclamo turístico” para Garcinarro y la zona. Gracias a su trabajo y empeño entre 2013 y 2014 se iniciaron las primeras excavaciones dirigidas por el arqueólogo Miguel Ángel Valero, a las que siguieron las de 2016 y 2019 con talleres de empleo de la Junta de Castilla-La Mancha. Durante las últimas están apareciendo nuevas construcciones en la parte superior que, según los investigadores, pueden pertenecer a la época íbera. Asimismo, tras mucha insistencia, consiguió que la Diputación de Cuenca y la Junta de Castilla-La Mancha incluyeran en su plan especial el acondicionamiento para la circulación del camino rural de acceso al asentamiento desde la localidad (en la CM-2025 tomando el camino de Santa Ana), otra opción ya para los vehículos junto con el parking situado en el kilómetro 14 de la CM-2000.

El yacimiento de La Cava posee un parking junto a la carretera CM-2000

Parking en el km. 14 de la CM-2000 desde el que parte una senda de subida

Esos trabajos realizados entre diciembre de 2013 y mayo de 2014 sacaron a la luz la parte más importante del asentamiento, la acrópolis retallada en la roca de época íbera: tres estancias de unos 40 metros cuadrados, unidas por un pasillo con un parapeto en la parte de poniente que lo separaba del precipicio. Un edificio singular asociado al poder político, al atesoramiento de los excedentes y al culto con una talla “prácticamente inalterada” y con objetos en óptimo estado de conservación datados en la Edad del Hierro (400-450 a.C.). Un siglo más tarde, esta construcción fue abandonada y no fue reutilizada hasta 6.000 años después, en época visigoda, como un lugar de recogimiento de los eremitas vinculados al cercano monasterio servitano de Cañaveruelas. Sin embargo, ya que no vaciaron el contenido de las estancias y dejaron todo el estrato de materiales in situ, estas han servido como una cápsula del tiempo.

La Cava es uno de los yacimientos más importantes de Cuenca

Construcciones que pueden ser íberas en las excavaciones de 2019

Pero estos hallazgos fueron solo el principio. En una segunda fase hallaron la estructuras pertenecientes a la Edad del Bronce y los restos de la muralla y constataron la reutilización del espacio en época ibérica con algunas disposiciones y casas que ya no están excavadas en la roca sino edificadas, además de elementos de transformación de época visigoda como hogares y cenizas. Y durante la tercera empezaron a encontrar los restos de época romana, confirmando su reutilización en las tres fases.

Consciente de su gran relevancia, en 2015 el Ayuntamiento inauguró un ‘Centro de Interpretación Arqueológica’ dentro del Museo de Historia Antonio Fernández Odene de Garcinarro con paneles expositivos que informan sobre las excavaciones y los objetos encontrados y limpió y señalizó con carteles explicativos el interesante recorrido que conduce al yacimiento desde el km 14 de la carretera autonómica CM-2000, en el paraje conocido como ‘El Pozo’, junto al que construyeron una zona de aparcamiento, de la que parte otra senda de subida directa delimitada con postes de madera.

Visitar el yacimiento de La Cava es una experiencia formidable

Edificio Tripartito en La Cava

Y es que la magia y el misterio que se respira en La Cava no reside solo en su espectacular santuario, sino en un entorno repleto de riqueza gracias a la impronta dejada por las distintas civilizaciones. Tanto es así que nos da la bienvenida un promontorio rocoso natural en el que destaca la llamada ‘Cabeza de Serpiente’, animal de gran simbología religiosa en el mundo celtíbero y de marcado significado funerario, asociado a divinidades como Tanaris o Cernunnos. Después encontramos cuevas eremíticas excavadas en la roca y marcadas con cruces e inscripciones visigodas, un pozo de origen romano o medieval y una piedra identificada como altar de ofrendas o mesa de sacrificio, además de otros restos de molinos de aceituna o uva, tumbas visigodas, pozos cilíndricos y viviendas-cuevas esculpidas o excavadas en la piedra. Muy cerca, junto al antiguo poblado medieval de Mohorte, se pueden visitar unas 120 tumbas antropomorfas diseminadas sobre una colina y en una planicie superior adyacente al yacimiento arqueológico hay un campo de unas 8.000 cazoletas, pequeñas cavidades de distintos tamaños horadadas por el hombre en la roca que son consideradas grabados rupestres de la Edad del Bronce. El paraje tiene la mayor concentración de estas de España, seguido de Galicia, con solo 500.

En La Cava existen multitud de rocas pintorescas

Roca con forma de cabeza de serpiente

Mientras siguen a la espera de que comience el proyecto de musealización incluido en la Inversión Territorial Integrada (ITI) del Gobierno autonómico —incluye un Centro de Interpretación y Recepción de Visitantes y la recreación de una aldea de la Edad del Bronce— los descendientes del poblado celtíbero de La Cava siguen al pie de la letra el consejo druida de amar y valorar lo que eres para que los demás lo amen y lo valoren también. Con ese objetivo, la Asociación Cultural organiza actividades durante todo el año como la fiesta celta de Beltane a primeros de mayo —cuando los rayos de la puesta de sol que penetran por la puerta del santuario iluminan el altar de la habitación de culto—, un concierto de música folk tradicional en el foso en junio y los recorridos teatralizados durante algunas noches de julio y agosto.

Y para difundir toda esta relevante información acerca de las visitas y los accesos, así como sobre su historia, los elementos más destacados de su entorno, los puntos de interés de Garcinarro y las acciones para difundirlo y ponerlo en valor, cuentan ya también con una página web www.lacavadegarcinarro.com. Todo es poco para ellos si se trata de poner en valor estos importantísimos vestigios e invitar a sus posibles visitantes a descubrir este “lugar mágico realizando un viaje en el tiempo”.

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Alcarria Es Más es el primer y único portal informativo específico de la Alcarria conquense, una zona que engloba 69 pueblos con escasa presencia en los medios de comunicación y poco difundidos como destinos turísticos. Su objetivo es poner en valor su riqueza, dar voz a sus habitantes, facilitar el acceso de estos a los recursos y difundir las amplias y variadas posibilidades que ofrece a sus potenciales visitantes, impulsando con todo ello su desarrollo.

2 Comments

  1. Jorge el 27 octubre, 2016 a las 10:57 PM

    Hay veces que aparecen planes, personas, lugares impresionantes y experiencias inolvidables en esas tardes de verano que todos pasamos en nuestro des-poblado, y que están sólo un paso.
    Este verano tuvimos la ocasión de visitar la excavación de la mano de Antonio (alcalde del pueblo); que además nos hizo un pequeño recorrido por lo alrededores. Vivimos una tarde estupenda conociendo el pueblo y la cava, para acabar tomando un chato en una de las muchas cuevas que tiene Garcinarro.
    Al final uno siente una gratitud enorme gracias al cariño, el interés y la emoción que ponen todas esas personas anónimas por dar a conocer una parte de la Alcarria y de sus vidas.
    Demos ese paso para disfrutar lo que somos!

    • Zascandileando el 15 noviembre, 2016 a las 10:13 PM

      ¡Qué palabras tan bonitas, Jorge! Muy de acuerdo. Un saludo.

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