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Almansa, el carácter marcado por la batalla

Escalinata de acceso al castillo de Almansa

Atención que hoy toca hablar de uno de los pesos pesados en la provincia de Albacete. Es sin duda una de las villas que más turismo atrae dentro de Castilla-La Mancha, y es que Almansa consta de innumerables maravillas para asombrar al visitante. Una de ellas es su patrimonio arquitectónico, cuyo protagonista es el imponente castillo que corona el pueblo. No podemos olvidarnos de su importancia histórica, reflejada principalmente en la Guerra de Sucesión con la Batalla de Almansa, ni de su gastronomía, donde la Denominación de Origen Almansa es uno de los sellos más prestigiosos dentro de España, en lo que a vino se refiere.

Cómo llegar a Almansa

Ubicada en el extremo oriental de la provincia de Albacete, muy cerca de los límites con la Comunidad Valenciana, se halla esta hermosa localidad. Almansa posee una comunicación por carretera excelente. Prueba de ello es la A-31 o autovía de Alicante, que pasa por esta villa desde su nacimiento en Atalaya del Cañavate, provincia de Cuenca, hasta su final en Alicante. Atraviesa también villas albaceteñas de interés como La Roda o Chinchilla de Montearagón. En su primer tramo conquense bordea Sisante y Pozoamargo. Por Almansa circula también la N-330, que atraviesa España desde Alicante a Francia, pasando por Zaragoza. Otra vía de primer orden que desemboca en el pueblo es la CM-412. Enlaza toda la parte sur de Castilla-La Mancha desde las cercanías de Porzuna y Piedrabuena, pasando por Ciudad Real, Almagro, Villanueva de los Infantes, Valdepeñas, Riópar, hogar del Nacimiento del Río Mundo, o Hellín. Posee una población de 24.537 habitantes (INE 2018), los cuales pertenecen a la comarca de Monte Ibérico-Corredor de Almansa. A escasa distancia del núcleo urbano se encuentra el embalse de Almansa.

Qué ver en Almansa

Antes de adentrarnos en el casco urbano, pusimos rumbo a uno de los lugares más especiales de la villa. Hablamos del santuario de Nuestra Señora de Belén. Se dice que la patrona de Almansa se ubica en este lugar desde el siglo IX. Destaca su retablo mayor, el cual fue dorado en 1715. Se realizan dos multitudinarias romerías al año. La primera tiene lugar el domingo siguiente al 6 de mayo, llevándose la imagen desde el pueblo hasta el santuario. El tercer domingo de septiembre se realiza de nuevo los doce kilómetros de recorrido, pero a la inversa. Merece la pena reseñar la figura del “Vitorero”, relacionada con la Batalla de Almansa. Como su propio nombre indica, va lanzando vítores durante todo el camino a la patrona.

El santuario de Nuestra Señora de Belén se ubica a 12 kilómetros de Almansa

Retablo Mayor en la iglesia del santuario de Belén

Pusimos rumbo a la villa de Almansa para dar un paseo por sus rincones. Estacionamos el auto en la calle Lavadero. Tras tomar la calle Virgen de Belén aterrizamos en la plaza de Santa María. Preside este espacio la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, declarada Monumento Histórico-Artístico en 1983. Su construcción se prolongó desde el siglo XVI al XIX. El interior es de estilo neoclásico con nave única y cabecera inspirada en la capilla Real de Versalles. Por fuera llama la atención su poderosa torre barroca hecha con ladrillo, la hermosa portada y, adosada, la capilla de la Comunión.

El mayor templo de Almansa posee nave única de estilo neoclásico

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Varios metros más adelante observamos una de las muestras más importantes del patrimonio civil de Almansa. Se trata del palacio de los Condes de Cirat (s. XVI), actual ayuntamiento de la localidad. Se le conoce popularmente también como “Casa Grande”. Es de obligada mención la belleza de su portada, compuesta de dos cuerpos cubiertos de un elegante almohadillado. En el centro del superior se puede observar el escudo de la familia Pina flanqueado por dos figuras humanas. Está coronada por frontón triangular. Dentro existe un patio de planta cuadrada rodeado por arcos de medio punto sujetos por columnas de orden jónico.

Este inmueble, también llamado Casa Grande, es la actual sede del ayuntamiento de Almansa

La elegante portada del palacio de los Condes de Cirat

Nos asomamos a las escaleras donde se apreciaba ya bien la silueta del castillo de Almansa. Decidimos girar a la izquierda por la calle Estrella. Pasamos junto al museo de la Batalla de Almansa, anejo a la Oficina de Turismo. Se encuentra abierto de martes a sábado en horario de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 19:00. Los domingos solo tiene horario de mañana. Previa cita, organizan recorridos guiados por el campo donde tuvo lugar la Batalla de Almansa. Teléfono de contacto: 967 313 180.

Es de planta rectangular y presenta arcos de medio punto sobre columnas de orden jónico

Patio interior del palacio de los Condes de Cirat o “Casa Grande”

En la siguiente calle torcimos a mano izquierda para desembocar en la plaza de las Agustinas. Aquí se conservan las dos únicas casas solariegas existentes en la localidad: la casa de los Enríquez de Navarra y la casa de los Marqueses de Montortal. También se puede apreciar el antiguo pósito, actual casa de la Cultura. Por último tenemos el convento de monjas agustinas, fundado en 1609. Destaca su elegante fachada de estilo barroco con columnas salomónicas.

Se encuentra en la plaza de las Agustinas, importante espacio de Almansa

Portada del convento de Agustinas con sus hermosas columnas salomónicas

Retrocedimos a la calle de la Estrella para continuar recto. En un momento dado, al final de la vía, accedimos a la paralela calle del Castillo y, gracias a ello, dimos un agradable paseo por el barrio homónimo bajo el cobijo de la imponente fortaleza. No sabemos cómo, pero aparecimos arriba de las escaleras anteriormente mencionadas. Las vistas del castillo de Almansa desde esta posición son indescriptibles.

El castillo se levantó en el siglo IX, pero ha tenido multitud de reformas en su historia

Al fondo, el imponente castillo de Almansa

Para remontarnos a los orígenes del castillo, hay que viajar en el tiempo hasta el siglo IX, en época musulmana. Desde entonces su estructura ha cambiado mucho. La mayor reforma se produjo en el siglo XV, de la mano de Don Juan Pacheco, marqués de Villena. En los siglos posteriores entró en declive, llegando a estar prácticamente en la ruina. En 1921 se declara Monumento Histórico-Artístico y en 1952 se realiza otra importante restauración que incluye el acondicionamiento de los alrededores de la fortaleza. A día de hoy es visitable, existiendo un pequeño centro de interpretación en la zona de acceso.

Junto con el Teatro Principal, son los dos únicos teatros que quedan en la localidad

Teatro Regio de Almansa

Apretaba el hambre, por lo que partimos en busca de un sitio para comer. Nuestro destino finalmente fue la tapería Las Cazuelas, junto al jardín de los Reyes Católicos. Un sitio muy recomendable. Tras reponer fuerzas dimos un pequeño paseo por el jardín y después nos acercamos al cercano convento de Franciscanos (s. XVII), de estilo barroco. Tras observar su recia fachada, tomamos la calle San Francisco para dejar atrás el teatro Regio, inaugurado en 1930.

El complejo cuenta con convento e iglesia

Convento de Franciscanos en Almansa

Cruzamos la plaza Alfonso X y la calle Federico García Lorca para salir a la calle Campo. Allí nos esperaba un pequeño templo con mucho encanto. Es la capillica del Rosario (s. XVIII). Se trata de un edificio religioso de reducidas dimensiones, con un arco que otorga acceso a la calle de la Morería. Corona la construcción encalada una pequeña espadaña. Bajando la calle Campo llegamos a la plaza de la Constitución, otro importante centro neurálgico de Almansa.

Pequeño templo encalado con arco de acceso a la vía de detrás

Capillica del Rosario y acceso a calle de la Morería

Ante nosotros apareció, imponente, la Torre del Reloj (s. XVIII). Esta poderosa construcción consta de cuatro cuerpos que incluyen entrada, escudo de la ciudad, relojes y campanas. Justo delante se localiza la lonja o ayuntamiento viejo. Se levantó en el año 1800, como figura en su arco central. De planta rectangular, posee dos cuerpos. El primero porticado servía de mercado y el segundo estaba destinado a dependencias municipales, hasta que el ayuntamiento se trasladó al palacio de los Condes de Cirat o “Casa Grande” en 1990.

Posee cuatro cuerpos, siendo el último de las campanas el más vistoso

Torre del Reloj de Almansa

Se nos hacía tarde, por lo que decidimos volver al auto. Además, las calles iban a cortarse de un momento a otro con motivo del Medio Maratón de Almansa, una prueba de lo más célebre en la localidad. Al salir de la población cruzamos el puente de Carlos IV (s. XVIII). Hace veinte años concluyó una profunda remodelación que impidió que se viniese abajo. Broche de oro para concluir nuestra visita a este monumental municipio.

Sufrió una profunda remodelación que concluyó en el año 1999

Puente de Carlos IV

La recomendación para hacer turismo en la villa de Almansa resulta obligada. Probablemente sea uno de los pueblos más hermosos de Albacete y de toda Castilla-La Mancha. Tiene un poderoso atractivo patrimonial y cultural. Un lugar fuertemente marcado por la batalla de Almansa, ocurrida durante la Guerra de Sucesión. No abandones la localidad sin probar uno de sus maravillosos vinos, no por nada el pueblo da nombre a una denominación de origen. Todo este conjunto suma para convertir Almansa en un destino único. Ven a comprobarlo.

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