Atalaya del Cañavate, enclave fundamental de comunicación

Iglesia de la Asunción, en Atalaya del Cañavate, Cuenca

Habíamos pasado decenas de veces junto a la señal que indica el desvío a este municipio. Hasta que llegó el día que nos decidimos a zascandilear por Atalaya del Cañavate. Junto a su núcleo urbano circula la autovía A-3, que se ramifica posteriormente abriendo al viajero muchas posibilidades de destino. No tomamos ninguna. Nos adentramos en la villa para conocer sus encantos, como la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el molino de viento o la ermita de San Bartolomé, en las afueras.

Cómo llegar a Atalaya del Cañavate

Aterrizamos por la autovía A-3 desde Madrid, una vez dejadas atrás localidades como Tarancón, Montalbo o Castillo de Garcimuñoz. También es posible desembocar en el municipio mediante una de las bifurcaciones que salen de la citada autovía. Por ejemplo la de la autovía A-31, que llega hasta Alicante pasando por pueblos conquenses como Pozoamargo, además de la provincia de Albacete, en la cual discurre por focos de turismo claves como Chinchilla de Montearagón o la propia ciudad de Albacete. Otra opción es la autovía A-43, que llega hasta Puertollano, en Ciudad Real. En esta provincia atraviesa poblaciones como Tomelloso, Argamasilla de Alba, Daimiel o la propia Ciudad Real capital. La A-43 también bordea villas albaceteñas como Villarrobledo, o conquenses como San Clemente. Consta de 104 habitantes (INE 2017). Pertenece a la comarca de La Mancha.

Qué ver en Atalaya del Cañavate

Antes de adentrarnos en el casco urbano, surgió una bifurcación. Dudamos. A lo lejos observamos una construcción cilíndrica que nos llamó la atención. Decidimos tomar el camino de la derecha y, tras dejar atrás el cementerio municipal y la pista polideportiva nos metimos en un camino que condujo hasta el molino de viento. Mejor dicho, los restos del molino de viento, ya que esta construcción de planta circular se encuentra en ruinas.

Atalaya del Cañavate, en Cuenca, tiene un molino de viento que está en ruinas

Molino de Atalaya del Cañavate

Muy cerca observamos una de las clásicas muestras de arquitectura pastoril conocidas como cubos, chozos, cubillos, etc. Poseen estructura cónica, siendo su uso reservado para guardar el ganado y cobijarse de las inclemencias del tiempo. Se encontraba en una propiedad privada, por lo que no conseguimos tirarle una fotografía decente. Tomamos la calle Florida para desembocar en la plaza de España, hogar del ayuntamiento de Atalaya del Cañavate (s. XIX). Este inmueble de dos plantas está construido en mampostería con sillares en las esquinas. Su fachada está coronada con un frontón triangular que alberga un reloj. Merece la pena reseñar los dos arcos de medio punto, hechos con sillares, de su portada.

La Casa Consistorial de Atalaya del Cañavate es un bello edificio del siglo XIX

Ayuntamiento de Atalaya del Cañavate

Tras estacionar el auto nos dirigimos a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (s. XVI). Ha sido ampliada y reformada en varias ocasiones desde su construcción, teniendo en la actualidad tres naves. Merece la pena reseñar su portada norte, de estilo renacentista, y la elegante espadaña. Fue declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento en el año 2001.

La iglesia de Atalaya del Cañavate está construida en mampostería con sillares en las esquinas

La espadaña de la iglesia parroquial de la Asunción

Tras consultar un panel informativo, dudamos acerca de la localización de la ermita de San Bartolomé. En esto que pasó la señora Mari Carmen y, muy amablemente, nos mostró su ubicación tras bajar un poco por la calle Las Campanas. Se halla junto a la autovía A-43. Nos contó un episodio muy triste, pues en esa zona perteneciente al término municipal de Atalaya del Cañavate se descubrió una ciudad romana de carácter agropecuario. En este yacimiento arqueológico destacaba la conservación de las termas. Desgraciadamente, en un acto que no podemos lograr entender, el yacimiento se tapó con la construcción de la autovía.

Atalaya del Cañavate, en Cuenca, es un hermoso pueblo de La Mancha

Vista de Atalaya del Cañavate desde donde estaría el yacimiento arqueológico

Agradeciendo enormemente la información a Mari Carmen, nos montamos en el coche y viajamos hasta la zona en cuestión para visitar la ermita de San Bartolomé. Tuvimos que cruzar la autovía y circular en paralelo por un camino hasta llegar a nuestro destino. Al igual que el molino, también se encuentra en ruinas, pues apenas quedan en pie un par de muros incompletos. Algunos de los sillares utilizados en su construcción provinieron de la ciudad romana anteriormente comentada. Como dato negativo las pintadas hechas con spray que tenía. Lamentables.

La ermita de San Bartolomé tiene algunos sillares de la ciudad romana cercana

Restos de la ermita de San Bartolomé

Volvimos de vuelta al pueblo para dejar el coche y pasear un poco por la población. No consta de un núcleo urbano extenso, más bien reducido, por lo que tardamos escaso tiempo visitarlo. Terminamos en el parque, justo en una terraza anexa donde aprovechamos para tomar un refrigerio. Nos pareció un sitio encantador, realmente agradable para disfrutar en verano.

Tomar algún refresco y jugar en escasos metros, los niños lo pasan en grande en este parque

Parque junto a la terraza de Atalaya del Cañavate

De nuevo nos montamos en el auto. El último punto de interés que teníamos marcado estaba en las afueras. Justo al inicio de la carretera dirección Tébar, a mano izquierda, observamos otro cubo. Esta vez se podía fotografiar sin impedimentos, pues se hallaba exento en medio del campo. Al otro lado de la vía cruzamos para contemplar varios aperos de labranza expuestos a modo de museo etnológico. Muy interesante.

Estas construcciones pastoriles también son conocidas como cubillos o chozos

Los conocidos cubos de Atalaya del Cañavate

Y hasta aquí llegó nuestro zascandileo por Atalaya del Cañavate. Hicimos muy bien en visitar este importante punto de comunicación, ya que esconde varios tesoros e historias curiosas. Es muy probable que algún día pases por esta villa de camino a algún lugar. Para un rato. Merece la pena.

El museo etnológico de Atalaya del Cañavate está en la carretera dirección Tébar

Aperos de labranza a las afueras del pueblo