Piedrabuena, fusión entre naturaleza y arquitectura

Panorámica del la localidad de Pidrabuena, provincia de Ciudad Real

Viajamos a la comarca de Montes, en la provincia de Ciudad Real, para visitar uno de sus pueblos más hermosos. Piedrabuena nos sorprende de primera mano con un entorno natural privilegiado. Los parajes que ofrece el río Bullaque son espectaculares, destacando la zona turística de Tabla de la Yedra. Tanto su núcleo urbano como los alrededores ofrecen construcciones magníficas como el castillo Miraflores, la iglesia parroquial de la Asunción o las ermitas del Santísimo Cristo de la Antigua y Sierra de la Cruz. Muchas maravillas por contemplar.

Cómo llegar a Piedrabuena

La carretera principal que atraviesa el pueblo es la N-430. Discurre entre la ciudad de Badajoz y Játiva (Valencia), atravesando Puebla de Don Rodrigo, Luciana, Ciudad Real, Daimiel, Ossa de Montiel, Albacete o Almansa, entre otros municipios castellano-manchegos. Otra importante vía que nace del núcleo urbano es la CM-403. Discurre por la parte noroeste y suroeste de las provincias de Ciudad Real y Toledo, a lo largo de los Montes de Toledo y junto al Parque Nacional de Cabañeros. Otras carreteras que pasan por el casco urbano de Piedrabuena son la CR-721 y la CR-P-4171, que llegan a villas cercanas como Arroba de los Montes o Los Pozuelos de Calatrava. Posee una población de 4459 habitantes (INE 2018), los cuales pertenecen a la comarca de Montes. Por su término municipal fluye un afluente del Guadiana: el río Bullaque.

Qué ver en Piedrabuena

Antes de penetrar en el núcleo urbano, nos dirigimos al río Bullaque y su hermoso entorno. Parajes como el del Puente Nuevo, Los Jarales y El Cañal son muy recomendables, pero quizás destaque por encima del resto la zona turística de la Tabla de la Yedra, uno de los lugares de Ciudad Real autorizados para el baño. Posee gran valor ecológico, como se puede apreciar en su variada vegetación de ribera poblada de nenúfares, araclanes, olmos o sauces. En cuanto a la fauna, es posible avistar especies como la nutria, el zorro, el erizo, la garza real o martín pescador.

El río Bullaque ofrece espectaculares paisajes a pocos kilómetros de Piedrabuena

Paraje de la Tabla de la Yedra, junto al río Bullaque

Media vuelta para adentrarnos en el casco urbano de Piedrabuena. Estacionamos el auto en la calle Luciana. Comenzamos el zascandileo ascendiendo por las calles Cruz y Miraflores. Tras cortar por la cuesta de los Toreros, apareció ante nosotros la plaza de toros. Es, sin duda, uno de los recintos más espectaculares de todos los que hemos visto. Está levantada sobre una antigua fortaleza perteneciente a la Orden de Calatrava. Se inauguró en 1901 tras ser adquirida por una sociedad taurina. En 1988 la compró el Ayuntamiento de Piedrabuena.

Se construyó sobre una antigua fortaleza de la Orden de Calatrava

Plaza de toros de Piedrabuena

Tocaba descender por la calle Ruperto Villaverde hasta la plaza Mayor. Allí encontramos el templo más importante de la villa. Hablamos, por supuesto, de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Comenzó su construcción en el año 1808 tras el hundimiento del antiguo templo. Destaca su imponente fachada coronada por los capiteles de sus torres.

Varias esculturas, además de la iglesia de la Asunción, se ubican en la plaza Mayor de Piedrabuena

Plaza Mayor de Piedrabuena

Tomamos la calle Rafael Núñez y, posteriormente, la calle Santo Cristo para acercarnos a otro edificio religioso importante. La ermita del Santísimo Cristo de la Antigua, al igual que la iglesia de la Asunción, está levantada sobre otra antigua construcción. Existe una profunda devoción en Piedrabuena por el Santísimo Cristo, la cual data del siglo XVI.

Este templo alberga una de las imágenes más veneradas de Piedrabuena

Ermita del Santísimo Cristo de la Antigua

Siguió el zascandileo hacia el sur del núcleo urbano. Llegamos a la N-430 para acercarnos de nuevo al auto. Lo siguientes destinos era preciso hacerlos motorizados. En la misma N-430 tomamos a mano derecha la calle Sierra de la Cruz para dirigirnos al templo homónimo. La ermita de la Sierra de la Cruz se ubica en lo alto de una colina, a casi 800 metros de altura. Las vistas desde su posición son magníficas. Su localización se debe a la antigua existencia de una cruz sobre unas piedras en ese punto. Es célebre la fiesta que se celebra en el mes de mayo, que incluye una hermosa romería.

La ermita de la Sierra de la Cruz se encuentra a pocos kilómetros de la villa

Las vistas desde este templo son espectaculares

Marcha atrás para volver a la población y acercarnos al polígono industrial. Esto lo hicimos porque de primera mano queríamos ir al castillo Miraflores, pero un amable vecino nos indicó que el camino era complicado. Su consejo fue que, en caso de tener una cámara buena, podían hacerse fotografías estupendas del mismo desde el polígono. Así lo hicimos. Esta antigua fortaleza se encuentra junto al conocido puente de los Moros.

El acceso al castillo de Miraflores, en Piedrabuena, es muy complicado

Vista del castillo Miraflores desde el polígono

Así finalizamos nuestra visita. Somos conscientes de que nos faltan, por ejemplo, las ermitas de San Isidro, San Antón y San Bartolomé. Siempre habrá tiempo para volver y terminar de zascandilear bien. Hasta ese momento nos despedimos recomendando visitar Piedrabuena. Su patrimonio natural y arquitectónico es muy recomendable. Dicho queda.

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