Huete, capital de La Alcarria conquense

Panorámica de Huete

Es extraño como a veces tenemos un lugar espectacular cerca de donde vivimos, pero nunca lo hemos visitado. Nuestro campamento zascandil está en Horcajada de la Torre, a escasos 30 kilómetros de la mayor población de la Alcarria conquense. Solamente habíamos pasado por Huete alguna vez para adquirir algunos bienes o servicios, craso error. Decidimos subsanarlo con una excursión por sus calles, las cuales albergan un conjunto arquitectónico impresionante. Acompáñanos a disfrutar de este tesoro alcarreño.

Cómo llegar a Huete

La Noble y Leal Ciudad de Huete posee 1.748 habitantes (INE 2020) y está localizada en la comarca conquense de la Alcarria. Podemos llegar a través de la carretera CM-310, que discurre entre las localidades de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y Albalate de las Nogueras (Cuenca), pasando por puntos de interés conquenses como Villamayor de Santiago, el parque arqueológico de Segóbriga, Carrascosa del Campo, Gascueña o Villaconejos de Trabaque. También es posible utilizar vías comarcales que atraviesan su término municipal, como la CM-2019, la CM-2025 o la CM-2002. Su ubicación le permite estar a poca distancia de cuatro capitales de provincia: 120 kilómetros de Madrid, 130 de Toledo, 100 de Guadalajara y 70 de Cuenca, aproximadamente. También se encuentra a media hora de Tarancón, otro importante enclave de la provincia. Huete tiene siete pedanías: Bonilla, Moncalvillo de Huete, Valdemoro del Rey, Verdelpino de Huete, Caracenilla, Saceda del Río y La Langa.

Qué ver en Huete

Llegamos por la carretera de Carrascosa y nuestro primer destino, tras ver de manera fugaz el palacio Episcopal por la calle Nueva, fueron el convento de Jesús y María (s. XVI), sede del nuevo museo de la Fotografía de la Fundación Antonio Pérez, donde visitamos la exposición de Francesc Catalá-Roca, perteneciente a PhotoEspaña 2015. El convento fue fundado por Marco de Parada y posee un hermoso claustro único en España por sus arcos de medio punto y pilastras cajeadas. Después de ver la exposición, contemplamos la iglesia del convento de Jesús y María, a su lado, cuya portada se atribuye a Andrés de Vandelvira.

Volvimos a coger el auto para aparcar en la plaza donde están situadas la casa conventual y la iglesia del monasterio de Santa María de la Merced, fundado en el siglo XIII. En la casa conventual podemos contemplar el claustro barroco (s. XVII) diseñado por Cosme Peñalacia. La iglesia fue diseñada por José de Arroyo en 1670 y posee importantes lienzos de la Anunciación, San Juan Bautista y San José, pertenecientes al desaparecido retablo mayor de los jesuitas. Tiene planta de cruz latina con cinco capillas en cada lado. En estos dos edificios podemos visitar el museo Etnográfico, el museo de Arte Moderno “Florencio de la Fuente” y el museo de Arte Sacro, totalmente recomendables.

Interior de la iglesia de Santa María de la Merced

Iglesia de Santa María de la Merced, en Huete

Seguimos de frente hasta girar a la izquierda en la avenida de Cuenca para desembocar en la plaza de San Juan, donde cerca llegamos al colegio de la Compañía de Jesús, fundado en 1570 por el clérigo Esteban Ortiz. Junto con la casa conventual y la españada, fue declarado Bien de Interés Cultural en 2004. Al lado está la iglesia real de San Nicolás de Medina, antigua iglesia de los Jesuitas levantada entre 1700 y 1703, cuyas capillas de Guadalupe y San Juan Evangelista son muy dignas de ver por su belleza. De planta jesuítica, su nave posee nueve tribunas y está cubierta por bóvedas de lunetos y una cúpula de media naranja.

Fachada de la Iglesia de San Nicolás de Medina, Huete

Iglesia Real de San Nicolás de Medina

Subimos calle arriba para cruzar la puerta medieval de Medina, única que se ha conservado de las que conformaban el recinto amurallado. En poco tiempo, tirando un poco más de piernas para superar la cuesta arriba, aterrizamos en un precioso monumento recientemente reformado, el ábside de Santa María de Atienza. Era una de la decena de parroquias que tuvo Huete hasta finales del siglo XVIII. De estilo gótico, fue edificada en la segunda mitad del siglo XIII. Recomendamos encarecidamente ver alguno de los espectáculos que se realizan en las últimas semanas en este maravilloso entorno.

Escenario en el ábside de Santa María de Atienza

Ábside de Santa Marí a de Atienza en Huete, Cuenca

Volvimos sobre nuestros pasos, de nuevo hasta la plaza de San Juan, para girar a mano derecha y encontrarnos a los pocos metros con el monasterio de Santo Domingo. Fue diseñado en 1620 por fray Alberto de la Madre de Dios, el que fuera arquitecto de la reina Margarita de Austria. Tiene planta de cruz latina, cúpula sobre el crucero y cinco capillas laterales. En su fachada destacan las dos elegantes espadañas. A modo de anécdota, nos asomamos por la ranura que conformaban los dos portones y nos asombró ver en su interior un tractor. Un amable vecino nos sacó de la duda contándonos que actualmente es una propiedad privada.

Monasterio de Santo Domingo de Huete

Portada del monasterio de Santo Domingo

Continuamos hasta tomar la subida de San Pedro, donde pudimos contemplar, a cada lado de la calle, el pasadizo del Callejón del Moro (s. XVII), recientemente restaurado, y la iglesia de San Pedro. Conserva una capilla (s. XVI) con portada de estilo manierista atribuida a Esteban Jamete. Debajo existe una calle gótica subterránea, construida entre los siglos XIII y XVII.

Callejón del Moro, en Huete.

De nuevo, volvimos sobre nuestros pasos hasta la calle Rey Juan Carlos I para ver uno de los monumentos más representativos del patrimonio arquitectónico civil en Huete. La casa palacio de los Condes de Garcinarro fue construida a mediados del siglo XVI. En ella se alojó Felipe III en su visita al municipio. Su fachada data del XVIII y el escudo pertenece a D. José Antonio de Parada Vidaurre de Mendoza Florez y Salcedo.

Seguimos hasta subir por la calle Mayor para desembocar en la Torre del Reloj. Este bello monumento combina los estilos barroco y neoclásico. Fue diseñada en 1795 y sus obras concluyeron en 1805 por Francisco de Toledo. Muy cerca, la puerta de Almazán, construida al mismo tiempo que la torre dentro de los planos de Fernando López, arquitecto de la ciudad de Cuenca, que también diseñó la citada torre. Tomamos la calle de la derecha para ver otro par de edificios destacables dentro del patrimonio civil de Huete. El Pósito Real, el cual fue edificado en el año 1871 y cuya función era almacenar el grano para prestarlo a los agricultores, y la casa palacio de los Amoraga (s. XVII), cuya espectacular portada posee un amplio frontón semicircular donde podemos contemplar el escudo familiar sostenido por tenantes.

Cartel de la panorámica de Huete.

Huete posee rincones espectaculares

Retornamos a nuestro vehículo para dirigirnos a otro monumento situado en uno de los extremos del pueblo, la ermita de San Gil. Antaño monasterio de la Orden Militar de Malta, fue reedificada a principios del siglo XIX. Este es uno de los barrios de Huete, San Gil, el otro es el de Atienza, con lo cual sus habitantes se dividen en quiterios o juanistas. Merece la pena nombrar, a raíz de lo que acabamos de citar, las fiestas de San Juan y Santa Quiteria, declaradas de Interés Turístico Regional en 2009. La tradición y la devoción popular se unen para ofrecernos bellas procesiones, loas, danzas y galopeos.

Ermita de San Gil, en Huete.

Ermita de San Gil de Huete

Bajamos con el coche hasta el parque de La Chopera, cuya primera mención en un documento data de 1689. Tras la Guerra de Sucesión quedó devastado y hasta el año 1737 no se revitalizó. En un extremo de este parque, visitamos el último edificio de nuestra excursión a Huete. La ermita de San Sebastián fue levantada en el año 1737, coincidiendo con las obras de remodelación de La Chopera. Aquí fue recibido el rey Felipe III en su visita al municipio, como hemos mencionado anteriormente, en 1604.

Ermita de San Sebastián en Huete

Ermita de San Sebastián (Huete)

De este modo concluyó nuestra paseo por uno de los pueblos más monumentales que hemos visto desde que zascandileamos. Va pasando el tiempo y nos vamos encontrando una riqueza tremenda por todos los rincones de la provincia. Si podemos aportar nuestro granito de arena para dar a conocerlas, nos quedamos más que satisfechos. Huete merece muchísimo la pena, no te lo pienses.

4 Comments

  1. enrique rodriguez el 12 febrero, 2017 a las 8:00 PM

    un paseito por huete sin mojarme que bien, ya veré la segunda parte

    • Zascandileando el 13 febrero, 2017 a las 11:13 PM

      Hola Enrique. La segunda parte está disponible también en el blog. Poniendo “Huete” en el buscador aparece en primer lugar. Un saludo.

  2. Pepa el 13 junio, 2018 a las 8:11 PM

    Me gustaría recibir información sobre Salmeroncillos de Arriba.
    Nos hemos comprado una cadena y me encantaría leer algo de su historia. Un abrazo

    • Zascandileando el 18 junio, 2018 a las 7:45 PM

      ¡Hola, Pepa! Lo tendremos en cuenta. Habrá que dejarse caer de nuevo por la Alcarria. ¡Un saludo!

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