Tarancón, la Noble Ciudad (I)

Fachada y torre de Nuestra Señora de la Asunción

Si nos dieran un euro por cada vez que hemos parado en Tarancón, a un café creemos que nos daba para invitaros. Hacer la compra, desayunar, pegarse una fiesta, pasar la ITV o visitar amigos, entre otros ejemplos, pero nunca nos habíamos decidido a ver su patrimonio. Hoy toca contar nuestra excursión por este gran pueblo, la cual dividiremos en dos reseñas como ya hicimos con otras localidades como Mota del Cuervo o Huete. Buena tarde la que pasamos. ¡A por ello!

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Cómo llegar a Tarancón

Desde la comarca de la Mancha Alta conquense, Tarancón se ubica en un lugar estratégico, ya que por su término municipal cruzan hasta cinco autovías. Las principales son la A-3 y la A-40. Está situado, aproximadamente, a medio camino entre Cuenca capital y Madrid, quedando más o menos a 80 kilómetros de distancia de las dos ciudades. Es la segunda mayor población existente en la provincia de Cuenca con sus 14.990 habitantes (INE 2018), siendo también cabeza de partido judicial.

Qué ver en Tarancón

Llegamos a primera hora de la tarde, con un calor que nos obligó a ponernos el sombrero de paja. Aparcamos en la calle Miguel de Cervantes y bajamos por Zapaterías hasta la plaza de la Constitución. Tras observar cómo se activaba y desactivaba el desconcertante chorro de su fuente, pudimos contemplar la Casa de Piedra, edificio noble de tres plantas construido en sillería labrada a finales del siglo XVIII. Recientemente reformada.

Fuente en la Plaza de la Constitución de Tarancón

Plaza de la Constitución, en Tarancón

Tomamos la calle Duque de Riánsares para aterrizar en la plaza del Ayuntamiento, lugar donde se ubica la institución homónima, concretamente en el palacio de los Duques de Riánsares. Construido por el noble para su esposa, la Reina Regente Dª María Cristina de Borbón, este edificio del Romanticismo consta de dos patios y posee una rejería de estilo isabelino muy curiosa. A escasos metros se encuentra el antiguo seminario de los Padres Somascos, una llamativa construcción abandonada en la actualidad. También en la plaza del Ayuntamiento se halla otro bello inmueble, el mercado municipal.

Ayuntamiento de Tarancón

Ayuntamiento de Tarancón

Volvimos sobre nuestros pasos hasta bajar a la plaza Cruz de la Iglesia y, de este modo, llegar al lugar más emblemático del municipio. Primero cruzamos por el Arco de la Malena y la muralla. Esta puerta defensiva posee en su parte superior una hornacina con la imagen de la Virgen en piedra. Es la construcción más antigua que se conserva en Tarancón. Nos encontrábamos en el barrio medieval del Castillejo, el más conocido de la localidad por sus increíbles vistas.

Arco de la Malena en Tarancón

Arco de la Malena y Nuestra Señora de la Asunción.

Una vez dentro, frente a nosotros se levantaba la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, declarada Bien de Interés Cultural. Se empezó a construir en el siglo XII y en el XV fue reedificada en estilo gótico, para más tarde, ya en el siglo XVI, ampliarla a tres naves construidas en estilo herreriano. La central posee bóveda de cañón, las laterales de arista. Pedro Solorzano realizó la torre, rematada en el siglo XVIII por Luis Artiaga. La portada principal la hizo Fausto Culebras aproximadamente en 1950, superponiéndola a la anterior del siglo XV. En su interior destaca el espectacular retablo plateresco del Altar Mayor (s. XVI). Fue elaborado por Pedro de Villadiego alrededor de 1548, gracias a la ayuda de Diego de Tiedra y Giraldo de Flugo. Realizada en madera de nogal, esta obra maestra posee un conjunto de cuatro cuerpos horizontales y un ático, presentando varias hornacinas en sus calles, donde pueden contemplarse esculturas de enorme valor artístico.

Seminario de los Padres Somascos, Tarancón

Seminario de los Padres Somascos, Tarancón

Al ser la segunda localidad de Cuenca con mayor número de habitantes, Tarancón posee multitud de alojamientos y planes de ocio para disfrutar de una estancia magnífica. Si quieres informarte al respecto pásate por nuestra Guía Zascandil.

En el punto más monumental de Tarancón, en la joya de su patrimonio, nos despedimos. Hemos unido los posts para contar por aquí la segunda parte de esta fantástica excursión, y por supuesto toca incluir nuestra visita a un lugar muy especial para todos los taranconeros, el santuario de Riánsares.

Entrada al Convento de Franciscanos, Tarancón

En la primera parte nos quedamos por el barrio del Castillejo, concretamente en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, contemplando el maravilloso retablo plateresco del Altar Mayor. Nos queda por delante la siguiente mitad de nuestra excursión por la segunda población más grande de la provincia. Aún quedan varios monumentos por visitar. ¿Te apuntas a terminar de ver Tarancón?

Bajamos por unas escaleras a la famosa plaza del Caño en busca de sombra y descanso. Este lugar da nombre al conocido festival Caño-On, el cual se organiza en verano y nos ofrece música en directo, además de múltiples actividades organizadas en distintos espacios del pueblo. Lo recomendamos encarecidamente, además es gratuito.

Alrededores de la Plaza del Caño

Plaza del Caño en Tarancón

La Casa Parada

Tuvimos que volver sobre nuestros pasos, concretamente a una calle paralela a Zapatería, para ver una de las construcciones más características del patrimonio civil que posee la localidad. Hablamos de la Casa Parada, situada en la calle homónima. Este edificio del siglo XV-XVI perteneció a la familia Parada hasta que en 1995 se vendió al Ayuntamiento de Tarancón. Su portada posee banquetones en las jambas y un balcón sobre la puerta. El patio porticado consta de crucero central, combinando columnas y pilares. Son llamativas, también, sus picaportes y puertas de estilo inglés. En la primera planta existe una capilla y varios salones. Os contamos un relevante dato histórico, y es que, en 1528, el emperador Carlos V realizó una visita al edificio, no siendo el único monarca que pasó por sus dependencias. Actualmente es sede del museo de Arte Contemporáneo y Archivo Histórico.

Fachada de la Casa Parada, en Tarancón

Casa Parada, en Tarancón

Continuamos dando marcha atrás hasta llegar a la glorieta del Convento, lugar donde se ubica otro espléndido monumento, la iglesia del Convento de Franciscanos (s. XVIII). Dirigió sus obras Juan de Arruza, autor del giraldo de la catedral de Cuenca. Es de una nave, con capillas laterales y bóveda de cañón, su crucero está cubierto con bóveda de media naranja. Los muros son de mampostería y sillería de piedra en las esquinas, en el de poniente se levanta una espadaña con cornisa de ladrillo, tradicional de Toledo. Fue cuartel general de los franceses en la Guerra de la Independencia y durante la Guerra Civil se saqueó y destruyó. En 1942 se entrega en usufructo perpetuo a los Franciscanos menores, que posteriormente restauraron la iglesia.

No hay que olvidarse del calor que hacía este último verano con las famosas olas de calor. Nosotros, para combatirlo, decidimos que ya era hora de tomar un refrigerio. Cerca de donde aparcamos, entramos al bar Antonio, cuyo camarero, muy caballerosamente, nos dió de comer y beber. Una vez repuesto fuerzas montamos en el coche para iniciar la que denominamos “ruta de las ermitas”. Se hacía tarde y decidimos ir motorizados a los cuatro templos. Primero fuimos a San Isidro, después a San Roque, a continuación a Santa Quiteria y, por último, a San Juan Bautista. No vamos a mentir, tardamos cerca de un cuarto de hora en realizar el recorrido, era bajar y tirar la foto. Queríamos reservar tiempo para nuestra siguiente parada, un lugar muy especial para todos los taranconeros.

Escudo de Tarancón

Escudo de la Noble Ciudad de Tarancón.

El Santuario de Riánsares

Para ello, sin bajarnos del vehículo, tuvimos que salir del pueblo y conducir casi cinco kilómetros hasta llegar al Santuario de Riánsares. Según la tradición, fue el rey visigodo Recaredo I el que entregó la imagen de la Virgen a las monjas benedictinas del oratorio existente en aquella época, tras verse recuperado repentinamente de una grave dolencia. En el siglo XVII es ya una ermita de una sola nave, con bóveda de lunetos y crucero cubierto con bóveda de media naranja y linterna. En el año 1846, una vez desamortizada, es adquirida en propiedad por el duque de Riánsares, el cual restaura el templo y construye un palacio junto a él, reavivando las fiestas y romerías que rinden culto a la patrona de Tarancón. Durante la Guerra Civil sufrió muchos desperfectos, siendo en los años 50 (y en obras posteriores) cuando se reconstruye. En su interior se encuentra la cripta con los restos del duque y su familia.

Ermita de Nuestra Señora de Riánsares, Tarancón

Ermita de Nuestra Señora de Riánsares de Tarancón

Según aparcas el coche en la entrada, dando un rodeo por el lateral derecho del santuario hasta llegar a la parte trasera, podemos contemplar la Higuera de la Virgen, donde se dice que se apareció ante un pastor, reavivando de esta manera la devoción por la imagen. Es un lugar muy especial donde se respira una paz muy agradable.

La imagen de Nuestra Señora de Riánsares es trasladada el 15 de agosto, festividad de la Asunción de la Virgen, hasta Tarancón, devolviéndose al templo el 28 de enero, festividad de San Julián, patrón de la diócesis de Cuenca. Su fiesta se celebra el día 8 de septiembre. Hablando de fiestas, no podemos irnos sin hablar de la conocida “Pasión Viviente” de Tarancón, celebrada en Semana Santa y declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.

Nos vemos en la obligación de recordar la estupenda oferta que posee Tarancón en lo referente a planes de ocio y alojamientos. Como por ejemplo el magnífico complejo enoturístico Finca La Estacada.

Se nos hacía tarde y debíamos marchar. Nos vamos de Tarancón muy satisfechos, habiéndonos quitado esa espinita de pasar decenas de veces y no visitar su hermoso patrimonio. Ya hemos cumplido. Decimos adiós a la Noble Ciudad, pero nos veremos muy pronto.

2 Comments

  1. Pedro Lopez Ocaña el 13 julio, 2017 a las 2:11 AM

    ¿No habéis visitado nuestros museos?
    En Casa Parada está la colección de pintura Emiliano Lozano, y en el Auditorio, el museo de arte contemporáneo, que va rotando el fondo artístico acumulado durante treinta años del Certen Nacional de Pintura y Fotografía Ciudad de Tarancón.

    • Zascandileando el 19 julio, 2017 a las 1:24 PM

      Hola Pedro. No los hemos visitado todavía, pero es un estupendo motivo para volver a realizaros otra visita. ¡Un saludo!

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