La Ciudad Encantada, icono del turismo en Cuenca

La Ciudad Encantada nos ofrece formaciones rocosas espectaculares

Ya tocaba zascandilear por el parque turístico más conocido de la provincia. En la serranía de Cuenca se encuentra la Ciudad Encantada, declarada Sitio Natural de Interés Nacional en 1929. Rodeada de densos pinares, ofrece al visitante la posibilidad de maravillarse con el modelado kárstico. Y es que la roca caliza, debido a la erosión, termina alcanzando formas espectaculares. En este paraje sin igual se pueden encontrar formaciones increíbles como el Tormo, la Cara del Hombre, el Puente Romano o el Mar de Piedra. Toda una experiencia.

Cómo llegar a la Ciudad Encantada de Cuenca

Partimos desde Madrid. Primero autovía de Valencia o A-3, posteriormente, en Tarancón, nos incorporamos a la A-40 hasta llegar a Cuenca. Antes de entrar en la ciudad, tomamos la salida 309, que nos indica la Serranía. Tras hacer la rotonda salimos a la carretera CM-2110 en dirección a Tragacete. Después de varios kilómetros, antes del desvío a Mariana y la comarca de El Campichuelo, desemboca en la vía CM-2105, aunque no hay que desviarse en ningún momento. Una vez dejados atrás importantes lugares como Villalba de la Sierra o el Ventano del Diablo, tomaremos el desvío que señaliza la Ciudad Encantada. Habremos entrado en la carretera CM-2104, a través de la cual circularemos hasta aterrizar en el parque turístico.

También se puede llegar desde el núcleo urbano de la ciudad de Cuenca. Bien sea por la calle Colón, cruzando el puente, o por la avenida de los Alfares, dejando atrás el campus de la Universidad de Castilla-La Mancha, aparecerá ante nosotros el barrio de San Antón. En vez de entrar, seguiremos la carretera en paralelo al río Júcar. Se trata de la antes mencionada CM-2105, por la cual se puede llegar a pueblos de encanto serrano como Uña o Huélamo. Después de escasos kilómetros alejándonos de Cuenca saldrá un desvío hacia Valdecabras y la Ciudad Encantada, es decir, hacia la también anteriormente citada carretera CM-2104. Una vez pasada la encantadora villa de Valdecabras llegaremos al parque turístico.

Qué ver en la Ciudad Encantada de Cuenca

Tras abonar la entrada, recibimos un mapa por parte del amable trabajador que nos atendió. En él también venían consejos y prohibiciones de conducta en el parque turístico. También nos avisó de otro asunto. Temporada de procesionarias, nada de pisarlas. La Ciudad Encantada de Cuenca consta de un recorrido circular de, aproximadamente, 3 kilómetros. Está señalizado mediante balizas. Las que indican el camino de ida son de color azul turquesa, siendo rosas las que indican la vuelta. En menos de hora y media se puede completar. Estas son, por orden, las formaciones de roca caliza que nos encontramos en el recorrido:

El Tormo Alto

Sin duda una de las formas emblemáticas de la Ciudad Encantada. Su etimología proviene del latín “tumulus”, que significa roca prominente. Es un relieve ruiniforme exokárstico. Debido a la erosión diferencial, la naturaleza crea una gran columna de roca con forma de seta. Debido a su composición química, la parte superior de la formación es más resistente a la erosión, quedando la inferior con menos volumen. Existe una conocida leyenda de esta gran roca, la cual involucra al mítico personaje histórico Viriato.

La formación rocosa más conocida de la Ciudad Encantada es el Tormo Alto

El Tormo Alto asoma a lo lejos

Los Barcos

Tres de estos transportes marítimos nos esperan en paralelo. Se puede observar cómo la parte delantera se estrecha, asemejándose a la proa de un barco. El fenómeno de la karstificación es simplemente espectacular. Se origina por la disolución de una roca soluble fisurada, la cual puede ser carbonatada o evaporítica.

Tres son los Barcos que posee la Ciudad Encantada

Grandes buques atracados en el puerto de la Ciudad Encantada

El Perro

Es una de esas formaciones que necesita verse desde lejos para apreciar bien su aspecto. Se intuye perfectamente el hocico y las orejas largas, así como el rabo cortado. Se encuentra rodeada de varias especies de pino negral. Encontrar la buena perspectiva es fundamental.

El Perro es la primera forma animal que encontramos en el recorrido de la Ciudad Encantada

Claro ejemplo de formación que depende de la perspectiva con que se mire

La Cara del Hombre

En nuestra humilde opinión, una de las rocas más llamativas de la Ciudad Encantada. Se distingue perfectamente la zona de los ojos, la nariz, la barbilla y el cuello, incluso se puede intuir una especie de boina sobre esta cabeza caliza. Se encuentra al final de una gran explanada.

La Cara del Hombre es una de las formaciones más llamativas de la Ciudad Encantada

Contemplando los paisajes del parque turístico

El Puente Romano

Igual que existen formas exokársticas como las vistas hasta ahora, también las hay endokársticas. Esto quiere decir que son formaciones subterráneas de la roca carbonatada. Antaño debió existir una antigua galería por donde circulaba el agua a través de fracturas y conductos, disolviendo la roca. El proceso de karstificación, en este caso, ha sido muy avanzado, ya que de otro modo no podríamos ver esta morfología al descubierto.

El Puente Romano es una formación endokárstica de la Ciudad Encantada

A lo lejos observamos el Puente Romano

La Foca

Una de las formaciones más curiosas. En su hocico hace malabares con una pelota, hecho que descarta la existencia de un león marino, ya que también tiene parecido. Se sitúa en la entrada de una de las zonas más interesantes de la Ciudad Encantada.

La Foca aparece en la entrada de la zona de umbría de la Ciudad Encantada

La Foca juega con su pelota al fondo de la imagen

El Tobogán

Nos hallamos en un enorme callejón de altas paredes, lo cual hace que se encuentre casi en permanente umbría. En esta zona se desarrolla la flora rupícola, adaptada totalmente a este tipo de características ambientales. Habrá bajar y subir algunas escaleras, pudiéndonos ayudar en algunos tramos con barandillas.

El Tobogán es un gran callejón de enormes paredes y húmedo ambiente

Salida de El Tobogán

El Mar de Piedra

Tras salir del resguardo que proporciona la roca, ascendemos hasta poder distinguir lo que se denomina un lapiaz estructural. Hace 90 millones de años, este era el aspecto que poseía el paraje por el que zascandileamos. La disolución y erosión de la roca carbonatada afectó a las grietas y fracturas provocando pasillos enormes como El Tobogán. Es muy vistoso el aspecto de esta superficie de piedra.

El Mar de Piedra de la Ciudad Encantada es muy vistoso

Ante nosotros se extiende la roca

La Lucha entre el Elefante y el Cocodrilo

En esta hay que echarle un pelín más de imaginación. Se trata de un gran puente natural, cuya pasarela sería la trompa del elefante. Se nos ha olvidado comentar los numerosos restos de hogueras que encontramos a lo largo del recorrido. Cenizas, en muchos casos, todavía saliendo humo. Desconocemos su función. Recalcar que no se encontraban en plena vegetación, sino en puntos donde seguro los trabajadores podían controlar el fuego a la perfección.

Imaginación ante todo en la Lucha entre Elefante y Cocodrilo de la Ciudad Encantada

Lucha por la supremacía del reino animal

El Convento

Una gran puerta hace las veces de entrada al templo. Al igual que El Puente Romano, se trata de otra formación endokárstica, en este caso una antigua galería subterránea. Otras formaciones de este tipo pueden ser las cuevas, las simas o los sumideros, muy comunes en toda la serranía de Cuenca.

Otra formación endokárstica de la Ciudad Encantada es El Convento

Entramos al Convento de la Ciudad Encantada

La Tortuga

Como se puede comprobar, los animales predominan en la morfología que adquiere la roca. Es apreciable como el reptil saca la cabeza de su caparazón. No es para menos con el precioso paisaje que posee la Ciudad Encantada.

Tortuga, Ciudad Encantada

Forma de tortuga en la Ciudad Encantada

Los Osos

Para nosotros, quizás, las formas más complicadas de distinguir. Hay que dejar volar bien la imaginación. Para ver correctamente estos mamíferos es mejor dejarse caer por el parque cinegético de El Hosquillo. El final del trayecto está cerca.

Es complicado apreciar estos Osos en la Ciudad Encantada de Cuenca

Osos de la Ciudad Encantada

Los Amantes de Teruel

Una de las mejores para el final. Dos caras enfrentadas que, debido a la crueldad del destino, se miran fijamente esperando un beso que nunca llegará. No se intuyen tan claramente como La Cara del Hombre, pero se distinguen fácil. Tras esta gran historia llegamos al final del recorrido. Menuda colección de esculturas en la roca. Impresionante.

Amantes de Teruel, Ciudad Encantada (Cuenca)

Los Amantes de Teruel, en la Ciudad Encantada

La fama de la Ciudad Encantada es merecida, sin duda. No vamos a descubrir nada. Al estar tan cerca de Cuenca es bastante conocida. Probablemente sea uno de los destinos turísticos más visitados de toda la provincia desde hace muchos años. Solo nos queda recomendar este parque turístico a todos los zascandiles que todavía nos se hayan pasado por él. Siempre es un placer contemplar las maravillas naturales de Cuenca.

La Ciudad Encantada de Cuenca es un sitio muy recomendable

Balizas que nos señalan el camino de la Ciudad Encantada