Skip to content

Brihuega, jardín de la Alcarria

El Arco de la Guía da acceso al recinto amurallado de Brihuega

Uno de los paisajes más hermosos que se pueden ver es de los campos de lavanda en flor. Cuando los tonos violáceos llenan hasta donde alcanza la mirada. El municipio de Brihuega, allá por el mes de julio, se torna en maravilla visual para el visitante. La fama de la villa no ha sido adquirida solo por este cultivo, su patrimonio arquitectónico es impresionante. Pasear por su casco antiguo supone un auténtico gozo para los sentidos. Te contamos todos los lugares de interés que posee la localidad. ¿Nos acompañas?

Cómo llegar a Brihuega

La manera más sencilla de llegar es a través de la autovía A-2, pues Brihuega se ubica a tan solo 9 kilómetros de esta importante arteria de la comunicación en España. Para aterrizar en la villa es posible utilizar las salidas 73 y 83. La primera de ellas se toma a la altura de Torija, municipio en el cual nos incorporaremos a la carretera CM-2011. Esta vía nos conduce hasta nuestro destino y continua después en paralelo al río Tajuña hasta desembocar en Masegoso de Tajuña. La segunda de las salidas, la 83, es más directa. Tras desviarnos a la CM-2008, solo nos separarán unos pocos kilómetros. En caso de tomar el camino opuesto, la carretera CM-1000 nos conducirá hasta la hermosa villa de Jadraque. Otra importante vía que atraviesa el núcleo urbano de Brihuega es la CM-2005. Posee una población de 2399 habitantes (INE 2018), los cuales pertenecen a la comarca de la Alcarria. Su excelente localización le lleva a estar a menos de 30 kilómetros de la ciudad de Guadalajara.

Qué ver en Brihuega

Tras adentrarnos en la población, nos desviamos por el paseo Ruiz Pastor, donde aparcamos el auto. Salimos de nuevo a la carretera para asomarnos al primero de los monumentos que observamos. Era el rollo de justicia o picota (s. XVI). Esta exento de grandes adornos. En realidad hemos mentido, el primer gran monumento saltaba a la vista. Nos referimos a la puerta de la Cadena. Sobre su arco de medio punto podemos observar alguna placa relativa a la Guerra de Sucesión y la batalla de Brihuega-Villaviciosa.

Se encuentra en la zona norte del núcleo urbano de Brihuega

Puerta de la Cadena, una de las más importantes de Brihuega

No decidimos entrar por esta hermosa puerta. Continuamos por la calle de María Cristina hasta desembocar en la plaza de San Felipe. En ella reside la homónima iglesia de San Felipe (s. XIII), que posee estilo románico de transición al gótico. Consta de tres naves con bóveda de crucería y ábside semicircular con bóveda de cuarto de esfera. Merece la pena reseñar su bella portada sur.

Este templo data del siglo XIII y es de estilo románico

Interior de la iglesia de San Felipe

Detrás del templo descansa la torre de San Felipe, una de las construcciones más altas de la villa. Bajamos por la avenida de la Constitución. En ese instante el hambre era poderosa, por lo que decidimos comer en el mesón El Tolmo. Es uno de los restaurantes con mejor fama de Brihuega. No es de extrañar porque estaba todo delicioso. Muy recomendable. Tomamos la cercana calle Reja Dorada para desembocar en la plaza de los Herradores, con sus coquetos soportales.

Pertenece a la iglesia de San Felipe, aunque no está adosada a la nave principal

Torre de San Felipe

Bajando hacia la calle Atienza nos topamos con la fuente de los Doce Caños o fuente Blanquina. Espectacular donde las haya, se encuentra aneja al lavadero municipal. Cruzamos a la paralela calle Armas para contemplar la casona de los Gómez (s. XVIII). De estilo renacentista, destacan los blasones de su fachada. A través de las calles Tinte y Eugenio San Bartolomé, aterrizamos en las ruinas de la antigua iglesia de San Juan. Resultan muy interesantes los restos arqueológicos que se conservan.

Este yacimiento arqueológico se encuentra en la calle San Juan

Restos de la antigua iglesia de San Juan

Por la costanilla de San Juan llegamos al centro neurálgico de la localidad: la plaza del Coso. En ella reposan importantes edificios civiles como el ayuntamiento o la Real Cárcel de Carlos III (s. XVIII), actualmente oficina de turismo. También es posible contemplar las cuevas árabes y un par de vistosas fuentes en el acceso a la calle Mayor. Continuamos por la calle Nuestra Señora de la Peña y por la calle Estrella hasta desembocar en la plaza de la Guía.

Es la plaza más importante de Brihuega porque alberga muchos edificios de interés

Plaza del Coso, en Brihuega

Preside este espacio el arco o puerta de la Guía (s. XIX). Fue construido durante la Guerra de la Independencia para acceder desde el exterior del recinto amurallado al castillo. Alberga en el muro una imagen resguardada por un pequeño tejadillo. Entramos dentro del recinto amurallado, concretamente al Prado de Santa María, antiguo patio de armas de la alcazaba musulmana. Precediendo a la fortaleza, encontramos la hermosa fuente del Jardinillo o fuente de Santa María.

Se pueden observar el castillo y la iglesia de Santa María

Vista del Prado de Santa María a través del Arco de la Guía

El castillo de Piedra Bermeja tiene origen árabe. En los siglos XII y XIII se le añaden estancias, las más tardías debido a la pérdida de su función defensiva. Es entonces cuando el castillo se torna en palacio arzobispal. Podemos destacar en su interior la hermosa capilla de planta pentagonal, gran ejemplo de estilo gótico primigenio. Tras la cesión de la villa al arzobispado de Toledo, en el siglo XIII, el arzobispo D. Rodrigo Ximénez de Rada ordena construir uno de los templos más importantes de Brihuega, poniendo en auge la arquitectura cisterciense.

La fortaleza se convirtió en palacio arzobispal

Castillo de Piedra Bermeja y fuente del Jardinillo

Nos referimos a la iglesia de Santa María de la Peña. Posee tres naves con presbiterio rectangular y ábside poligonal. Merece la pena reseñar la preciosa portada románica de transición al gótico. Sus esbeltas arquivoltas apuntadas y el rosetón central le confieren una belleza grandiosa. Está precedida de un elegante porche. Destaca también su gran torre. En el interior se encuentra la Virgen de la Peña, patrona de la villa.

Fue levantada en el siglo XIII por orden del arzobispo Ximénez de Rada

Iglesia de Santa María de la Peña

Las vistas desde este recinto amurallado, en la zona sur de Brihuega, resultan espectaculares. En determinada época del año, hacia el mes de julio, la floración de la lavanda cubre los campos con su belleza. Esta maravilla de la naturaleza es la mayor atracción turística del municipio. Es muy conocido su Festival de la Lavanda, probablemente el más importante de los muchos eventos que se realizan con motivo de la floración. Es un espectáculo que no te puedes perder.

En el mes de julio el color violeta de la lavanda cubre estos campos

Vistas desde el recinto amurallado

Seguimos intramuros para acercarnos al convento de San José (s. XVII). Lo poblaron frailes franciscanos hasta la Desamortización de Mendizábal. Posteriormente fue hospital, cárcel y escuela taller. En la actualidad alberga el museo de Miniaturas del Profesor Max. Este conocido ilusionista, de nombre Juan Elegido Millán, fue precursor, junto a su hermana, de la miniatura a nivel mundial. Sus herederos han dejado una increíble colección que incluye esculturas realizadas en materiales tan inverosímiles como chicle, jabón o tiza. También es posible presenciar el cuadro de “La Última Cena”, de Leonardo da Vinci, pintado en un grano de arroz, o las siete Maravillas del Mundo Antiguo pintadas en una lenteja. Asombroso.

El museo de miniaturas del Profesor Max es uno de los más interesantes y curiosos de España

El convento de San José actualmente alberga el museo de Miniaturas

Salimos a la plaza de Manu Leguineche, donde descansan la antigua Escuela de Gramáticos y el museo de Brihuega, que alberga distintos objetos y documentos pertenecientes a la historia del pueblo. Salimos por la puerta del Juego de Pelota o puerta de Santa María (s. XIII), la cual consta de estilo gótico con doble arco apuntado. Muy cerca nos topamos con la plaza de toros, conocida como “La Muralla”, construida en piedra en el año 1965. Relativo al mundo taurino, cabe mencionar que la villa posee los segundos encierros más antiguos de España, declarados Fiesta de Interés Turístico Regional.

Está construida en piedra para no desentonar con la cercana muralla

“La Muralla”, plaza de toros de Brihuega

Justo detrás de la plaza, en el extremo suroeste de Brihuega, hallamos el arco de Cozagón, antaño puerta más importante de la villa, pues conectaba con el camino que dirigía a Toledo y con los ríos Tajuña y Tajo. En realidad se trata de un doble arco construido con sillares de piedra en los que no consta la marca de la media luna, es decir, no intervinieron mudéjares, como sí ocurre con la recién citada puerta del Juego de Pelota.

Se ubica en el extremo sur de la villa y era el más importante de Brihuega

Arco de Cozagón

Caminamos en paralelo a la muralla de Brihuega, de nuevo por la calle Estrella. Seguimos recto, hasta llegar a la iglesia de San Miguel, ubicada en la calle homónima. Fue construida en el siglo XIII por orden del arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada, al igual que la mencionada iglesia de San Felipe. Conserva elementos de estilo mudéjar y gótico. A día de hoy se usa exclusivamente como auditorio municipal para actos culturales.

Se construyó en el siglo XIII, al igual que la de San Felipe

Iglesia de San Miguel

Por la avenida de la Constitución hallamos en el margen derecho el convento de las Jerónimas de San Ildefonso (s. XVI). Apenas queda estructura de lo que en su día fue este edificio religioso, conservándose solo la fachada de su iglesia. Tras sufrir diversas desgracias que la llevaron a un profundo deterioro, esta construcción fue reformada, existiendo a día de hoy como centro de eventos.

Actualmente se utiliza como centro de eventos, quedando exento de su carácter religioso

Fachada de la iglesia en el antiguo convento de las Jerónimas de San Ildefonso

Tras este último monumento, ascendimos toda la avenida de la Constitución, poniendo rumbo al coche. Nos despedimos de la villa de Brihuega encantados con su patrimonio arquitectónico. Resulta una completa maravilla para el visitante. Iglesias, museos, el castillo, el recinto amurallado… Son innumerables los encantos que posee, irresistibles para el turismo. Lo sabemos, faltan imágenes de la floración de la lavanda. Tocará volver en julio para mostrar la localidad en todo su esplendor. Con esos colores violetas que enamoran la vista. Queda prometido.

Brihuega es uno de los pueblos más bonitos de Guadalajara y de España

Nos despedimos de la hermosa villa de Brihuega

 

Deja un comentario