Villar del Saz de Arcas, Galilea aparece por sorpresa

Fachada de la iglesia de la Asunción, en Villar del Saz de Arcas

No vamos a mentir. Teníamos programada una ruta y Villar del Saz de Arcas no estaba en ella. Ocurrió en la localidad de Fuentes. Buscando un dinosaurio salimos a la carretera y, tras pocos kilómetros sin divisar nada, surgió ante nosotros el pueblo. En vez de darnos la vuelta decidimos visitar Galilea, pues así nombran al pueblo sus vecinos. Intuición zascandil. Resultó ser una sorpresa agradable, sobre todo por manifestaciones arquitectónicas tan interesantes como la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo románico.

Cómo llegara Villar del Saz de Arcas

No recomendamos seguir nuestro itinerario. Como acabamos de citar, llegamos por un camino asfaltado desde el vecino municipio de Fuentes. Existen maneras más sencillas, como tomar la carretera CM-220. Esta vía circula desde las afueras de Cuenca capital hasta la localidad de La Gineta, ya en la provincia de Albacete. Pasa por importantes villas de la Serranía y la Manchuela como Almodóbar del Pinar, Motilla del Palancar, Villanueva de la Jara o Quintanar del Rey. Es una Entidad de Ámbito Inferior al Municipio (EATIM) perteneciente al ayuntamiento de Arcas del Villar, junto con la localidad de Arcas. Posee una población de 53 habitantes (INE 2017), los cuales pertenecen a la serranía Media de Cuenca.

Qué ver en Villar del Saz de Arcas

Entramos en “Galilea” cruzando la carretera CM-220. Observamos el cementerio del pueblo por esta zona. Tras dejar atrás la arboleda situada en la entrada, tomamos la calle de los Esparteros. En muy pocos segundos aparecimos en la plaza Mayor. Un lugar encantador. Las vistas desde este punto son magníficas, y es que Villar del Saz de Arcas consta de un entorno natural muy hermoso.

El centro neurálgico de Villar del Saz de Arcas es su bella plaza Mayor

Plaza Mayor en Villar del Saz de Arcas

Además de la bonita panorámica que podemos encontrar en el extremo de la plaza, existen otros edificios de interés como la casa consistorial. Este inmueble consta de una curiosa construcción, pues se halla en pendiente, hecho que se puede comprobar observando la escalera de entrada, la cual tiene mucha más altura de un lado que del otro. En este espacio también podemos encontrar la clásica y elegante farola que preside y unos columpios que seguro son parte importante del ocio infantil.

Ayuntamiento de Villar del Saz de Arcas, en Cuenca

Muy curioso el desnivel existente en las escaleras

Tras entrar en la cercana calle Iglesia, apareció ante nosotros el maravilloso templo del pueblo. Por supuesto, nos referimos a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. De estilo románico, posee una sola nave con ábside semicircular al exterior y poligonal en el interior debido a una reforma. En la fachada sur se hallan los dos puntos más interesantes de su construcción. En primer lugar su portada de medio punto con dos arquivoltas que se apoyan en jambas moldeadas. En segundo lugar su esbelta espadaña. Resulta curioso que esté levantada en esta parte del muro y no a sus pies, más común en las iglesias de este tipo.

La iglesia de Villar del Saz de Arcas es de estilo románico

Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Seguimos por la calle Cueva de la Zorra porque nos hacía gracia el nombre, pero nos dimos cuenta pronto que nos salíamos del núcleo urbano. Volvimos a la plaza Mayor y prosiguió el zascandileo bajando por la calle del Pozo. Después de una agradable caminata nos topamos con un parque y unas escaleras que conducen hasta el lavadero. Su construcción parecía vistosa, pero el agua de su interior estaba muy sucia, por no utilizar una expresión más desagradable.

El lavadero de Villar del Saz de Arcas tenía el agua muy sucia

Escaleras de bajada al lavadero

Bordeamos el pueblo intentando pasar por el mayor número de callejuelas. No duramos mucho, pues es un pueblo muy pequeño. A pesar de ello, resultó una excursión encantadora. Podíamos haber visitado también el monumental vértice geodésico de “El Talayuelo”, pero desconocíamos su ubicación y no encontramos a nadie para preguntar. De este modo, nos despedimos de esta agradable sorpresa. “Galilea” apareció ante nosotros sin esperarlo, pero nos regaló ese espíritu serrano que tanto nos gusta. Recomendamos su visita, pero a propósito. No como nosotros, que somos más bien despistadillos.

Villar del Saz de Arcas, en Cuenca, es un pueblo muy recomendable para visitar

Rincones con encanto en Villar del Saz de Arcas