Motilla del Palancar, siempre de paso

Viajamos a una tierra que este año vivió fenómenos meteorológicos poco comunes. La nieve fue protagonista en esta zona de la Manchuela conquense, llegándose a cortar el tráfico en su arteria más cercana, la A-3. Motilla del Palancar es un enclave de comunicación primordial en la provincia de Cuenca. Ligado siempre al transporte, este pueblo guarda estupendos tesoros de puertas adentro.

Cómo llegar a Motilla del Palancar

A su término se puede arribar mediante varias vías. Las más conocidas son la N-III y la Autovía de Valencia o A-3, que transcurren en paralelo. Atraviesa también Motilla la carretera CM-220, que circula desde Cuenca ciudad hasta el municipio de La Gineta (Albacete), pasando por importantes localidades como Villanueva de la Jara. Del núcleo urbano también salen la CM-3114 y la CM-2202, fundamentales para llegar a pueblos cercanos como Campillo de Altobuey o Casasimarro. Esta localidad de la Manchuela es cabeza de partido judicial y consta de 5.929 habitantes (INE 2017). Su actividad económica lleva décadas girando en torno al transporte, aunque en el pasado Motilla fue conocida por el cultivo de azafrán, la especia más cara del mundo. En los últimos años esta práctica ha descendido bastante.

Qué ver en Motilla del Palancar

La tarde que dedicamos a recorrer el municipio era bastante cálida. Fieles a nuestra tradición aparcamos en la plaza de España, donde se ubican dos de los edificios más representativos de Motilla del Palancar. Estacionamos pegados a la pared de la iglesia parroquial de San Gil Abad. Este templo columnario se comenzó a levantar en el año 1525. Se prolongó su construcción en diferentes periodos, terminándose finalmente en 1689. Consta de una nave central con ábside poligonal y capillas adosadas. En el exterior, además de las portadas renacentistas, destaca un arco cegado en el lado oeste y la esbelta torre de tres cuerpos. El Retablo Mayor se perdió durante la Guerra Civil, el actual es una copia del original.

Iglesia Parroquial de San Juan Abad

Iglesia de Motilla del Palancar

En la misma plaza encontramos el ayuntamiento de la localidad. Un edificio de tres pisos muy elegante con tejados a cuatro aguas. Está comunicado con el inmueble más próximo, formando un bello y colorido arco. Cerca podemos contemplar también la Casa de los Lujanes (s. XVII), palacio de dos plantas con escudo nobiliario en la fachada y elaborada rejería. Probablemente estas sean las dos construcciones más importantes dentro del patrimonio civil de Motilla.

Ayuntamiento de Motilla del Palancar

Ayuntamiento de Motilla del Palancar

Nos alejamos un poco de esta zona para tomar la arteria principal del municipio. Hablamos de la avenida del Riato. Nos vemos en la obligación de decir que hemos estado en pocas vías más agradables que esta para pasear. Es una experiencia realmente agradable a la que podemos sumar en última instancia el parque de El Carrascal y, de este modo, contemplar el rollo de justicia de la villa, así como la Cruz de los Pobres. Durante el recorrido tuvimos la inestimable ayuda de los árboles, cuya sombra nos protegió de la insolación. Salimos de nuevo a callejear y por la calle San Sebastián desembocamos en la coqueta plaza del Cosico, perfecta para tomarse un descanso en alguno de sus bancos. Tras asomarnos al pozo continuamos la marcha.

Pozo en Motilla del Palancar

Pozo en la Plaza del Cosico

Salimos a la calle Sandoval para tomar La Virgen. Tras pasar el Centro de Educación para Adultos Cervantes nos adentramos en uno de los lugares más especiales de Motilla del Palancar. La ermita de la Inmaculada Concepción, hogar de la patrona, es un bello templo de mampostería con sillares en las esquinas. Posee planta de cruz latina, habiendo sido reformado en varias ocasiones de entre las que destaca el incendio de 1904. Consta de dos entradas, la del mediodía, en el lateral, y la de poniente, en el frontal y cubierta por un tejado sujeto con dos columnas de piedra. El conjunto esta rematado por una hermosa espadaña visible desde el parque anejo, dedicado a la Virgen. Otra de las zonas verdes donde realizamos parada de descanso. Tocaba seguir pateando el pueblo.

Fuente en Motilla del Palancar

Fuente en el parque situado junto a la ermita

Tras callejear un poco más, vimos que nos hacía falta tomar un refrigerio. Lamentamos no acordarnos del bar, pero fue magnífica la comida y la correspondiente tapa. Debíamos seguir con la ruta dirección Campillo de Altobuey, por lo que nos dirigimos al auto. Somos conscientes de que nos faltaron interesantes parajes por visitar como el cerro Talayón o Las Reillas, donde seguro que merece la pena ir en romería para San Isidro y así ver la ermita. Otras fechas para volver son las festividades de San Cristóbal en julio, la feria de Motilla en honor a San Gil en septiembre, el jueves lardero o la Semana Santa con la espectacular Pasión Viviente, declarada Fiesta Interés Turístico Regional.

Partimos de Motilla del Palancar contentos. Habiendo comprobado que esta típica localidad de paso merece adentrarse en sus calles y comprobar los numerosos lugares de interés que posee. Un pueblo con mucha vida y gente dispuesta a ayudarte. Un pueblo con una gastronomía espectacular. En definitiva, un pueblo con pasión y orgulloso de su importante pasado.

Cartel en Motilla del Palancar

Cartel de bienvenida a Motilla del Palancar