La cascada del Molino de la Chorrera, en Tragacete

Cascada del Molino de la Chorrera, en Tragacete

Después de admirar los muchos encantos que posee el núcleo urbano de Tragacete, tocaba coger el auto para visitar un par de maravillas naturales. En este post nos detendremos en la cascada del Molino de la Chorrera. El nacimiento del Río Júcar lo dejaremos para otro día. Este paraje ha alcanzado mucha notoriedad desde que se construyera un paseo fluvial que otorga acceso directo. De nuevo Damián nos hizo de guía, eternamente agradecidos.

Cómo llegar a la cascada del Molino de la Chorrera

Partiendo desde la localidad de Tragacete, tomaremos la carretera que pasa junto al pueblo, es decir, la CM-2106. Antes de dejar atrás la villa en dirección al Nacimiento del Río Cuervo, a mano derecha, aparece un desvío que indica el nacimiento del Río Júcar y el albergue de San Blas. Cruzaremos un puente y seguiremos todo recto algo más de dos kilómetros. La pista forestal por la que vamos comenzará a sumar pendiente. Al poco tiempo tendremos que estar atentos para divisar el cartel que indica el sendero P.N.S.C-06, es decir, el de la cascada del Molino de la Chorrera, aquel que nos atañe. Nuestra recomendación es dejar el auto en un parking situado como a medio kilómetro antes. Unas escaleras que descienden nos indican el inicio del paseo. Nos encontramos en pleno parque natural de la Serranía de Cuenca, concretamente en la comarca de la Serranía Alta.

La cascada del Molino de la Chorrera

Partimos desde el hostal Serranía con nuestro guía Damián. Nosotros, que somos uno ilusos, le dijimos de montar en nuestro coche para ir. Nos aconsejó desplazarnos en su todoterreno 4×4 porque, seguramente, algunos puntos del camino no los podríamos pasar con nuestro auto. Más razón que un santo. Lo comprobaríamos más tarde. De este modo tomamos la pista forestal anteriormente citada para dirigirnos a nuestro destino. A escasos metros íbamos a toparnos con dos coquetas fuentes de piedra. Las fuentes de la Trinidad y de la Toba.

La fuente de La Toba, en Tragacete, posee tres caños

Fuente de La Toba, una de las primeras en el camino

Seguimos recto y a muy poca distancia observamos el humilladero de San Antonio de Padua. Este tipo de imágenes se solían colocar en las entradas y salidas de los pueblos. Es una construcción de piedra coronado con una cruz. Poco más adelante apareció otra fuente, en este caso la del Tío Portero. Todas ellas proceden de manantiales y, según la tradición, ayudan a curar afecciones estomacales o renales. En poco tiempo llegamos al parking. Decidimos subir un poco más con el coche, ya que era muy temprano y no habíamos visto gente por los alrededores. Algunas decenas de metros antes de llegar al inicio del sendero, dejamos el coche aparcado en un tramo más ancho de la carretera, en el margen derecho. No creaba ningún tipo de problema al posible tráfico que hubiese después en la pista.

El humilladero de San Antonio se encuentra a un kilómetro del núcleo urbano de Tragacete

Humilladero de San Antonio, en Tragacete

Justo cuando íbamos a bajar las escaleras apareció un grupo de jóvenes, seguramente procedentes del albergue de San Blas. Nos mezclamos entre ellos, pero pronto nos dimos cuenta que si no avanzábamos posiciones rápido se iban a complicar las fotografías, pues saldrían varios invitados en ellas. Damián nos condujo el primer tramo a paso ligero para ponernos en cabeza y poder sacar las pertinentes instantáneas con más comodidad y con el resultado esperado.

Este paseo fluvial está rodeado de vegetación, lo cual proporciona siempre sombra

Exuberante vegetación a lo largo del sendero

Este sendero fluvial resulta de lo más cómodo y agradable, pues en todo momento la sombra que ofrecen los árboles nos va cobijando. Son sobre todo pinos, acompañados en todo momento por vegetación típica de ribera. Una maravilla para la vista. En todo momento tenemos una valla de madera para avanzar sin peligro, aunque la dificultad del paseo es mínima. También la duración, porque la distancia hasta nuestro objetivo es más bien corta. Menos de medio kilómetro.

Vallas de madera se ubican a lo largo de todo el camino

Parte del paseo fluvial a la cascada del Molino de la Chorrera

Finalmente llegamos ante el primer salto que pega el río Júcar después de su nacimiento. Sin duda resulta impresionante. A pesar de no ser una fecha idónea, las lluvias primaverales de 2018 se notaban en la cantidad de agua que caía desde esta cascada tobácea. Nos contó Damián que por muy bajas que estén las temperaturas, la cascada nunca se hiela, siempre tiene agua bajando, en mayor o menos medida. Tuvimos mucha suerte de poder disfrutar de este paraje natural único para nosotros solos. Las fotografías hablan por sí solas.

La cascada del Molino de la Chorrera, en Tragacete, es uno de los rincones más bonitos de Cuenca

La impresionante cascada bajaba con abundante agua

Pusimos punto y final a esta pequeña, pero mágica parada. Teníamos que seguir subiendo hasta el nacimiento del río Júcar, pero eso es otra historia que contaremos pronto. Seguro que Damián nos da alguna sorpresa en su ruta. Por lo pronto recomendamos encarecidamente la visita a esta maravilla de la naturaleza. Además se encuentra muy cerca de Tragacete, a escasos kilómetros. No hay excusa.

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