Priego, la Alcarria más serrana (II)

Triángulo-Patíbulo en Priego

La semana pasada nos quedamos a medio camino en la excursión a Priego, maravilloso pueblo de la Alcarria conquense. Finalizamos el primer post buscando un lugar para comer, mostrándoos hace unos días la opción que finalmente escogimos: el hostal restaurante Los Claveles. Proseguimos el viaje alejándonos del núcleo urbano. Visitando monumentos para los que tuvimos que coger el auto, como es el caso del puente Allende, el convento del Rosal y el de San Miguel de la Victoria.

Qué ver en Priego

Tras la magnífica comilona que nos pegamos, los tres zascandiles decidimos hacer la digestión con una pequeña caminata. Recordad que contábamos este día con la presencia de nuestro buen amigo David Matas. Así que nos pusimos en marcha tomando la calle Majestad y poco después volvimos a la calle Franca dejando atrás las casas blasonadas para ir uno de los lugares más bonitos de la localidad. Pasando las últimas casas de Priego, en una llanura, encontramos el Triángulo-Patíbulo. De él se conservan los arranques de las pilastras, que forman una planta triangular de la cual se levantaban unos arcos góticos unidos en su centro construyendo un espacio amplio de donde se colgaba a los ajusticiados. Se desconoce la fecha de su construcción exacta, pero se piensa que data del siglo XV, aproximadamente. Cobijaba en su interior una cruz o imagen de San Roque, protector de la peste, enfermedad muy extendida por Europa en la época.

En esta zona existía antiguamente la ermita de San Roque, de estilo románico y de la cual se conservan algunos restos. Bajamos el cerrete hacia la carretera que nos conduciría a nuestro siguiente punto de interés. Por el camino nos encontramos con multitud de cuevas bodega, no solo de las que guardan el vino, sino también algunas destinadas a la alfarería. Lamentablemente, la mayor parte de las que vimos se encontraban derruidas o en un estado bastante precario, lo cual es una lástima observando su estupenda ubicación asomando al valle del Escabas.

Cuevas Bodega en Priego (Cuenca)

Cueva-Bodega en Priego

Una vez en la carretera solo tuvimos que andar un rato hasta llegar al puente Allende, sin duda una de las muestras más notables del patrimonio civil pricense. También conocido como Puente Liendre, posee un solo arco por el que discurre el río Escabas en su camino hacia el Guadiela. En su parte izquierda existe una especie de defendedero hacia el agua construido con base de sillares calizos. En su inicio hay sillares que pudieron formar parte del antiguo puente de posible origen romano que debió estar ubicado en este lugar. Tras algunas reformas, el actual data en su mayoría del siglo XIX, se reconstruyó como una copia del anterior. En sus inmediaciones se ubicó antaño el convento de la Encarnación (1465), pero en el siglo XVII se trasladó al núcleo urbano, concretamente al hogar del pensionista, debido a las pocas condiciones higiénicas de la zona.

Puente Allende, Priego

Puente Allende de Priego

Ya vista semejante maravilla volvimos al pueblo para tomar el auto. Aquí sí que terminamos de hacer la digestión, pues desde el puente Allende hasta el parque de Luis Ocaña, donde teníamos el coche, hay un rato de paseo. Una vez llegado a nuestro destino arrancamos en dirección al convento de Nuestra Señora del Rosal. Tenemos que decirlo, no llegamos directos. Nos equivocamos en el trayecto puesto que tomamos la carretera CM-2023 en dirección a Albendea y, en vista que no veíamos ningún convento por el camino, decidimos repasar la dirección y ahí es donde comprobamos el circuito que teníamos en el cerebro. Como rectificar es de sabios, dimos la vuelta y esta vez sí fuimos por la vía correcta, concretamente la CM-2108 en dirección a Alcantud.

Claustro del convento del Rosal

Claustro del convento del Rosal

Aproximadamente a un kilómetro llegamos al monumento en cuestión. Fue levantado en 1525 en estilo gótico plateresco por iniciativa de D. Gil Hurtado de Mendoza, hermano de D. Diego Carrillo de Mendoza, tercer conde de Priego. Se encuentra parcialmente en ruinas, pero todavía conserva elementos muy llamativos. Con respecto a la iglesia, lo mejor preservado es la fachada sur, con espadaña de tres ojos y cubrimiento a dos aguas. Pero sin duda lo más espectacular del convento es su claustro formado por arcos de medio punto en roca arenisca. En su centro hay un pozo de sección circular del que se extrajeron algunas tallas de gran calidad, seguramente escondidas durante la Guerra Civil. Según la tradición la imagen de la Virgen apareció allí junto a un rosal, el cual se mantenía siempre verde y con hojas en invierno. Eran monjas concepcionistas franciscanas aquellas que lo habitaban.

Volvimos al vehículo para poner rumbo de nuevo a la CM-2023, pero esta vez dirección Cañamares. A dos kilómetros de Priego se encuentra el convento de San Miguel de la Victoria. Su nombre se debe a la batalla de Lepanto, donde el anteriormente citado conde de Priego D. Fernando Carrillo de Mendoza, prometió la fundación si sus hijos y él conseguían regresar con vida de la contienda. En 1574 se construyó sobre la ermita de San Miguel, de ahí la otra parte del nombre. El edificio actual no es el original ni tampoco su emplazamiento, pues debido al riesgo de desprendimientos se tuvo que cambiar de localización. Para ello se pidió ayuda al rey Carlos III, que aceptó la petición corriendo con los gastos. Por lo tanto, en el año 1777 se levantó el actual templo, obra del arquitecto Martín de Aldehuela. Cuenta con una iglesia barroca que posee una sola nave con planta de cruz latina. En su interior se venera la imagen del Santo Cristo de la Caridad, entregada por el rey Carlos III junto a otras obras del escultor José Salvador Carmona. Desde su ubicación existen unas vistas espectaculares del pueblo y del conocido estrecho de Priego.

San Miguel de la Victoria, en Priego

Convento de San Miguel de la Victoria

De esta manera concluye nuestra excursión a este hermoso pueblo de la Alcarria. Ni qué decir tiene, recomendamos su visita completamente. Ya lo hemos mencionado durante estos días, el patrimonio natural, arquitectónico y cultural que posee la localidad es digno de admiración. Nosotros quedamos encantados, y nuestro amigo David Matas también. Esperemos volver pronto para disfrutar de alguno de sus múltiples eventos o festividades, y si nos podemos pegar una comilona igual de buena será ya de sobresaliente. Nos despedimos a las puertas del estrecho de Priego. A las puertas de la serranía de Cuenca. En un lugar sin igual.

2 Comments

  1. Jesus Parra Luna el 9 octubre, 2016 a las 1:24 AM

    Quien quiera visitar el Convento El Rosal, yo tengo las llaves para dejarselas.
    Tlf. 664 42 31 05

    • Zascandileando el 11 octubre, 2016 a las 3:18 PM

      ¡Muchas gracias, Jesús! Lo tendremos en cuenta. Un saludo.

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