Restaurante La Muralla, en Almagro (Ciudad Real)

Fin de semana de julio de 2019. Había ganas de zascandileo, por lo que ya tocaba hacer una excursión para seguir disfrutando de maravillas en Castilla-La Mancha. Era el turno de una villa muy apetecible, Almagro. Como titulamos en su correspondiente post, hogar del mejor teatro clásico. Para disfrutar de esta localidad había que zascandilear por todos sus rincones, lo cual significaba que era necesario comer allí. Qué lástima (nótese el sarcasmo).

Estaba siendo un día intenso debido a un gran calor, por ello la selección zascandil que habitualmente hacemos mirando en internet se hizo de manera rápida, pues pronto llegamos a un consenso sobre el lugar al que íbamos a ir: el Restaurante La Muralla

Cómo llegar al Restaurante La Muralla

Se encuentra en la calle Ronda de San Francisco 34 de la localidad de Almagro.

Qué comer en el Restaurante La Muralla de Almagro

Teníamos ganas de productos típicos y hallamos que en este establecimiento había un menú degustación que cuadraba con lo que buscábamos: migas del pastor, gachas manchegas y pisto manchego. Todo esto redondeado con unas chuletillas de lechal y sus correspondientes postres.

Comenzamos con unos miniplatos que, pese a su aspecto, eran muy contundentes.

Empezamos sin ninguna piedad con las gachas, uno de nuestros platos fetiche. Deliciosas, pese al calor no les dio tiempo a enfriarse ya que dimos cuenta de ellas rápidamente. Gran comienzo.

Pasamos a las migas del pastor. Iban presentadas con uvas, que a un servidor le tocó comerse ya que a Diego esa mezcla no le hace mucha gracia. Sacrificios que tiene que hacer uno por el buen zascandileo…

Terminamos con un plato presentado con corazón, literalmente (solamente tenéis que fijaros en el plato y lo entenderéis). Hablamos del pisto manchego. Coronado con un huevo y con mucho sabor. Terminamos los tres platillos con muy buena nota, y con ganas de pasar al principal que habíamos elegido.

Esto nos condujo a las chuletillas de cordero. En su punto y acompañadas por unos pimientos y patatas panaderas. Casi hubo pelea por ver quién se quedaba con la última que quedaba en el plato. Pero no hay que preocuparse, somos de faltarnos por cuestiones del blog, pero nunca llegamos a las manos.

Como somos unos zampabollos, la foto que os mostramos del postre es una vez que habíamos comenzado, no tenemos remedio. Muy rico y perfecto como toque final.

El precio, como podéis ver en la carta, nos pareció bastante bueno para la calidad de lo que comimos, 38 € que fueron un poco más con las bebidas.

Como curiosidad, os podemos contar que en la mesa de al lado había dos grandes actores de este país. Lo cual no es de extrañar porque estábamos en pleno Festival de Teatro Clásico. Decidimos no decirles nada ni hacernos una foto, más que nada por no incomodarles. Además es que somos un poco tímidos.

Proseguimos nuestro camino por Almagro con las pilas cargadas para seguir descubriendo sus maravillas como el Museo Nacional del Teatro o la anécdota que os contamos de la recogida de la cría del cernícalo al lado de la Antigua Universidad Renacentista, la buena acción del día. Un día, que sin duda, nos dejó con muy buen sabor de boca. Seguro que el Restaurante la Muralla tuvo bastante que ver.

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