Palomares del Campo, arte sacro entre comarcas

Cerca del límite que separa la Alcarria, la Mancha y la Serranía, junto al río Jualón, encontramos Palomares del Campo. Esta localidad posee un rico patrimonio religioso encabezado por su iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en cuyo interior podemos visitar el museo de Arte Sacro. Palabras mayores.

Cómo llegar a Palomares del Campo

Llegamos por la carretera CM-2102 desde nuestra querida Horcajada de la Torre, dejando atrás durante el trayecto el municipio de Torrejoncillo del Rey. Esta vía llega hasta la villa de Montalbo. De su término municipal también sale la CUV-7031, que llega directa a Carrascosa del Campo. Se trata de un pueblo bien comunicado, pues se encuentra a pocos kilómetros de las dos autovías más importantes de la provincia: la A-3 y la A-40. Perteneciente a la comarca de la Mancha Alta, posee una población de 654 habitantes (INE 2016).

Qué ver en Palomares del Campo

Entramos por la calle Santo Cristo de la Paz y, tras pasar la plaza del Mercado, decidimos estacionar en la calle de la Fuente. Enfrente vimos el lugar idóneo para cargar las pilas. En el bar Cordobés nos tomamos un par de refrigerios que nos vinieron de lujo. Recomendable el sitio. Tras salir nos acercamos a la plaza que hay justo detrás, donde se ubica el ayuntamiento de la localidad.

Cruzamos a la calle Iglesia para acercarnos al primer templo importante de Palomares del Campo. Nos referimos a la ermita de Santa María de la Cabeza o del Santo Cristo de la Paz (s.XVII-XVIII). De su sencilla fachada cabe destacar el campanil de hierro. No hay que dejarse engañar por el exterior, pues dentro podemos hallar magníficos tesoros como el su bello Altar Mayor de estilo barroco. Consta de tres pequeñas naves sostenidas por columnas dóricas.

Portada de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Muy cerca, bajando la misma calle, hallamos la protagonista del patrimonio arquitectónico que hay en Palomares del Campo. Nos referimos a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (s. XVI-XVII). En esta magnífica construcción conviven distintos estilos como el gótico, el renacentista o el barroco. En el exterior merece la pena reseñar la portada del mediodía, que consta de dos cuerpos. El más bajo posee cuatro columnas dóricas y el superior una hornacina con la talla de la Asunción, flanqueada a los lados por San Pedro y San Pablo. Es de admirar también su gran torre de tres cuerpos, la cual sobrevuelan las palomas sin cesar. Su interior consta de una sola nave separada en cuatro tramos. Alberga varios puntos de interés como su espectacular retablo neoclásico en el Altar Mayor. También merece la pena contemplar las capillas del Bautismo, los Alarcón y de Gabriel Ramírez de Arellano. También podemos visitar en su interior el museo de Arte Sacro. Alberga diversas manifestaciones de arte religioso a lo largo de varios siglos, entre las cuales se hallan bastantes objetos de culto. Probablemente su pieza más importante sea su hermoso retablo manierista (s. XVI), el cual posee diversas pinturas de gran valor.

Tras dejar atrás la principal edificación de la localidad, salimos a la carretera de Montalbo para ir en busca de la tercera construcción religiosa existente en el pueblo. Tras andar un rato, ya que estuvimos un poco perdidos, encontramos el recinto donde se localiza la ermita de la Virgen de la Estrella (s. XX). Este templo encalado de planta cuadrada consta de dimensiones bastante más pequeñas que los anteriormente citados.

Ermita de la Virgen de la Estrella

No quedaba mucho más por ver en el núcleo urbano, por lo que dimos un paseo alrededor del pueblo hasta llegar de nuevo al auto. Todavía faltaban por ver algunos lugares de interés. Para ello salimos a la carretera CUV-7031, que, como hemos mencionado antes, conecta con Carrascosa del Campo. Al poco tiempo de circular por ella hallamos en un lado de la vía un estupendo chozo muy bien conservado. Estas construcciones rústicas han servido durante años como refugio de pastores en los cuales poder guardar el ganado.

Chozo existente en el término municipal de Palomares

Algún kilómetro más adelante llegamos a lo que antaño fue el despoblado de Fuente del Pez. En este lugar se encuentran las ruinas del castillo de San Miguel. Siendo más específicos, solo se conserva parte de una torre de planta cuadrada, construida con yeso y piedra. Se pueden apreciar restos de antiguos intentos por reformar la construcción, aunque a día de hoy parece parada la obra. Según parece esta fortaleza servía de comunicación con el castillo de Puebla de Almenara.

Restos del antiguo Castillo de San Miguel

De este modo concluyó nuestra visita a Palomares del Campo, siguiendo la carretera hasta otro destino zascandil. Recomendamos la visita a la localidad para que se pueda comprobar de primera mano el magnífico patrimonio religioso del que goza. Pocos pueblos de los que hemos visitado pueden compararse en este aspecto. Una maravilla.