Hostal Restaurante Peseta, en Barajas de Melo

Hubo uno de esos días de invierno en el que andábamos hambrientos y con un frío importante. Aterrizamos en la localidad alcarreña de Barajas de Melo para zascandilear un poco, pero antes teníamos el objetivo de reponer fuerzas. Preguntamos dónde comer y nos enviaron al hostal restaurtante Peseta. Siempre le estaremos agradecidos a la persona que nos lo recomendó. Comimos realmente bien.

Cómo llegar al hostal restaurante Peseta

Se encuentra ubicado en el número 10 de la calle Anaya, cerca de la plaza de la Constitución. Llegamos por la carretera CU-201 desde la autovía A-40. Aunque la vía más conocida que atraviesa el núcleo urbano es la CM-200. Nada más llegar al lugar pedimos un par de refrigerios. Mientras calmábamos la sed, la amable hostelera nos indicó los primeros y segundos que tenían para ofrecer ese domingo. Tras decidir, entramos al comedor para comenzar la comilona.

Comer en el hostal restaurante Peseta, en Barajas de Melo

Por una vez se alinearon los planetas y los dos coincidimos en los platos a elegir. Ante el día de frío que hacía, nos decantamos por unas judías blancas con chorizo de primero. De segundo unas chuletas de cordero con un tomate en rodajas. Acertamos de lleno.

¿Quién dice que no a este señor aperitivo?

No tardó en llegar el primer plato. Se nos iluminaron los ojos. Degustamos las espectaculares judías, y es que estaban de cine. Algo que nos entusiasma es la abundancia de acompañamiento, y tenemos la obligación de decir que había bastante chorizo. Más energía.

Judias blancas con chorizo

Tras entrar en calor llegaron las chuletas de cordero. La mujer que nos atendió de forma tan amable, nos ofreció la posibilidad de acompañar la carne con un tomate en rodajas. Aceptamos sin duda. Las chuletas estaban muy tiernas y sabrosas, lo cual llevó a que devoráramos el plato en un abrir y cerrar de ojos. El tomate también supo a gloria, fue un perfecto acompañamiento.

Chuletas de cordero

En el postre volvimos a ponernos de acuerdo. Un milagro. Al escuchar natillas caseras no pudimos resistirnos. Ya estábamos con el buche lleno, pero hicimos hueco a semejante dulce. Estaban muy ricas. Fue un broche de oro a esta comida de categoría. Ante semejante nivel de saciedad era obligatorio pedirnos un par de cafés. Así lo hicimos. Nos quedaba una dura jornada de zascandileo vespertino y debíamos estar en plenas facultades.

De esta manera nos despedimos agradeciendo la hospitalidad y el habernos salvado de morir de hambruna. El hostal restaurante Peseta es un lugar donde comeréis muy bien y a un precio económico. Os atenderán con amabilidad y atención. Nosotros no pudimos pedir más. Salió redonda la jugada. El único pero con el que salimos fue por olvidarnos de comprar lotería. Más tarde nos enteramos de que tocó el segundo premio del sorteo de Navidad en este lugar. Que se le va a hacer. Como todos sabéis el dinero no da la felicidad, aunque no nos hubiera venido nada mal. Para que negarlo. De todas formas con la magnífica comida que disfrutamos, quedamos más que satisfechos. Si pasáis por Barajas de Melo ya sabéis dónde comer bien.