San Clemente, esplendor renacentista en Cuenca (II)

Ermita de Rus de San Clemente

Es nuestro deber recordaros que la localidad tiene un patrimonio arquitectónico descomunal, por eso es Conjunto Histórico-Artístico desde 1980. De ahí que no nos diera solo para un post y tuviéramos que realizar dos (si no habéis leido nuestro primer post de San Clemente, este es el momento zascandiles). Nos quedamos saliendo de la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, habiendo visto ya puntos de gran importancia como la antigua casa consistorial, sede del museo de Obra Gráfica de la Fundación Antonio Pérez, o el convento de Las Carmelitas. Todavía quedan muchos monumentos que visitar, incluido el desplazamiento a Rus.

Qué ver en San Clemente

Entramos al templo por la plaza Mayor y salimos por la plaza de la Iglesia, lugar donde se concentran un buen número de importantes edificios civiles. El primero que nos llamó la atención, por lo vistoso, fue el Arco Romano (s. XVIII). De estilo barroco, solo está decorado por la parte que da a la plaza Mayor. Podemos apreciar en el centro el escudo de armas de la localidad, destacando también el frontón roto rematado por dos volutas. Une la iglesia con la antigua Audiencia Real (s. XVI), actual ayuntamiento del municipio.

Arco Romano de San Clemente

A escasos metros se encuentra el Pósito (s. XVI). Se trata de un inmueble de dos plantas realizado en mampostería con sillares en las esquinas. La planta inferior albergó las carnicerías concejiles y la superior el depósito de grano o Pósito. Consta de dos portadas con arco de medio punto. Sobre la más grande, en el lado izquierdo si miramos de frente, se puede apreciar el escudo de los Austrias. Sobre la otra se ubica el escudo de la villa. Actualmente conforman las dependencias de los Juzgados de Primera Instancia y de Instrucción.

En el otro extremo de la plaza se encuentra la antigua Cárcel de la Villa (s. XVI). Gobierna esta zona el citado edificio rectangular de dos plantas. Merece la pena destacar sus dos portadas, sobre todo la de “la Inquisición”, de estilo barroco, con sus elegantes elementos decorativos. También llama la atención su espectacular rejería castellana. A día de hoy es el Centro Cultural Vicente García. Alberga en su interior el museo de Artes Decorativas Navideñas, el museo de la Virgen de Rus, la sala de exposiciones municipal y el taller de grabado de la Fundación Antonio Pérez.

Antigua Cárcel de Villa en San Clemente

Escudo de San Clemente

Bajando por la calle Rafael López de Haro nos topamos con el colegio e iglesia de los Jesuitas o “Teatro Viejo” (s. XVI), que en su día fue la ermita de Nuestra Señora de Septiembre. Su fachada de mampostería rematada con frontón triangular es muy llamativa. Ayuda su portada con arco de medio punto y columnas renacentistas. Posee, adosada, otra bella portada con arco de medio punto.

A continuación iniciamos nuestro particular tour por las innumerables casas señoriales que se localizan en San Clemente, y es que en el siglo XVI vivían en la villa un gran número de familias hidalgas. Comenzamos bajando la calle donde estábamos para observar la casa de los Martínez del Peral (s. XVI). Desde la calle San Sebastián nos desplazamos al palacio de Piquirroti, en la calle homónima y del que solo se conserva su fachada. Pasamos también por la casa de los Picos (s. XVI) y subimos hasta la calle La Tercia para contemplar la casa de la Reina Mora (s. XVI), que posee una bella portada almohadillada y elegante rejería.

Muy cerca, en la calle Cruz Cerrada, se ubica la ermita de San Roque (s. XVI). Antiguamente alojaba en su interior la Cruz del Alabastro, de la que ya hablamos en el primer post de la visita. Fue trasladada tras la Guerra Civil a la iglesia de Santiago Apóstol. Desde aquí volvimos a la plaza Mayor para bajar hasta la casa palacio de Oma, que a diferencia de los anteriores data del siglo XVII y es de estilo barroco, no renacentista. Dando la vuelta a la manzana llegamos a la casa palacio del Marqués de Valdeguerrero, del siglo XVIII y estilo barroco-rococó, se trata de la más grande que existe en la villa.

Doblando la calle llegamos a otro gran exponente del patrimonio civil sanclementino. Nos referimos a la Torre Vieja (s. XIV), antigua sede de la Oficina de Turismo. De planta cuadrada, posee dos cuerpos levemente escalonados. En lo alto podemos observar las almenas y la cubierta a cuatro aguas rematada con veleta. Siguiendo recto llegamos a la plaza de San Francisco, donde se halla el monasterio de Nuestra Señora de Gracia o “Los Frailes”, el más antiguo del municipio. Fue fundando en 1503 y está compuesto por convento, claustro e iglesia. En su interior se conserva la reliquia de cuerpo entero de San Faustino mártir. A su lado un hermoso parque donde descansamos unos instantes.

Torre Vieja de San Clemente

Tras abarcar la mayoría de monumentos dentro del núcleo urbano, nos tocaba ir al auto para desplazarnos a un lugar muy especial. A nueve kilómetros se encuentra el paraje de Rus, de una belleza incomparable. Destino, cada año, de dos espectaculares romerías donde se respira la devoción por los cuatro costados. En su santuario se rinde culto a la Virgen de Rus. Este culto data más allá de la llegada musulmana a la península ibérica. Su ermita del siglo XVII es de estilo rococó y alberga en su interior numerosas tallas de diversos santos. Consta de una sola nave con planta de cruz latina. Un lugar maravilloso que tuvimos la suerte de disfrutar casi para nosotros solos.

Virgen de Rus, en San Clemente

De este modo, con una paz interior realmente placentera, nos despedimos de la localidad y de la Virgen de Rus, patrona del pueblo junto con la Virgen del Remedio. Es complicado explicar con palabras la visita a San Clemente. Como ya indicamos en la primera entrada, probablemente sea el pueblo con mayor patrimonio arquitectónico de toda la provincia de Cuenca. Caminar por su centro urbano es admirar cómo el Renacimiento elevó esta villa a la gloria, el prestigio, la admiración y el respeto. Nosotros, muy humildemente, solo podemos recomendar encarecidamente su visita. San Clemente son palabras mayores.