Priego, la Alcarria más serrana (I)

Monumento a Luis Ocaña

Es momento de visitar uno de los pueblos alcarreños con mayor patrimonio arquitectónico y natural. Es probablemente, junto con Huete, el mayor exponente monumental de la comarca. Tierra de artesanía con un pasado histórico indudable, siempre a la vera del río Escabas. Hablamos de Priego, cuna del mejor ciclista español de todos los tiempos: Luis Ocaña. Esta será la primera de las dos entradas que dedicaremos al espectacular municipio. Demasiada grandeza para concentrarla exclusivamente en un post.

Cómo llegar a Priego

Llegamos a nuestro destino a través de la carretera CM-2023, la cual discurre desde la localidad de Cañamares hasta un tramo intermedio de la CM-2015, atravesando localidades del norte de la Alcarria conquense como Albendea, Valdeolivas o Salmeroncillos de Abajo. Atraviesa su núcleo urbano otra vía, en concreto la CM-2108. Nace en Villaconejos de Trabaque para desembocar en la anteriormente citada CM-2015, ya en la provincia de Guadalajara. Cuenta con una población de 1.014 habitantes (INE 2015) que tradicionalmente se ha dedicado a diversos oficios de artesanía. Merece la pena destacar la alfarería, siendo uno de los focos de producción más importantes en la provincia de Cuenca. Tampoco queremos olvidarnos del trabajo realizado con materiales como el mimbre y la lana, famosos en el municipio. Por último citar el original oficio de los gancheros, aquellos trabajadores que conducían troncos de madera a través de los ríos hasta los lugares de saca.

Qué ver en Priego

Nada más entrar en el municipio tomamos la calle Gorgonio de la Llana hasta bajar junto al parque de Luis Ocaña. Allí estacionamos el auto y comenzó nuestra andadura por la bella localidad alcarreña. Entramos en la coqueta zona verde para ver el monumento dedicado al genial y desafortunado ciclista conquense. Caminando unos metros más adelante, unas vistas privilegiadas del Torreón de Despeñaperros. Esta torre defensiva de origen árabe constituye los únicos restos del antiguo castillo de los Condes de Priego (s. XIV-XV). Debajo de los aproximadamente 12 metros de altura de sillarejo encontramos la “Cueva del Moro”, sobre la que versa la leyenda de “La mora encantada”.

Torreón de Despeñaperros

Torreón de Despeñaperros

Continuamos con la ruta a través de calles como Puerta Chica para aterrizar en uno de los monumentos más representativos de Priego. Nos referimos a la iglesia parroquial de San Nicolás de Bari. Se empieza a levantar en 1531 sobre un templo románico de inferiores dimensiones. La construcción posee características de distintas épocas. Por ejemplo la torre, pese a erigirse a penas 20 años después, es de estilo renacentista, y la estructura del cuerpo junto a la cabecera de las naves y el crucero son del gótico tardío. El resto es posterior, ya que tuvo lugar un incendio en 1839 y tuvo que ser reconstruido. La anteriormente citada torre consta de 33 metros de altura y tres cuerpos con sillares almohadillados florentinos. El interior del templo, de planta basilical, está compuesto de tres naves y ábside poligonal de tres lados. La cabecera de las naves está cubierta con bóveda estrellada sobre columnas góticas. El Retablo Mayor, de 1991, y las capillas laterales de “La Dolorosa” y “San Nicolas” son de estilo neoclásico, albergando esculturas barrocas de José Salvador Carmona.

Iglesia de San Nicolás de Bari

Iglesia de San Nicolás de Bari

Seguimos por la calle Hospital pasando junto al antiguo hospital del Dulce Nombre de Jesús, cuya parte trasera posee unas impresionantes vistas de la hoz del Escabas. Cogimos la calle la Cava y al poco tiempo nos encontramos en uno de los lugares más bellos de la localidad, la plaza de los Condes de Priego. Además de la fuente y la casa señorial ubicada en ella, destaca por encima de todas las edificaciones el Palacio de los Condes de Priego (s. XVI). Construido en estilo renacentista, fue mandado levantar por D. Fernando Carrillo de Mendoza, cuarto conde de Priego también conocido como “Conde del Milagro”. Su fachada principal se compone de bellas arquerías con balconada. Actualmente alberga el ayuntamiento del municipio.

Palacio de los Condes de Priego

Palacio de los Condes de Priego

Hasta el siglo XVII, en torno a los condes se establecieron en el pueblo importantes familias que dejaron un vistoso legado en forma de casas blasonadas. Antes hemos mencionado la de la plaza, desde allí fuimos a la calle Larga donde existe otra muy cerca de la bella puerta Molina. En las calles Loma y Franca encontramos otras dos a las que hay que sumar otro par de casas de la Inquisición. Por último, en la calle de la Cruz encontramos una algo más especial, pues alberga el Museo de Etnografía y Artes Populares. Aquí podremos contemplar desde piezas de la rica alfarería de la localidad, hasta utensilios de antiguos gancheros y trabajadores de la lana o el mimbre.

Hasta este punto habíamos visitado lo más interesante dentro del núcleo urbano de Priego. Para acudir a los siguientes destinos íbamos a tomar el auto, por lo que decidimos llenar la barriga antes para coger fuerzas. El hostal restaurante Los Claveles sería el elegido. La apuesta no pudo salir mejor, muestra de ello es la próxima reseña que realizaremos sobre la experiencia.

Por hoy es suficiente, sabemos que quedan importantes monumentos por citar, pero será en una segunda entrega que publicaremos la semana que viene. El puente Allende o los conventos de Nuestra Señora del Rosal y San Miguel de la Victoria están a la espera. Y es que este pueblo de la Alcarria posee un patrimonio tan impresionante que hemos tenido que dividir en dos su reseña. Mientras tanto esperamos que os podáis conformar con lo expuesto en esta primera parte, que no es poco. En breve concluimos. Sed pacientes.