Parque Cinegético de El Hosquillo, corazón de la serranía conquense

Hoy os vamos contar nuestra visita a uno de los lugares más especiales de la provincia. Situado en el Parque Natural de la Serranía de Cuenca, con una superficie de 910 hectáreas, hallamos este espacio natural donde se conservan, recuperan y estudian diferentes especies animales. La naturaleza exhuberante y espectacular del Parque de El Hosquillo, así como la fauna que lo habita, te dejará maravillado. Os narramos nuestra experiencia. Una tarde para recordar.

Cómo llegar al Parque de El Hosquillo

Siguiendo la carretera CM-2105, la cual sale de Cuenca y es una de las más conocidas de la serranía, llegaremos a Villalba de la Sierra. Una vez pasado su núcleo urbano, sale un desvío para ir a Las Majadas siguiendo la vía CUV-9113. Una vez desembocados en la citada localidad, tendremos que prestar atención a los carteles informativos. No es necesario entrar en el interior del pueblo, bordeándolo por el este continuaremos en la dirección correcta por la misma carretera. A unos diez kilómetros encontraremos otro desvío para llegar al Parque de El Hosquillo, habiendo sumado, aproximadamente, algo más de una hora de viaje desde la capital.

Ubicado en plena comarca de la Serranía Alta, tiene el honor de ver nacer el hermoso río Escabas. Su nombre se debe a la hosca y abrupta orografía que presenta el lugar, un valle rodeado altas rocas por las que discurren laderas con gran pendiente.

Qué ver en el Parque de El Hosquillo

En este viaje tuvimos una compañía muy especial. La familia de uno de los dos zascandiles estuvo presente. Rafa, Loli, Dani, María y Merce; padre, madre, hermano, cuñada y tía, respectivamente. Buena tropa acudimos a la puerta de parque, sobre las cuatro de la tarde, para disfrutar de la visita. Al rato llegó el guarda para abrirnos la puerta y, en una ordenada fila de autos, comprobar nuestro resguardo de compra de entrada. Descendimos por una carretera hasta el valle donde se localizan las instalaciones. Tras dejar estacionados los coches, nos preparamos para la visita guiada.

El río Escabas en El Hosquillo

El río Escabas a su paso por el Parque del Hosquillo

El Parque de El Hosquillo fue creado en 1964, siendo gestionado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha desde el año 1986. Desde entonces desarrolla labores de investigación, conservación, recuperación y educación ambiental. En sus 910 ha. de terreno habita una fauna muy variada, incluidas varias especies cinegéticas que se crían en condiciones de semilibertad.

Nos agrupamos todos en la zona junto al Museo Cinegético. Allí nos esperaba uno de los animales más famosos de El Hosquillo, nos referimos a la cierva “Antonia”. Dos monitores nos dieron las primeras instrucciones y nos explicaron la ubicación de las instalaciones. Al ser un grupo bastante numeroso, decidieron dividirlo y comenzar la visita en sentidos opuestos. Zascandiles y familiares tuvimos el enorme placer de tener a Raúl de guía, todo un auténtico profesional que ama su trabajo, la naturaleza y los animales.

La famosa cierva “Antonia”

Antes de nada, Raúl nos hizo un pequeño resumen del recorrido que íbamos a realizar y dio las primeras pinceladas de concienciación a los más pequeños. Había en el grupo unos cuantos niños y varios tenían miedo de algunos animales, por ejemplo el lobo. Poco tardó Raúl en tirarnos abajo antiguas leyendas sobre estos animales y garantizarnos una total seguridad. Comenzamos subiendo al Centro de Interpretación sobre la biodiversidad del parque, aunque antes de entrar caminamos brevemente hacia un mirador donde vimos al ciervo “Claudio” y un muflón a lo lejos.

Ciervo Claudio, de El Hosquilo

El ciervo Claudio en el Parque del Hosquillo

Entramos al Centro de Interpretación y nos encontramos con una gran maqueta del Parque Natural de la Serranía de Cuenca. Raúl nos explicó cómo El Hosquillo ocupa una pequeña parte de toda la superficie. También nos sacó un buen número de fósiles hallados en su territorio. En este centro podemos aprender más sobre la biodiversidad y ecosistemas que existen en el Parque Natural. A lo largo de sus salas podemos conocer detalles sobre su geomorfología y paisaje, su flora y vegatición, o su fauna. Distintos paneles informativos y módulos interactivos nos ayudarán a ampliar nuestro conocimiento. A modo de anécdota, uno de los módulos que proyectaba el sonido de algunas aves del parque, no funcionaba. Raúl solucionó el problema haciendo el mismo el canto de estos pájaros de manera muy realista. Nos dejó atónitos.

Quedamos encantados con Raúl, un guía sobresaliente

Tras salir del Centro de Interpretación, bajamos hacia la zona de recuperación de aves. Se encuentran en parejas dentro de distintos recintos. Pudimos ver águilas reales, buhos reales, águilas culebreras, milanos o águilas ratoneras. Raúl nos contó las diferentes lesiones que tenían estas aves y su causa. Algunas ponían el vello de punta. El daño que hacen los cazadores furtivos es inmenso, y Raúl quiso recalcarlo, sobre todo a los más pequeños.

Paisaje del Parque del Hosquillo

El entorno del Parque del Hosquillo es espectacular

Cruzamos un puente por encima del que debía ser el arroyo de las Truchas, pero lamentablemente no llevaba agua. No tardamos en llegar a la zona de los lobos, concretamente la pareja de lobos. Tuvimos la inmensa suerte de que decidieran mostrarse, pues tienen tres hectáreas de terreno para ellos y buena parte no se encuentra a la vista del público. Se trata solo de un macho y una hembra, pues en toda la manada de lobos solo cría una pareja (alpha). Por lo tanto es innecesario contar con más de estos animales en el parque. Raúl nos contó un bonito detalle, y es que las parejas de lobos están juntos para toda la vida. Cuando murió la anterior hembra que había en El Hosquillo, el macho murió de pena a los pocos meses. Recalcó que los humanos no debemos tener miedo a esta especie, pues ellos nos lo tienen a nosotros y jamás se acercarían a atacarnos. Dato que pudimos comprobar en el macho, que llevaba, durante el tiempo que pudimos verle, el rabo entre las piernas. Una maravilla de animales.

Macho de lobo en El Hosquillo

Llegamos de nuevo a la zona de coches, y en un pequeño recinto a pocos metros vimos a la pareja de jabalíes que hay en el parque. El macho se acercó a saludarnos y Raúl entregó algo de comida a los más pequeños para que se la dieran, sacando las inevitables sonrisas. Antes de entrar al museo, nos habló de algunas especies. Sacó ejemplos de cuernas de ciervos y nos contó información sobre el fenómeno de la berrea.

Jabalíes del Parque del Hosquillo

Jabalí en el Parque

El Museo Cinegético nos muestra a los mamíferos más representativos del Parque Natural de la Serranía de Cuenca. A través de paneles informativos y especies disecadas (fallecidas dentro del parque), Raúl nos fue hablando de las cabras montesas ibéricas, los ciervos, los corzos, los gamos, los muflones, los jabalíes, los lobos o los linces ibéricos. Estos últimos son el felino más amenazado de Europa, quedando en España únicamente 464 ejemplares. También nos habló de los osos, importantísimos en El Hosquillo. No es para menos, ya que el gran Félix Rodríguez de la Fuente les dedicó el primer episodio de su célebre serie “El hombre y la tierra”. Además de mamíferos, si miramos al cielo del parque podemos ver aves como el halcón peregrino, el buitre leonado, el alimoche, el azor o el gavilán. Fijándonos en el curso de los ríos es posible apreciar truchas comunes, sapos parteros comunes e incluso nutrias. Y por supuesto insectos, donde destaca la variedad de mariposas existente.

Rincones espectaculares en el Parque de El Hosquillo

Pero el Parque Cinegético de El Hosquillo no es solo la fauna, existe una exhuberante vegetación protagonizada por el pino albar y el pino negral. También podemos observar quejigos, tejos, abetos, chopos, sauces o avellanos. Arbustos como la aliaga, el boj, el guillomo y el agracejo, son perfectamente visibles. Lo mismo que hongos tales como níscalos, boletus o marzuelos. Todas ellas aportan una riqueza visual que conforma un paisaje de ensueño.

Osos en El Hosquillo

Los osos, una de las atracciones d El Hosquillo

Tras una breve pausa, cogimos los coches para dirigirnos al “rincón del buitre”, donde viven los osos y anidan las citadas aves carroñeras. En esta última para de nuestra visita nace el río Escabas, todo un clásico de la serranía. Durante el camino pudimos ver numerosos ejemplares de ciervos y gamos a ambos lados de la vía. Cuando aterrizamos, se dio la gran suerte de poder verlos, ya que no son pocos los grupos que tienen la mala pata de no conseguir que se asomen los animales. “Ginebra”, una de las tres hembras, se paseó delante de nosotros con sus crías. El macho, “Musgo”, no se dejó ver, pero nosotros ya estábamos contentos. Pudimos contemplar la belleza de estas majestuosas especies. Espectacular.

Los osos del Parque de El Hosquillo son preciosos

Una vez concluida la visita guiada, nos despedimos de Raúl. Solo tenemos palabras de agradecimiento por su labor y profesionalidad. Da gusto encontrarse con gente que ama tanto lo que hace y consigue transmitirlo a los demás. Aprendimos muchísimo todos, mayores y pequeños. Mil gracias. Una vez montados en el coche, construimos la fila de vehículos que encabezaba el guarda para abrirnos la puerta de entrada. Tras ella dejamos unas tres horas fantásticas y didácticas. Nos quedamos con lo aprendido, con el increíble paisaje y con la cantidad de animales que no habíamos visto nunca en vivo. Toda una experiencia que disfrutamos en familia y que recomendamos encarecidamente a todo el mundo. Visitad El Hosquillo, el corazón de la Serranía de Cuenca.

Puedes ver las fotos en un tamaño mas grande en nuestra galería de Flickr.