Mota del Cuervo, Balcón de La Mancha (I)

Monumento a La Cantarera en Mota del Cuervo

En un post anterior hablamos sobre los Molinos de Viento en Mota del Cuervo. Tras visitar estos sensacionales monumentos, nos dirigimos hacia el pueblo por la carretera de Belmonte. Dada la extensión del municipio y la cantidad de lugares atractivos para ver, decidimos dividir la excursión en dos reseñas. En esta primera nos dejamos caer por el barrio de las Cantarerías y conocemos importantes construcciones como la ermita de Santa Ana o la ermita de Nuestra Señora del Valle y San Agustín.

Cómo llegar a Mota del Cuervo

Situado en el suroeste de la provincia de Cuenca, el pueblo posee una característica geográfica muy curiosa, pues se encuentra a escasa distancia de las capitales de provincia castellanomanchegas, a excepción de Guadalajara, y Madrid. Entre 110 y 150 kilómetros. Es el sexto municipio con mayor población de Cuenca, concretamente, 6.045 habitantes (INE 2016). Atraviesan el término de la localidad importantes vías como la N-420 que circula desde Córdoba a Tarragona. También la autopista del peaje AP-36 y la carretera N-301 que circulan paralelas desde Ocaña (Toledo) hasta La Roda (Albacete), aunque esta última llega en solitario hasta Cartagena. También sale de Mota del Cuervo la CM-3108 que discurre hasta Osa de la Vega, atravesando el vecino pueblo de Los Hinojosos. Pertenece a la comarca de La Mancha, concretamente la Mancha Baja.

Qué ver en Mota del Cuervo

Como hemos mencionado antes, bajamos por la carretera de Belmonte pasando junto al chozo de la Nieve, construcción de planta circular donde se guardaba la nieve en invierno. Tras hacerse hielo, y una vez mezclada con paja y madera, se vendía en verano para conservar los alimentos o hacer refrescos. Pronto llegamos a la hermosa plaza de la Cruz Verde, en el barrio de las Cantarerías, denominado de esta forma porque sus pobladores se dedicaban a la cerámica, destacando la elaboración de cántaros. Esta plaza tiene su origen en la Cruz Verde que el Santo Oficio ponía la jornada previa a un Auto de Fe, mostrando el sitio donde se celebraría al siguiente día. Aquí podemos encontrar el monumento a la Cantarera y el museo de la Alfarería, al cual no pudimos entrar por ser domingo y estar cerrado. También existe en esta plaza el horno alfarero de la Cruz Verde, el único que se conserva en el municipio. Cabe destacar la excepcionalidad de la alfarería en Mota del Cuervo, pues ha sido siempre una tarea exclusiva de las mujeres, ellas eran quienes realizaban las piezas. El otros municipios como Priego o la propia ciudad de Cuenca, es una labor tradicionalmente asociada a los hombres.

Tomamos el camino Real Alto hasta llegar a la gasolinera. Los hechos que siguen a nuestro repostaje los describimos recientemente en nuestra reseña del Mesón de Don Quijote. Tras la comilona visitamos la cercana ermita de Santa Rita, en la plaza de Francisco Ruiz Jarabo. El templo se construyó en los años cincuenta, posee planta de salón y un pórtico con tres arcos de medio punto.

Molino en Mota del Cuervo, Cuenca

Molino en la plaza Francisco Ruiz Jarabo

Nos vimos en la obligación de coger el coche para los siguientes destinos que visitamos. Bajando de nuevo por el camino Real Alto, observamos el museo etnográfico Teresa Cano Lillo, al cual tampoco pudimos entrar por ser día de descanso. Continuamos, casi hasta la carretera de Quintanar de la Orden, para contemplar la ermita de Santa Ana, dedicada a la madre de la Virgen. Aquí se celebra la festividad de San Antón el 17 de enero, con la tradicional bendición de animales y en mayo, la festividad en honor a San Isidro Labrador. No existen muchos datos de la ermita, se conoce que ya estaba construída en el último tercio del siglo XVI. Tiene planta de cruz latina y el campanil sobre la puerta principal de acceso.

Ermita de Santa Ana, en Mota del Cuervo

Giramos por la calle Madrid, hasta la calle Don Sabino, para salir del pueblo y conducir cerca de un kilómetro por la carretera de Los Hinojosos hasta llegar a la ermita de Nuestra Señora del Valle y San Agustín. Es mencionada en las Relaciones de Felipe II, en 1575, y por los visitadores de la Orden de Santiago (1603). Esta ermita posee una relación muy fuerte con los cantareros, ya que el barro utilizado por ellos siempre se ha extraído de la casa de las Burracas y los barreros del Valle, muy cercanos a este lugar. Además, según cuenta la tradición, la Virgen se le apareció a un cantarero y San Agustín acudió para colmar su sed. A finales de agosto se celebran las fiestas en honor a Nuestra Señora del Valle y San Agustín, coincidiendo con el día de este Santo. Es una construcción de mampostería con planta levemente rectangular. Posee un pórtico con seis arcos de medio punto. En el exterior podemos observar una cueva encalada donde se dice que la Virgen hizo su aparición. Esto último nos resultó muy curioso, pues no solo la cueva está blanqueada, también gran parte del entorno, incluidos los troncos de los árboles.

Ermita de Nuestra Señora del Valle y San Agustín

Ermita de Nuestra Señora del Valle y San Agustín (Mota del Cuervo)

Dimos la vuelta y enfilamos de nuevo al pueblo con destino al Casco Urbano. En la calle Mayor Baja apareció ante nosotros un hueco hermoso y céntrico para aparcar, desde donde continuamos nuestra visita. Pero eso lo contaremos en nuestro siguiente post de Mota del Cuervo. Nos despedimos hasta entonces.

Letrero de Mota del Cuervo

Cartel de entrada a Mota del Cuervo