Entrevista a Gatomidi

“Para la gente que no nos conoce, que se preparen para un buen chute de energía positiva”

Gatomidi, grupo de música de la provincia de Cuenca

Continuamos con la segunda entrevista realizada hace unas semanas en el Proyecto Waikiki con sabor conquense. Con la Sala Maravillas como escenario, primero fueron Fizzy Soup y, posteriormente, Gatomidi. Jimena, Nolasco y Juli nos atendieron y nosotros encantados de la vida. Más aún sabiendo lo simpáticos y buena gente que son.

Este grupazo tiene publicados ya varios trabajos, incluido su último EP “The Flowers Cavern Part I”. Han ganado multitud de premios y concursos, además de tocar en festivales por toda España. Charlamos sobre sus orígenes, su trayectoria, su Mota del Cuervo natal o sus inquietudes. Tras terminar, presenciamos su concierto. Como nos somos críticos de música, solo diremos que estallaron el escenario en mil pedazos y que disfrutamos muchísimo. Esta fue nuestra entrevista:

Muchas gracias por vuestra amabilidad. Vamos a comenzar ubicando a los lectores de Zascandileando, los cuales forman un espectro muy amplio de todas las edades, que no os conozcan. ¿Cómo definiríais vuestro estilo musical?

Nolasco: Bueno, pues es una mezcla de varios estilos que se transforman en electricidad, energía y mucho ruido. Tocamos varios palos. Nos gusta mucho la música noise, post-punk, pero también tenemos alma pop en las canciones. Entonces para la gente que no nos conoce que se preparen para un buen chute de energía positiva.

Jimena y Nolasco, sois oriundos de Mota del Cuervo, pero el grupo se formó en Valencia, la tierra de Julián. ¿Cómo surgió la creación del grupo?

Jimena: Imagino que como la mayoría. Teníamos unas cuantas canciones por ahí y Nolasco y yo quedábamos de vez en cuando, nos divertíamos un rato… Un día por la calle nos encontramos con un amigo que hacía un montón de tiempo que no veíamos y justo era batería. Unos colegas nos dejaron su local de ensayo, nos fuimos allí a ensayar canciones conocidas, canciones que nos molaban y, la verdad, notamos que la música fluía y que había muy buen rollo. Surgió muy buena química y fue así de sencillo.

Nolasco: Al mes siguiente teníamos un concierto (risas). Entonces eso implicó ensayar y hacer más cosas. Aquel batería era Jorge, que ya no está. Juli llegó con nosotros hace dos años, entró nada más estrenarse nuestro anterior EP. Y como ha dicho Jimena, así surgió un poco todo.

Jimena y Norlasco, del grupo Gatomidi, son de Mota del Cuervo

Jimena y Nolasco, componentes de Gatomidi de Mota del Cuervo

Construimos un estudio de grabación en Mota del Cuervo que se llama “The Flower’s Cavern”, y ahí es donde nos juntamos.

Os habéis trasladado hace relativamente poco a Madrid. Sacasteis disco aquí en la capital. Habéis fichado por una productora, Big Thing Music. Es decir, una serie de cambios que quizás hayan podido ser un punto de inflexión en la banda. ¿Cómo lo lleváis?

Nolasco: Sí, realmente ha sido un punto de inflexión. Big Thing Music no actúa como sello discográfico, es más promotora y parte de booking. Parte de prensa y parte de booking. Los discos los seguimos editando nosotros, no tenemos un sello.

Error. Disculpad.

Nolasco: Nada. Entonces llegó un momento en Valencia que habíamos hecho muchas cosas y queríamos optar por seguir avanzando. Decidimos irnos a vivir a Madrid porque pensamos que aquí hay muchas oportunidades que en otras ciudades son difíciles de aprovechar. Sin desmerecer a Valencia. Teníamos muchas ganas de vivir en Madrid y sobre todo con la experiencia de tener una banda.

Jimena: Y sobre todo que los cambios al principio te trastocan un poco, pero siempre son para bien. Nueva energía, renovar gente, empezar a vivir otro tipo de situaciones… Entonces eso, quieras que no a nivel compositivo también se nota. Las letras van sobre todo de ese cambio de residencia que nos ha costado tantísimo dejar, aunque estamos realmente contentos de estar aquí porque los cambios nunca pueden ser para mal. Tu mismo te renuevas.

Nolasco: Construimos un estudio de grabación en Mota del Cuervo que se llama “The Flower’s Cavern”, y ahí es donde nos juntamos. Juli viene a Madrid, nos vamos a Mota, ensayamos, grabamos canciones, grabamos demos… Ahora nos lo montamos así y la verdad es que está muy cómodo. También vamos de vez en cuando a Valencia. Si no es a tocar, a ver a Juli, ver a nuestros amigos, esas cosas… Como dice Jimena, un cambio siempre es para bien. De momento no nos hemos arrepentido.

Juli, batería del grupo conquense Gatomidi

Juli, batería de Gatomidi

Lleváis más de cuatro años como banda. Con varios trabajos publicados, premios recibidos… ¿Qué balance hacéis de esos cuatro años y qué objetivos tenéis de cara al futuro?

Jimena: Pues objetivos ninguno. No nos gusta marcarnos objetivos, pero tampoco nos gusta ponernos tope. Damos rienda suelta a todo lo que podemos. Pero los objetivos en nuestro caso van poco a poco, o sea, no paramos de hacer cosas porque somos muy inquietos. Si no es componiendo es yendo a conciertos donde siempre conoces a gente, como por ejemplo las chicas de Proyecto Waikiki que es superinteresante toda la iniciativa que tienen y que hayan contado con nosotros pues está de puta madre (risas). Objetivos ninguno, pero todas las metas posibles y por haber.

Nolasco: Realmente lo que más nos preocupa, y por lo que hacemos un esfuerzo todos los días, es seguir trabajando.

Jimena: Claro, y pasártelo bien. Porque si no te lo pasas bien esto no tiene sentido.

Nolasco: Lo que tenga que venir, va a venir. Quiero decir, hay muchas veces que tienes unas expectativas enormes y es lo peor que te puedes poner a ti mismo, unas metas que a lo mejor en unos meses no llegan y llegan después. Entonces todo ese tiempo te puedes amargar, es inútil. Lo importante es hacer canciones, porque si no hay canciones no hay conciertos, no hay discos y no vienen las demás cosas. Y claro, lo que dice ella. Disfrutarlo y que los tres estemos cómodos tocando y viendo cómo la gente disfruta.

Queríamos la encina como símbolo de fortaleza y como árbol de la vida.

Nos encantó el videoclip de “The Fortunate Ones”, que nos lo enviasteis por correo cuando os pedimos la entrevista. Encima está hecho en Mota del Cuervo. Nos comentasteis que era en una encina milenaria, la más antigua de Europa, y alucinamos. ¿Cómo fue la idea de grabar allí y qué tal la experiencia?

Jimena: La verdad que la idea la teníamos bastante clara. La matizó y le puso su toque de identidad Fran Gas, que fue el chico con el que lo rodamos, pero teníamos bastante claro el mensaje. De hecho las fotos promo fueron también en la encina. Queríamos la encina como símbolo de fortaleza y como árbol de la vida. Es un árbol que crece muy, muy lento. Tiene más de mil años y una envergadura increíble, y eso que le cayó un rayo en una de las ramas principales. Entonces para llegar a ser el árbol hay que luchar mucho. Creo que es un poco nuestro espíritu y teníamos por ello muy claro que la encina tenía que estar en el videoclip y en las fotos. Y también porque ya al mudarnos de Valencia no tiene mucho sentido que la gente nos siga diciendo que somos una banda de allí. Por supuesto siempre la llevamos como insignia y la banda se formó allí, pero decir que somos de Valencia cuando ya no estamos allí… Entonces queríamos fijar a Gatomidi en el mapa, por eso decidimos rodar en Mota.

Tirando un poco hacia lo que es Cuenca. Nosotros vivimos en Moratalaz y nos da mucha rabia que le hables a la gente de la provincia y lo único que sepan sean las Casas Colgadas, las Turbas y “te pongo mirando a Cuenca”. ¿No os parece que la provincia está infravalorada turísticamente?

Jimena: Desde luego que sí, pero creo que somos nosotros mismos los que deberíamos exportar la tierra. Por ejemplo nosotros siempre regalamos vino de pueblos de alrededor o de nuestro pueblo, aceite, ajos de Las Pedroñeras… Siempre que vamos a Valencia y nos quedamos en casa de los colegas, nos gusta llevar algo. Incluso en Navidad el champán del pueblo, ¡y está bueno! (risas) Creo que somos nosotros mismos los que debemos hacer un examen de conciencia y exportar todo eso. Creo que vuestra labor es superimportante. Por eso, la gente lo desconoce porque somos tan poquitos viviendo en la provincia que como no seamos nosotros mismos nadie se va a preocupar de decir, qué bueno es este vino.

Nolasco: El hecho de haber dicho ya, por el tema de la mudanza a Madrid, que Gatomidi es de Mota del Cuervo y todo eso, también genera siempre un interés, conoces a otros medios… Pero creo que lo que dices de infravalorar ya va un poco con la gente…

Jimena: Yo creo que más que infravalorar es desconocimiento.

Nolasco: Desconocimiento claro. Porque a ver, Cuenca es Patrimonio de la Humanidad, tiene una facultad increíble de Bellas Artes que es archiconocida, y luego tiene una belleza y un patrimonio cultural en sus calles, en sus edificios… Lo que sí está ahora muy mal, que me he enterado hace poco, es que ya no hay ninguna sala de conciertos.

Sí. Han cerrado la Sala Babylon.

Nolasco: Eso es terrible porque esta noche estamos tocando dos grupos de Cuenca aquí en Madrid. Creo que las autoridades y la gente deberían hacer algo. ¿Ves? Ahí sí que le daría el punto negativo. Hay mucha gente con inquietudes artísticas, entonces creo que en ese aspecto Cuenca debería hacer algo.

Hablando también de la provincia. ¿Nos podéis decir cada uno vuestros lugares preferidos de Cuenca? No vale Mota del Cuervo (risas).

Nolasco: Tú Juli, ¿conoces la provincia?

Juli: Realmente no. El sitio más chulo, aparte de la encina, son los molinos enormes (Mota del Cuervo) a los que hemos ido varias veces. Y el atardecer desde allí. Es lo que más recuerdo. Vosotros sabéis más (risas).

Nolasco: Yo mencionaría dos pueblos. Villarrubio y Uclés. Son dos pueblos con mucho encanto. Uclés tienen un monasterio precioso y enfrente el pueblo. Villarrubio es muy pequeño, pero tiene una gente increíble. El monasterio es que es un lugar especial, no he estado muchas veces tampoco, pero las que he ido me ha llamado mucho la atención.

Jimena: Yo estoy contigo, Uclés. Bueno y luego tiene parajes muy bonitos como el Nacimiento del Río Cuervo, que es espectacular, o la Ciudad Encantada, también. Hace muchos años que no voy, pero recuerdo de niña vivirla y flipar.

Nolasco: Es como irte a otro planeta. Si Bowie hubiese visto esto, que seguro lo ha visto, habría rodado allí un vídeo o algo (risas). Seguro que habrá estado. Estoy seguro.

Nacimiento del río Cuervo en Cuenca

El Nacimiento del río Cuervo es uno de los lugares preferidos de Gatomidi

Para terminar, siempre dejamos que digáis un mensaje. Lo que queráis. Una reivindicación, un comentario… Lo que os dé la gana. Sois libres de hacerlo.

Nolasco: Pues lo primero que os lo paséis muy bien esta noche. Muchas gracias por venir y por hacernos la entrevista.

Muchas gracias a vosotros.

Nolasco: Y que os vayáis de vacaciones con un muy buen sabor de boca del concierto de Gatomidi. Eso lo primero.

Jimena: Hombre yo apuntaría, por la parte que nos toca, que Cuenca son Turbas, son las Casas Colgadas, es la Semana Santa, pero seguro que también es música y no solo de bandas y pasacalles… Tiene que tener una escena un poco mas underground. Hay a mucha gente que nos gusta la música y eso tiene que estar palpable en algún lado y sobre todo en la capital. Da mucha pena que hayan cerrado eso (Sala Babylon). Mucho ánimo a la gente que ha intentado mantenerla durante tantos años y ojalá hubiésemos tocado allí.

Nolasco: Eso es.

Muchas gracias chicos, de verdad.

Gatomidi: Muchísimas gracias a vosotros. Que disfrutéis.

Jimena, de Mota del Cuervo, música de Gatomidi

Gatomidi, un buen chute de energía y de alegría