Entrevista a Boticaria García, excelente blogger y divulgadora

“Yo se lo debo todo al blog”

Cómo pasar de la rebotica de Villaescusa de Haro a colaborar en televisión y radio. Todo un ascenso meteórico el que ha vivido Marián García gracias a su blog Boticaria García, premiado como Mejor Blog 2015 por el periódico 20 Minutos. Este galardón le catapultó al éxito y reconocimiento que vive hoy.

Esta sobresaliente divulgadora es doctora en Farmacia, graduada en Nutrición Humana y Dietética, y diplomada en Óptica y Optometría. Actualmente ejerce en oficina de farmacia en Madrid, aunque también es profesora en la Universidad Isabel I de Castilla. Ha escrito el libro “El paciente impaciente y otras anécdotas de la Boticaria García”, muy recomendable. También ingresó como académica el año pasado en la Academia de Farmacia de Santa María de España de Murcia. Como podéis comprobar, una aunténtica todoterreno. Desde aquí le damos las gracias por su amabilidad y predisposición a contestar nuestra entrevista zascandil. Os dejamos con la misma:

¿Tenías claro desde joven, antes de escoger la carrera universitaria, que querías ser farmacéutica? ¿Te planteaste alguna otra profesión?

A mí me salieron los dientes en una rebotica y siempre me vi como farmacéutica, pero también me gustaba escribir y me tiraba mucho la filología hispánica o el periodismo. Cuando llegó la hora de la verdad, mis padres me preguntaron si quería comer caliente todos los días y acabé poniendo “Farmacia” en la inscripción de la Universidad.

Cosas de la vida, ahora me dedico a la divulgación sanitaria y compagino ambas cosas. Si no fuera una cursilada, podría decirse que he cumplido un “sueño de juventud”.

¿Qué tal fueron esos siete años ejerciendo de farmacéutica rural en Belmonte y Villaescusa de Haro? ¿Hasta qué punto te sirvieron para ser la profesional que eres hoy en día?

Los primeros seis meses empecé trabajando de adjunta en Belmonte. Allí aprendí de mis padres todo lo que no me habían enseñado durante 5 años en la Complutense: a tratar con el paciente, a ser generoso con el tiempo, a ofrecer consejo sanitario de calidad. En realidad, ahí está la clave para ser un buen profesional.

La farmacología se olvida o se renueva, los medicamentos van cambiando… pero esas primeras enseñanzas calan hondo para siempre.

Siempre me ha gustado enredar con la divulgación de una u otra forma

Después de ese tiempo en la provincia de Cuenca te marchas a Madrid, concretamente a Mejorada del Campo, ¿cómo fue el cambio?

Podría decirse que fue una adaptación bastante “fisiológica”. Mejorada es un pueblo que recibió mucha inmigración manchega en los ochenta. Cuando llegué me di cuenta de que estaba rodeada de gente de Toledo, de Ciudad Real, Guadalajara y algún que otro conquense…

La mayor diferencia fue quizá encontrarme con tantas mujeres embarazadas. En Villaescusa nacía un niño al año… ¡el año que nacía alguno! Ver la farmacia llena de carritos de bebé era algo que me llamaba la atención.

¿Cuándo decidiste atreverte con la divulgación?

Siempre me ha gustado enredar con la divulgación de una u otra forma. Ya en el colegio mayor organizaba conferencias siempre que podía (un año la directora me dejó traer incluso una sexóloga). Cuando empecé a trabajar en Villaescusa, todos los años daba charlas en la asociación de mujeres o a los jubilados.

Recuerdo con especial cariño un taller que hice junto con mi madre en El Provencio. Nos invitaron a participar dentro de unas jornadas de integración cultural. El Ayuntamiento nos dejó las llaves del bar de la piscina (era invierno y hacía un frío negro) y allí nos juntamos con mujeres de 8 o 9 países distintos. Cada una se trajo sus sartenes y su comida y cocinó un plato típico de su país. Yo con mi portátil iba analizando nutricionalmente los menús para encontrar similitudes y diferencias mientras mi madre les daba algunas nociones básicas sobre las grasas, los hidratos de carbono, las proteínas… Fue una experiencia chula. Muy chula.

Todo eso también es divulgación, aunque 1.0. Y ya paro, que parezco la abuela cebolleta contando historias.

En febrero de 2015 publicas “El paciente impaciente y otras anécdotas de la Boticaria García”, ¿cómo surge la idea de escribir el libro? 

Escribir un libro sobre anécdotas es algo que creo que a todos los farmacéuticos se nos ha pasado por la cabeza alguna vez, pero lo cierto es que en este caso concreto la idea no fue mía, sino de Lluis Cassany,  mi editor. Un buen día este señor al que yo no conocía de nada me escribió un mail diciendo que había leído mi blog y le había gustado. Me pedía mi número de teléfono para poder hablar porque quería que yo escribiera un libro.

Le di el número pensando que sería un farol, pero tampoco tenía nada que perder. Al mes siguiente había firmado el contrato. De locos. Para que luego digan que los blogs no valen para nada… Yo se lo debo todo al blog.

Me va mucho la marcha así que estoy disfrutando el momento

En abril del pasado año el periódico 20 Minutos te concede dos premios, entre los que se incluye el de mejor blog de 2015 (Boticaria García). ¿Qué tal ha ido este ascenso meteórico en el mundo del blog?

Si me lo llegan a decir cuando empecé como “madre bloguera”… Mi primer blog se llamaba Mi gremlin no me come y era un blog maternal en tono de humor, donde me lo pasaba bomba escribiendo mis chorradas. Un día mi madre me dijo que le parecía muy bien todo lo que ponía de sus nietos, pero, ya que estaba “metida en Internet”,  a ver si hacía algo “útil y productivo”.

Como las madres suelen tener razón le hice caso y abrí “Boticaria García”. En menos de medio año el blog estaba dentro de la revista de Ana Rosa y allí he estado dos años hasta que en julio, tras el premio, me “mudé” al periódico 20 minutos.  El blog tiene ahora medio millón de visitas mensuales. Ya sólo falta conseguir que me den un euro por cada visita y me retiro. O incluso medio… ¡No pido tanto!

Hace unos años eras farmacéutica rural en Villaescusa de Haro, un municipio de poco más de 500 habitantes. Ahora has sido finalista en el premio Farmacéutico del Año 2015, tienes un blog en 20 Minutos tras ganar el Premio al Mejor Blog 2015, eres docente en la Universidad Isabel I de Castilla, concedes entrevistas en numerosos medios de comunicación… ¿No da un poco de vértigo?

¡Y pregonera de Belmonte 2015 y de Villaescusa de Haro 2016! ¡No os olvidéis de lo más importante!

Más que vértigo, lo que da es sueño, porque para poder tocar todos los palillos que toco, duermo menos de lo que debería. Es verdad que pasar de la rebotica de Villaescusa al plató de “Saber Vivir” en directo tiene su aquel. Yo soy una persona muy nerviosa y me salen ronchas por todo (no sé por qué estoy contando esto, la verdad) pero me va mucho la marcha así que estoy disfrutando el momento. Como dice mi madre: “Disfruta hermosa, ahora que te va” (mi madre es de Burgos pero la hemos amanchegado).

Por favor, cuéntanos alguna anécdota que te haya ocurrido hace poco. Alguna que no haya sido todavía transcrita en formato texto, danos la primicia, jeje.

Tengo una “fresca” aunque no es mía. Me la ha contado esta mañana mi tía, que también es conquense y farmacéutica de Las Mesas, así que todo queda en familia. Ha llegado un señor por enésima vez preguntando si alguien había tirado ya en el “Punto Sigre” para reciclar un envase de Apiretal. Por lo visto al señor le encanta ese formato de envase y “le hace falta” para rellenarlo el aceite y llevarlo a la viña para engrasas las tijeras de podar.

Desde luego, si de lo que se trata es de reciclar el envase, el señor de la viña no lo va a tirar en su vida…

Marián García en una de sus habituales participaciones en radio

Centrándonos en nuestra querida Cuenca, es indudable que posee un patrimonio natural y artístico fabuloso. ¿Piensas que la provincia es poco conocida y valorada como destino turístico?

El otro día entré en la página de Renfe a comprar un billete y me saltó en los ojos un anuncio ¡CUENCA, IR Y VOLVER EN EL DÍA NOSECUÁNTOS EUROS! EL “nosecuántos” no era mucho, así que imagino que cosas así animan el turismo. Pensé, ¡ya era hora de que se lo metieran por los ojos a la gente!  

Es de traca que estando a tiro de piedra de la capital del reino haya gente que aún no haya visitado Cuenca y, sin embargo, sí conozca París o Roma.

Sabemos que llevas con orgullo tu villa natal allá por donde vas. Para aquellos zascandiles que nos lean y no hayan ido, exponles las bondades de Belmonte. ¿Por qué deberíamos visitar esta localidad?

Yo lo siento por todos y cada uno de vosotros, porque sé que para cada uno su pueblo es el más bonito, lo lleva en el corazón, y todas esas cosas… Pero Belmonte es el pueblo más bonito de Castilla La Mancha y esto es un dato objetivo. ¡Hemos ganado el concurso de El Pueblo más Bonito de Castilla La Mancha de la tele! Vamos, a mí no me cabía duda, pero si lo dicen en la tele no se hable más.

Ahora en serio. En Belmonte se está haciendo un esfuerzo muy importante por poner en el mapa su patrimonio y su riqueza artística. Desde la dirección del castillo hasta el Ayuntamiento pasando por el último belmonteño de “a pie”, todo el mundo está arrimando el hombro.

Por ejemplo, ¿conocéis los combates de lucha medieval que se celebran en el castillo? Si no los conocéis, tenéis delito. ¡Tanto como esas gentes del mundo que hablan de las casas “colgantes”! Os esperamos en el próximo 😉

Para finalizar, y no vale decir Belmonte, ¿cuál o cuáles son tus rincones preferidos de la provincia de Cuenca?

Me perdería un día entero en los callejones de Las Majadas. Pero tampoco lo contéis mucho, no se nos vaya a llenar al final de madrileños.