El Hito, viviendo junto a su laguna

La Mancha Alta de Cuenca siempre es agradecida con el visitante. Nuestro amigo David Matas nos acompañó a visitar El Hito, pueblo sobre todo conocido por su laguna, pero que guarda en su núcleo urbano interesantes construcciones como la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

Cómo llegar a El Hito

Se trata de un municipio excelentemente comunicado, pues consta de salida directa a través de la autovía A-3. Este desvío te lleva en escasos kilómetros a la localidad a través de la carretera CUV-3131. Nosotros llegamos por la vía CM-3120, la cual comunica los pueblos de Montalbo y Villarejo de Fuentes. A medio camino entre ellos se encuentra El Hito. Perteneciente a la comarca de La Mancha, cuenta con una población de 163 habitantes (INE 2016). El municipio da nombre a una laguna cercana, declarada Reserva Natural en 2002 e importante parada en la migración de la grulla común.

Qué ver en El Hito

Entramos con el coche recorriendo la calle Real y aparcando finalizada la vía, en un espacio ancho cerca del centro neurálgico de la localidad. A pocos metros nos encontramos con una de las casas consistoriales más espectaculares que hemos visto desde que comenzamos con Zascandileando. Podemos decir que el ayuntamiento de El Hito pertenece a la iglesia, pero literal, y es que se trata de una parte del edificio de la iglesia.

Ayuntamiento de El Hito

Como era de esperar, andando un poco en paralelo nos encontramos con la construcción más ilustre del pueblo. Hablamos de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, elaborada en mampostería con sillares en las esquinas. De importantes dimensiones, destaca su torre y la hermosa portada algo desgastada por el paso del tiempo. Consta de ábside poligonal y capillas a ambos lados del inicio del presbiterio. Con mucha diferencia se trata del edificio de mayores dimensiones en la localidad, por lo que se divisa fácilmente desde la lejanía.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

No es que El Hito tengo mucho más que ver, pero debido a que no posee un núcleo urbano grande, pudimos recorrer bien sus calles. Camposanto, Cruz Sierra, Iglesia, Sauco… Espacios abiertos con aperos de labranza en medio, casas originalmente decoradas, estructuras parecidas a un depósito de agua, parada de autobús en las afueras, etc. Curiosidades que resaltan un pueblo con mucho encanto. Nos hablaron de un templo muy pequeño, el que dicen es el más reducido de la Mancha, pero resulta que es propiedad privada y ahí no podíamos hacer nada.

Arado de tractor en la calle

Una vez pateado, nos esperaba lo más gratificante, el refrigerio en el bar Cruz. Apareció nuestro amigo Marcos, madrileño con residencia en el pueblo, y ahí nos juntamos unos cuantos para charlar en un ambiente fantástico. Y es que, probablemente, El Hito no sea uno de los pueblos con mayor patrimonio de Cuenca, pero su gente hace que quieras volver. Una buena ocasión puede ser para La Endiablada. Cierto es que la de Almonacid del Marquesado tiene mayor popularidad, pero en este municipio también se vive, incluyendo una romería a la ermita de Villas Viejas. La Virgen de la Encarnación se traslada a este despoblado, el cual en la antigüedad era la ciudad celtibérica de Contrebia Carbica. El espectáculo de los diablos y danzantes es digno de ver.

Nos llevamos un recuerdo muy agradable de El Hito. Con amigos, buen tiempo y muchas historias en la memoria. En mayo se celebra la romería, quizás sea buena ocasión para volver y danzar al ritmo de las dulzainas y tambores. O es posible que presenciemos algún evento en el circuito de tierra Liebreracing, otro valor añadido en la localidad. Seguro que nos sentiremos como en casa.

Calles muy manchegas en El Hito