San Pedro Palmiches, deseando echar un frontón

Iglesia de San Pedro Advíncula en San Pedro Palmiches

Apetece subir a una de nuestras comarcas más queridas. La Alcarria nos esperaba para visitar la ribera del río Guadiela, en cuyas tierras podemos encontrar el municipio de San Pedro Palmiches. Esta ubicado en un lugar privilegiado, como es posible comprobar si acudimos a los alrededores de preciosa la iglesia parroquial de San Pedro Advíncula. Unas vistas de cine. Nos aguardaban unas cuantas sorpresas, varias de ellas relacionadas con el mundo del deporte.

Cómo llegar a San Pedro Palmiches

Aterrizamos en la localidad desde la carretera CUV-9001, que discurre junto al núcleo urbano. Esta vía nace de la arteria alcarreña más importante, la N-320, desde donde nos desviamos para llegar al objetivo. Los pocos kilómetros que tiene esta carretera discurren hasta llegar a otra importante comarcal, la CM-2108, a escasos kilómetros de Priego. San Pedro Palmiches cuenta con una población de 70 habitantes (INE 2015).

Qué ver en San Pedro Palmiches

Pudimos lograr nuestro objetivo cuando llegamos a cada pueblo, aparcar en el centro neurálgico. La encantadora plaza de España nos esperaba con dos de las construcciones más importantes del municipio. En primer lugar la casa consistorial, es decir, el edificio del ayuntamiento. Consta de dos plantas y un coqueto balcón. En segundo lugar el frontón. Fue importante nuestra sorpresa, pues no habíamos visto hasta ese momento ningún emplazamiento de este tipo en la plaza principal de un municipio. Data del siglo XIX y es una señal inequívoca de la importancia que tuvo este deporte en el pasado. Sin duda otorga al lugar un carisma difícil de igualar. Todo un símbolo que nos encantó. Si no hubiera sido por el calor y porque, básicamente, no teníamos el material necesario para ejercer la práctica, habríamos jugado unas bolas.

Frontón de San Pedro Palmiches

Frontón de San Pedro Palmiches

Procedimos a recorrer las calles de San Pedro Palmiches. No tardamos en llegar al monumento más importante del pueblo. Pasando por la plaza Doctor Egido y la calle Iglesia llegamos a San Pedro Advíncula. Este magnífico templo posee en su interior uno de los conjuntos mobiliarios más bonitos de la comarca. Probablemente sea gracias a la suerte de haber sobrevivido a guerras y asaltos. Consta de ocho altares con sus respectivos retablos, en su mayoría barrocos, de los siglos XVII y XVIII. De este modo se puede admirar a la Virgen del Rosario o San Pedro en su Cátedra, en un estupendo estado de conservación. Merece la pena destacar los preciosos frescos que decoran la bóveda vaída, en el presbiterio.

Con respecto a su estructura, es un edificio de una sola nave diferenciada claramente en dos partes. Los arcos fajones rebajados y los formeros de medio punto dividen la bóveda de arista existente en cuatro tramos. En la otra parte tenemos el cabecero, el cual está cubierto por bóveda de medio cañón con lunetos. Existen elementos como la portada, la puerta de entrada a la sacristía o el arco central de la nave, que son de los siglos XV y XVI. El resto del conjunto es posterior. La mencionada portada es de medio punto y está enmarcada entre dos poderosos contrafuertes con basamentos. Consta de banquetones y bolas con remate de cornisa.

Iglesia de San Pedro Advíncula

Iglesia de San Pedro Advíncula

Junto a la iglesia parroquial hallamos un parquecillo donde los vecinos contemplaban las vistas cobijados por la sombra de los árboles. Sin duda un lugar muy agradable para pasar el rato. Prácticamente a modo de mirador, podemos contemplar desde aquí, bordeando el suroeste de la localidad, buena parte de esta zona de la Alcarria en toda su extensión. Una estampa formidable.

Da gusto pasear por el parque de San Pedro Palmiches

Da gusto pasear por el parque de San Pedro Palmiches

Seguimos paseando por las tranquilas calles de San Pedro Palmiches, contemplando escenas tan curiosas como la de una zona de baloncesto pintada sobre el cemento, junto a un muro donde antiguamente habría una canasta. No tardamos en dar la vuelta bajo un calor de los que doblega, por lo que, al terminar, la propuesta fue clara. Un refrigerio. Acudimos al bar España, visible desde la plaza homónima, para calmar la sed y reponer fuerzas, pues nuestro viaje por la provincia de Cuenca continuaba. Mencionar el estupendo establecimiento donde nos atendieron de manera muy generosa. Siempre agradecidos.

Baloncesto en San Pedro Palmiches

Zona de baloncesto pintada en una calle de San Pedro Palmiches

De este modo concluyó nuestra visita a San Pedro Palmiches. Esta zona de la Hoya del Infantado nunca decepciona. Ganas de volver no nos faltan, a la próxima tiene que caer un chapuzón en el río Guadiela y unas bolas en el grandioso frontón. En unos días las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Cabeza, otra ocasión para dejarse caer por la localidad. Y qué ocasión.