Olmedilla de Alarcón, la barrera nevada a Gascas

Entrada al parque municipal de Olmedilla de Alarcón

[su_dropcap style=”simple”]R[/su_dropcap]etornamos a las inmediaciones del pantano de Alarcón para visitar un bonito pueblo de la Manchuela conquense. Resultó un zascandileo muy agradable para la vista, ya que, además de su interesante patrimonio, Olmedilla de Alarcón nos recibía con una vistosa nevada. Ese manto blanco, sin duda, añadía mucho valor al paseo. De entre todos sus monumentos, destaca por encima de todos la iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo. Mención especial merece tambien su monumental parque municipal, con unos llamativos arcos de entrada.

Cómo llegar a Olmedilla de Alarcón

La única carretera que atraviesa su núcleo urbano es la CM-2100. Nace pocos kilómetros antes en la N-III, muy cerca de Motilla del Palancar, circulando hasta la vía CM-220 pasada la localidad de Arcas. Atraviesa lugares de interés como Buenache de Alarcón, Hontecillas o la ciudad romana de Valeria. Esta no es la única carretera para llegar a Olmedilla de Alarcón, pues en su término municipal desemboca la vía CUV-7141. Tiene como punto de partida la villa de Valera de Abajo, pasando además por Piqueras del Castillo y Barchín del Hoyo. Posee una población de 159 habitantes (INE 2017), cuyas actividades económicas principales son la agricultura y la ganadería. Nos encontramos en la comarca de la Manchuela, muy cerca de la serranía de Cuenca y a escasos kilómetros del pantano de Alarcón.

[su_gmap address=”olmedilla de alarcon”]C[/su_gmap]

Qué ver en Olmedilla de Alarcón

Nos adentramos en el núcleo urbano y estacionamos el auto en calle La Fuente. El nombre no es casualidad, pues existe una hermosa construcción de este tipo. Tuvimos que esperar un poco de tiempo para sacarle la fotografía, pues un vecino llegó a rellenar un par de garrafas. Mientras tanto nos asomamos al parque municipal de Olmedilla de Alarcón. Se aleja totalmente de los cánones que suelen poseer este tipo de espacios. Consta de una imponente entrada con arcos y un gran escudo impreso en los adoquines. Grande y vistoso.

Fuente de dos caños en Olmedilla de Alarcón

Hermosa fuente donde un vecino rellenó sus garrafas

Tras volver a la fuente y obtener la correspondiente instantánea. Dirigimos la mirada al gran templo de la villa. Y es que está localizado a escasos metros. Nos referimos a la iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo (s. XVIII). Posee una sola nave, destacando por fuera su portada de medio punto, la espadaña de dos cuerpos y su magnífico pórtico. Estos dos últimos elementos fabricados en sillería. Por dentro llaman la atención los frescos dedicados a la batalla de Lepanto. Antaño poseía dos pilas bautismales de origen románico, una correspondía a la propia parroquia y otra a la desaparecida localidad de Gascas. A día de hoy solo queda una, pues la segunda se custodia en el museo de Cuenca. Su fecha de conclusión, 1713, está grabada en la fachada.

La iglesia de Olmedilla de Alarcón destaca por su pórtico y su espadaña

Iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo

Gascas era una población ubicada a pocos kilómetros de Olmedilla, pero tras la creación del pantano de Alarcón, su término municipal se inundó, teniendo los vecinos que trasladarse a la población más cercana. En las épocas de sequía, todavía se pueden ver las ruinas de la villa. Tuvimos la tentación de ir, pues no había restos del pantano por la sequía, pero la nieve nos imposibilitaba el acceso. Tras este breve apunte histórico, indicar que nos desplazamos hasta la contigua plaza Mayor, que alberga el ayuntamiento. Es un edificio moderno de dos plantas, con balconada sujeta por dos columnas de piedra. Está pintado con colores vivos que saltan a la vista.

Los vivos colores del ayuntamiento de Olmedilla de Alarcón destacan a la vista

Ayuntamiento de Olmedilla de Alarcón

Existe otra fuente con una gran pila en la plaza Mayor, pero no tenía agua, al menos cuando realizamos la visita. Seguimos zascandileando por calles como marqués del Turia o Eras, dando una vuelta por el pequeño núcleo urbano de la población. Salimos a la entrada del pueblo y cruzamos el puente de piedra que se eleva por encima del arroyo de la Hoz. A alguno de los dos zascandiles se le ocurrió bajar a echar una fotografía al paisaje. Un poco inconsciente su acto, pues con la nevada que había caído el terreno estaba complicado. ¿Qué ocurrió? Pues que fue al suelo. A pesar de ello, muy digno, se levantó y realizó la instantánea pertinente.

Puente de piedra en Olmedilla de Alarcón

Este paisaje ocasionó una caída

Poco más dio de sí nuestro paseo por Olmedilla de Alarcón, ya que lo siguiente fue volver al vehículo. Es una bonita localidad, muy recomendable de ver. Quizás sea buena ocasión retornar en las fiestas patronales de San Roque, hacia mediados de agosto. O quizás para enero por las fiestas en honor al Santo Niño, también muy importantes en la villa. Sea como fuere, tocará volver para disfrutar de esta población. Con o sin nieve.

Señal de entrada a Olmedilla de Alarcón

La nieve estuvo presente durante toda la excursión

Votar como el Pueblo Zascandil 2018