Mohorte, siguiendo la ruta de la Lana

Arco florado en la calle Iglesia de Mohorte

Nos apetecía regresar a uno de los barrios pedáneos de Cuenca ciudad. Nuestras primeras andanzas con el blog salieron de uno de ellos y hacía tiempo que no volvíamos. En una pequeña ruta por la carretera de Teruel, decidimos zascandilear un poco por la localidad de Mohorte. Quizás nos llamó la atención esa iglesia de la Natividad, de origen románico, ubicada en la zona más alta del núcleo urbano. O quizás que formase parte de la Ruta de la Lana, perteneciente al Camino de Santiago. Sea como fuere, resultó un agradable paseo matinal.

Cómo llegar a Mohorte

Viniendo desde la autovía A-40 en dirección a Cuenca capital, tomamos el desvío para coger la carretera de Teruel, es decir, la N-420. Una vez incorporados a esta importante vía, aparecerá ante nosotros el desvío a Mohorte a los pocos kilómetros. Tras este barrio pedáneo es posible desembocar en otras importantes villas como Fuentes, Cañada del Hoyo, Carboneras de Guadazaón o Cañete. Es el nexo de unión fundamental para poder aterrizar en la comunidad autónoma de Aragón. Posee una población de 65 habitantes (INE 2017), los cuales pertenecen a la comarca de la serranía Media. Mohorte pertenece al ayuntamiento de Cuenca, es uno de los ocho barrios pedáneos de los que consta la capital junto a Cólliga, Colliguilla, La Melgosa, Nohales, Tondos, Valdecabras y Villanueva de los Escuderos.

Qué ver en Mohorte

Tras tomar el desvío desde la N-420, recorrimos unos cientos de metros hasta llegar al núcleo urbano. Cruzamos el conocido río Moscas y fuimos directos a la construcción más importante del pueblo, tras pasar por calles como Cuenca, Horno y San Antonio. Nos referimos a la iglesia parroquial de la Natividad, de origen románico. Posee una sola nave de planta rectangular con ábside semicircular. Por fuera podemos destacar la espadaña ubicada a los pies o la portada con arco adovelado localizada en la fachada meridional. En el interior merece la pena reseñar el artesonado de madera del techo, así como la pila bautismal románica. Además de esta ultima manifestación citada, a penas quedan restos de su primitivo origen románico, quizás solo el muro norte rematado con cornisa de piedra sobre canecillos. Esto es debido a las numerosas reformas que ha sufrido a lo largo de los años.

La iglesia de Mohorte es de origen románico

Iglesia parroquial de la Natividad

Desde lo más alto del pueblo comenzó el zascandileo. Antes nos asomamos a los alrededores del templo para comprobar las estupendas vistas de la zona. Descendimos tomando la calle Iglesia a mano izquierda, pasando por debajo de un arco hecho con plantas. Posteriormente bajamos por la travesía de la Fuente hasta observar unas curiosas pistas de fútbol a lo lejos. Tenían paredes, lo cual era la primera vez que lo veíamos desde que iniciamos nuestras excursiones. Más cerca, un área de recreo muy completa para los vecinos de la localidad.

Las paredes que poseen las pistas de fútbol de Mohorte las hacen únicas en Cuenca

Pistas de fútbol en Mohorte

Por la calle Fuente llegamos a la plaza del Pueblo. Una construcción de madera nos llamó la atención, ya que no pegaba mucho con el resto de inmuebles de alrededor. En el centro de la plaza un pino. A los pocos metros observamos una señal del Camino de la Lana, y es que esta villa forma parte de la etapa número 13, la cual circula desde Fuentes hasta la capital. Este hecho remarca su importante pasado, pues Mohorte fue fundado directamente por el rey Alfonso VIII en 1180, contribuyendo a su objetivo de repoblar la zona tras la conquista de Cuenca.

Un edificio de madera en Mohorte llama poderosamente la atención

Construcción de madera en Mohorte

Salimos a otra plaza, desde la cual tiramos de nuevo calle arriba. Alzamos la vista para ver lo que parecían unas ruinas en lo alto del cerro sobre el que resposa Mohorte. Desconocemos su origen. Vías como Cañote o del Pilar salieron a nuestro paso. Tras dejar atrás el botiquín, llegamos de nuevo al auto junto a la iglesia. El paseo había concluido. Como uno se puede imaginar, no lleva demasiado tiempo recorrer este núcleo urbano de pequeña extensión.

Árboles en la plaza más grande de Mohorte

Plaza de Mohorte

Siempre lo decimos. Nosotros somos muy de pequeños pueblos. Nos encanta patear sus calles y respirar su aire de paz. Mohorte resulta una visita muy satisfactoria. La recomendamos sin duda, sobre todo porque pilla de paso a importantes monumentos naturales como el de las Torcas de los Palancares o las Lagunas de Cañada del Hoyo. Ahí dejamos el consejo. Para nosotros fue un placer.

Señal de entrada a Mohorte

Nos despedimos de la agradable localidad de Mohorte