La Endiablada, en Almonacid del Marquesado

Diablos preparados para desfilar en Almonacid del Marquesado

Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, la Endiablada es una celebración que se desarrolla del 1 al 3 de febrero en honor a la Virgen de la Candelaria y a San Blas. Sucede en el municipio de Almonacid del Marquesado, ubicado en la Mancha Alta de Cuenca. Como protagonistas están los diablos y las danzantas. Los primeros, formados íntegramente por hombres, con sus cencerros y sus porras. Las segundas, mujeres en su totalidad, con su hermosa vestimenta y sus paloteos. Sin duda, una de las tradiciones más conocidas e importantes de toda la provincia.

Dónde está Almonacid del Marquesado

Esta localidad se encuentra en la Mancha Alta de Cuenca. La principal carretera que atraviesa el núcleo urbano es la CM-3009, la cual circula desde las cercanías del Parque Arqueológico de Segóbriga hasta Villaescusa de Haro. Pasa por pueblos como Villarejo de Fuentes y Fuentelespino de Haro. También salen de Almonacid carreteras convencionales con destino a villas cercanas como Puebla de Almenara o El Hito. Nosotros aterrizamos en el pueblo desde la autovía A-3, tomando la salida de Saelices y Segóbriga.

Cómo es la Endiablada de Almonacid del Marquesado

El origen de esta tradición es complejo, sobre todo al tratarse de dos días, la Virgen de la Candelaria y San Blas. Para ambos existe una leyenda. En lo referente a la Virgen de la Candelaria, cuando nació Jesús, según el precepto judío, la Virgen debía llevar a los 40 días a su hijo al templo para presentarlo. Estos 40 días van desde el 25 de diciembre al 2 de febrero. Esta obligación le daba reparo a la Virgen, pues al no haber mediado el hombre en su concepción temía presenciar comentarios desagradables. Llegado el día los diablos aparecieron con sus vestimentas y cencerros para distraer a la gente y que, de este modo, la Virgen no pasara vergüenza. Sobre San Blas, se dice que un pastor de Almonacid encontró una imagen del santo en un despoblado entre la propia villa y la de Puebla de Almenara. Tras ser reclamada por ambos pueblos, finalmente terminó en Almonacid tras la intervención milagrosa de unas mulas a galope. Posteriormente la imagen fue lavada con aguardiente.

Local y sede de La Endiablada

La Endiablada es una de las tradiciones más antiguas de Cuenca

Al final, la Endiablada mezcla conceptos, tradiciones y divinidades que viajan desde los celtas hasta la Edad Media, pasando por los romanos y la instauración del catolicismo. A fin de cuentas, beber de semejante pasado e historia, no hace nada más que engrandecer esta festividad.

Comienza el día 1 de febrero a las 20:00. Los diablos se reúnen y van a casa del alcalde. Una vez allí, el diablo mayor le pide permiso para poder iniciar la celebración. Tras rezar por los difuntos en el atrio de la iglesia, desfilan por el pueblo hasta el día siguiente. El 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria, a primera hora se reúnen en la casa de la madrina mayor de la Virgen para recoger la torta de mazapán, que se va enseñando por las casas mientras se recogen dulces. A las 12:00 comienza la procesión donde diablos, con su tocado de flores, y danzantas bailan a ritmo de dulzaina y tamboril. Posteriormente se celebra la misa, donde las danzantas montan el arado, recitan versos y entonan los emocionantes “dichos”. Por la tarde, sobre las 17:00 los diablos, habiendo cambiado ya el tocado por la mitra episcopal, se dirigen al cementerio y después dan una vuelta por el pueblo para concluir en la iglesia. Se realiza el lavado de cara a San Blas por parte del diablo mayor. Utiliza un paño y una botella de aguardiente, rememorando la leyenda antes mencionada. Cuando concluye, otra vuelta al pueblo para terminar en la plaza y despedirse hasta el siguiente día.

En la iglesia de Almonacid del Marquesado las danzantas realizan sus conocidos "dichos"

Iglesia parroquial de Santiago Apóstol

El 3 de febrero, día de San Blas, la jornada sigue la misma estructura. A primera hora, sobre las 08:00, los diablos se reúnen y recorren el pueblo. En torno a las 12:00 procesión en honor a San Blas. Mismo recorrido, la única diferencia, además de la imagen, son las mitras en las cabezas de los diablos. Dentro de la iglesia de nuevo ritual del arado, versos y “dichos”, esta vez al santo. Por la tarde danzan por todo el pueblo hasta las 20:00, aproximadamente, donde en la plaza se realiza la despedida, entonando numerosos vítores, hasta el año siguiente.

La mitra episcopal sustituye al tocado de flores el 3 de febrero

Varios diablos con sus mitras en el día de San Blas

Los diablos destacan por sus danzas, las cuales van variando según el momento del día, por ejemplo en la procesión, dentro de la iglesia o simplemente desfilando por el pueblo. Su indumentaria está formada por el cinturón de cencerros, el traje de llamativos colores y estampados, la porra con figura en el extremo, y el tocado, ya sea el floreado en honor a la Virgen de la Candelaria o la mitra episcopal de San Blas. Algún diablo lleva careta, aunque es una costumbre que está en desuso. Esta hermandad religiosa está formada íntegramente por hombres nacidos en Almonacid del Marquesado, sus descendientes o varones casados con una mujer de la localidad. El cargo superior de la hermandad es el de diablo mayor, sustentado por aquel diablo que más años lleve ejerciendo como tal de manera ininterrumpida. Es el encargado de aceptar nuevos ingresos o de sancionar y expulsar a aquellos que no sigan las estrictas normas que poseen.

Los extremos de las porras de los diablos poseen figuras monstruosas

Detalle de la porra de un diablo de Almonacid del Marquesado

Ocho danzantas, la palillera y la alcaldesa de danza forman el conjunto de danzantas que acompañan a los diablos en la Endiablada de Almonacid del Marquesado. Son conocidos los emocionantes “dichos” que entonan a la Virgen de la Candelaria y a San Blas tras la misa en los días 2 y 3 de febrero. Sus danzas son mucho más elaboradas y artísticas que las de los diablos. Siempre van acompañadas de música con dulzaina y tamboril. También destacan sus conocidos paloteos, distintas coreografías en las que chocan entre sí los palos y van cambiando de posición. El día 4 de febrero, por la mañana, salen a recorrer el pueblo a pesar de que los diablos ya estén descansando para el año siguiente. Su indumentaria es más trabajada que la de los diablos. Llevan alpargatas blancas, medias, enaguas, pololos, falda, corpiño y mandil. Sobre los hombros una pañoleta de color negro para el día de San Blas y de color blanco nacarado el día de la Virgen de la Candelaria. Desde el año 2012 todos los puestos son integrados por mujeres. Antaño, hasta los años 80, las danzas las realizaban hombres.

Los cencerros es lo más llamativo de la indumentario de los diablos

Diablos preparados para desfilar

Nuestra experiencia en la Endiablada de Almonacid del Marquesado

3 de febrero, día de San Blas. Aparcamos en las afueras, puesto que existía una gran afluencia de gente. Nos encontramos con nuestro amigo Marcos, del vecino pueblo de El Hito. Junto a sus amigos entramos en la iglesia para ver las danzas y los “dichos”. Sin duda alguna es un espectáculo impresionante. Muy recomendable.

Indumentaria de un diablo de Almonacid del Marquesado

Diablo con su mitra y sus cencerros

Era ya la hora de comer, lo cual hicimos con muchas ganas. Tras unos refrigerios y digestivos, salimos de nuevo a la calle, pues los diablos desfilaban por el pueblo. Apetecía verles al aire libre. Resulta hipnótico ver cómo mueven sus cencerros con movimientos desacompasados. Contrasta mucho con las danzantas. Seguramente sea uno de los motivos de que sea tan vistoso y especial.

No pudimos quedarnos mucho más tiempo. Volvimos a El Hito con nuestro amigo Marcos, al cual le estamos infinitamente agradecidos. Por cierto, en El Hito también se realiza una Endiablada, es menos conocida y multitudinaria, pero también merece la pena que sea mencionada. Vemos necesario que estas tradiciones se mantengan vivas y se difundan para su conocimiento. Nosotros intentaremos que así sea.