La Almarcha, el perdón al dios Airón

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Hoy nos desplazamos a la Mancha Alta de Cuenca. El trayecto se nos hace muy corto, y es que La Almarcha es un municipio excelentemente comunicado. Además de estar ubicado en un enclave privilegiado, la localidad posee un patrimonio civil, religioso y natural, de auténtico lujo. Acompañadnos a recorrer sus calles y su término, donde destacan lugares como el Pozo Airón o yacimientos como el de “Los Villares“.

Cómo llegar a La Almarcha

Nosotros aterrizamos desde Olivares de Júcar a través de la carretera N-420 que une Córdoba y Tarragona. Si tomamos dirección norte, en 60 kilómetros aproximadamente se llega a la ciudad de Cuenca. La otra gran vía que transcurre por el municipio es la autovía A-3 o autovía de Valencia, la cual coloca a la localidad como uno de los puntos estratégicos de comunicación más importantes de toda La Mancha. Desde siglos atrás ha estado muy bien comunicada, pues por aquí pasaba el camino real que circulaba de Madrid a Valencia. Cuenta con una población de 415 habitantes (INE 2015) que tradicionalmente se han dedicado a la agricultura y la ganadería, como demuestra algún ejemplo de arquitectura pastoril en forma de chozo.

Qué ver en La Almarcha

No cabe duda que el pueblo está perfectamente señalizado, por lo que nos fue sencillo acudir al primer punto de interés que teníamos señalado. Subiendo la calle Cruz llegamos al templo más conocido de La Almarcha, hablamos de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (s. XVI-XVII). Este templo de estilo renacentista cuenta con importantes dimensiones y está construido en mampostería con quebrantes y sillería en zócalos y ventanas. Destaca su torre de tres cuerpos y las dos portadas situadas en los lados norte y sur. En su interior merece la pena resaltar el Retablo Mayor y la capilla del Santísimo (s. XVIII).

Iglesia Parroquial de Nuestra Señoral de la Asunción (La Almarcha, Cuenca)

Iglesia Parroquial de Nuestra Señoral de la Asunción (La Almarcha, Cuenca)

Tras ver semejante maravilla nos dirigimos otra vez al coche para tomar camino a otro de los templos más conocidos de la localidad. Hablamos de la ermita de San Antón y San Isidro. De estilo vanguardista, se levantó sobre las ruinas de la antigua ermita de San Antón en 1981. En un principio únicamente se guardaba la imagen del primer santo, pero al no tener ermita los vecinos decidieron incorporar también a San Isidro.

Ermita de San Antón y San Isidro en La Almarcha (Cuenca)

Ermita de San Antón y San Isidro en La Almarcha (Cuenca)

Hemos de decir que es uno de los municipios donde más hemos utilizado el auto para desplazarnos a los lugares, no por pereza, más que nada por la distancia entre los puntos de interés y el horario, que siempre nos anda mordiendo los tobillos. De este modo, mediante el camino de tierra, no tardamos en llegar a la otra gran protagonista del patrimonio religioso de La Almarcha: la ermita de San Bartolomé. Sobrio templo que posee nave de cuatro tramos con bóveda de arista. Consta de una cúpula de media naranja en la cabecera. Ha sufrido diversas restauraciones desde su construcción allá por finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII, aproximadamente. Desde aquí todo parecía sencillo. Debíamos continuar por un camino de tierra para aterrizar en uno de los lugares más especiales del pueblo, el Pozo Airón.

Ermita de San Bartolomé en La Almarcha

Ermita de San Bartolomé en La Almarcha

Ilusos de nosotros. Conducimos un buen rato por una red de caminos de tierra hasta desembocar en un embalse de considerables dimensiones: el embalse de Molinillo. Nos pareció extraño, pues lo de llamarle pozo no cuadraba mucho. Aún así tan felices pensamos que nos encontrábamos ante el Pozo Airón y no. Luego nos despertaron de la ilusión en Facebook cuando colgamos una fotografía. Queda pendiente esa visita a la auténtica laguna del Pozo Airón, dedicada al dios indígena homónimo. Esta laguna con fama de insondable, cuenta con unas cuantas leyendas, como la de don Bueso, que acabó ahogado en su interior al tratar de hacer lo propio con sus concubinas. Importantes personalidades han parado a disfrutar de su hermosura, como es el caso del rey Carlos I de España y V de Alemania.

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Embalse del Molinillo en la Almarcha

Y es que el término municipal de La Almarcha es muy rico, como se puede adivinar conociendo los 5 yacimientos arqueológicos existentes en la localidad. Van desde el Paleolítico hasta el Medievo. Hablamos de Los Villares, Piedra de la Arena, Cañada Negrita, Los Cerrones y Pozo Arenoso. En alguno, como “Los Villares”, de época romana, podemos observar obras de ingeniería civil como el puente de La Cañada, del siglo VIII.

Volvimos al núcleo urbano para dar nuestro correspondiente pateo. Recorrimos las hermosas calles del pueblo visitando plazas destacables como Comedias, Veguilla o de la Constitución, morada del Ayuntamiento de La Almarcha. De este modo, tras un agradable paseo decidimos coger el petate y marcharnos al hogar, que ya empezaba la noche.

Cartel de entrada a La Almarcha, Cuenca, España

Cartel de entrada a La Almarcha, Cuenca, España

No nos olvidamos de la deuda pendiente que tenemos con el dios Airón. Queda pendiente la vuelta para, esta vez sí, encontrar sus aguas y sumergirnos en sus historias, tradiciones y leyendas. Podremos volver en festividades como la de San Isidro, el 15 de mayo, muy celebrada en la localidad. O para las recién concluidas fiestas patronales en honor a San Bartolomé, allá por el 24 de agosto. Queda mucho, pero el tiempo pasa rápido. Además estando tan bien comunicados nos plantamos en un santiamén mediante la A-3. Quedamos en eso, dios Airón. Volveremos para redimirnos y presentar disculpas.