Huelves, abriendo el paso entre comarcas

Panorámica de Huelves desde la ermita de la Virgen de la Cuesta

Junto a la autovía A-40, dividiendo la Mancha Alta y la Alcarria, hallamos la localidad de Huelves. Su entorno natural es digno de contemplar, con el río Riánsares como protagonista. Está situada a los pies de un cerro coronado por los restos del castillo de Acuña. Descendiendo metros encontramos maravillas como la ermita de la Virgen de la Cuesta. Ya en el núcleo urbano destacan construcciones como la casa de los Señores de Parada o la iglesia de San Miguel Arcángel. Muy interesante.

Cómo llegar a Huelves

Como hemos mencionado anteriormente, se ubica junto a la autovía A-40. Se trata de una de las grandes arterias que circulan por Cuenca. Tras venir desde la provincia de Toledo, se adentra en Tarancón y pasa por pueblos como Paredes, Carrascosa del Campo, Horcajada de la Torre o Naharros, antes de desembocar en la capital. Podemos aterrizar en Huelves a través de otras vías como la N-400, que transcurre en paralelo a la citada A-40, o la CU-201, gracias a la cual es posible cruzar a la Alcarria para visitar Barajas de Melo. De su casco urbano también salen caminos asfaltados a villas importantes como Uclés. Posee una población de 54 habitantes (INE 2017). Pertenece a la Mancha Alta, aunque, dada su localización, en algunas guías se incluye en la comarca de la Alcarria. El río Riánsares atraviesa el municipio.

Qué ver en Huelves

Entramos por la calle Mayor para desembocar en la plaza de la Iglesia. Precedida de un agradable espacio con bancos, vegetación y fuente, se halla la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel. Posee una sola nave con planta de salón. Destaca su portada de medio punto y la espadaña de dos ojos. En su interior alberga una hermosa pila bautismal.

La pila bautismal de la iglesia de Huelves tiene mucho valor

Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, en Huelves

Bajamos hasta la calle Carril del Puente, donde vimos la pista polideportiva y un parque. Posteriormente, recorriendo las calles La Yedra y El Grillo, aterrizamos en la plaza Mayor. Dos importantes manifestaciones del patrimonio civil de Huelves presiden el lugar. Por un lado tenemos el ayuntamiento, de dos plantas y colores vivos. Por otro la casa de los Señores de Parada. Esta última ocupa todo un lateral de la plaza, por lo que sus dimensiones son bastante considerables. La fachada principal consta de dos portadas de acceso, además de cinco balcones en la planta superior. Está realizada en mampostería con sillares en las esquinas.

Huelves alberga una casa señorial que perteneció a los señores de Parada

Casa de los Señores de Parada, en la plaza Mayor

Tras un breve refrigerio en el bar de la localidad, ubicado en la calle camino Uclés, volvimos a la plaza Mayor para tomar la calle Ermita. La subida fue contundente, teniendo que salir del núcleo urbano para llegar, a base de curvas, a la ermita de la Virgen de la Cuesta. Se halla en medio de la ladera del cerro. Está formada por tres ábsides en cruz. Los de los lados son semicirculares, teniendo forma de herradura el central. Este último detalle hace que el templo pueda tener orígenes visigodos en vez de romanos. Existe un tramo central donde se unen los ábsides, el cual posee planta cuadrada.

Hay que subir una imponente y sinuosa cuesta para llegar hasta la ermita de Huelves

Ermita de la Virgen de la Cuesta, en Huelves

Oteamos el cerro en busca de los restos del castillo de Acuña, pero no sabemos si eran rocas o ruinas. Nos pareció más lo primero. Esta fortaleza medieval se debió levantar para apoyar a la de Uclés, en tiempos del señorío de la Orden de Santiago. Posteriormente, en el siglo XV, fue reconstruido por Lope Vázquez de Acuña, señor de Huete. De ahí su nombre. Ni qué decir tiene que las vistas desde este altozano son espectaculares. Tras la desdicha, comenzó el descenso por calle La Cerca hasta el parque natural de El Pilar. Para ello tuvimos que cruzar las vías del tren.

Vías del tren en Huelves

¡Cuidadín! Solo peatones

Ante nosotros apareció un lugar agradable hasta decir basta. Esta zona verde guarda un gran encanto. No sabemos si será por la cantida de árboles, por el curso del Riánsares, por el gran pilón o por el verde que nos rodeaba. Sentarse en uno de sus bancos y respirar la tranquilidad de este lugar es sensacional. Sin duda uno de los puntos fuertes de la villa. Muy bonito.

El parque natural de El Pilar es un lugar con mucho encanto dentro del pueblo de Huelves

Fuente en el parque de El Pilar

Dimos media vuelta para volver al coche, una vez cruzada de nuevo la vía del tren. Nos despedimos de esta encantadora localidad, romana de origen, como demuestran los miliarios encontrados en su día. Además de ser hermosa, la villa tiene historia, pues se situaba junto a la calzada que unía Segóbriga con Complutum, pasando por Huete o Ercávica. Muy recomendable su visita. Patrimonio religioso, civil y natural de mucho nivel.

Monumental cartel de entrada a Huelves

Recomendamos la visita a la encantadora localidad de Huelves