Huélamo, un pueblo de altura en la Serranía de Cuenca

Huélamo, en la Serranía de CuencaLa misma mañana que visitamos el Nacimiento del Río Cuervo, tras volver de esta preciosa excursión, decidimos parar en un pueblo que, a la ida, nos llamó poderosamente la atención por su ubicación y entorno natural. No fallamos, con Huélamo el flechazo fue instantáneo.

Cómo llegar a Huélamo

Por la conocida carretera que da acceso al pueblo (CM-2105) existen numerosos municipios y parajes con los que deleitarse en la Serranía Alta de Cuenca. Villalba de la Sierra, El Ventano del Diablo, Uña o el embalse de La Toba. Aquel día el destino hizo que visitáramos Huélamo, todo un acierto.

Ya desde el principio te sorprende con una carretera de llegada digna de un puerto de la Vuelta a España. Durante unos cientos de metros nos sentimos ciclistas de cuatro ruedas, con premio en meta incluido. Nos referimos, por supuesto, al pueblo en sí. Un auténtico galardón para la vista.

Qué ver en Huélamo

Tras aparcar el coche en la Calle Fuente. Hicimos algo que no nos gusta nada, pero nos vimos obligados. Ir al bar (nótese la ironía, por favor). Llevábamos ya unas cuantas horas en pie y necesitábamos un refrigerio para adquirir fuerzas. Tras hablar con el amable hostelero sobre sitios de interés turístico, siguiendo su consejo, caminamos alejándonos un poco hacia “El Castillejo”. Enclave fundamental para Huélamo, apenas quedan vestigios de su arquitectura. Ofrece unas magníficas vistas del municipio con su hermano mayor, el Castillo, de fondo.

Paseando por Huélamo

Zascandileando por las calles de Huélamo (Cuenca)

Tras sacar las pertinentes fotografías, volvimos para tomar la Calle San Simón contemplando en todo momento la belleza de este entorno rural. Siguiendo por la Calle Santa Catalina, atravesamos el municipio y llegamos a la Iglesia Parroquial de la Asunción. Bonita y acogedora, se funde a la perfección con el pueblo completando un paisaje de postal. En torno a ella se localizan las instalaciones polideportivas y de ocio, como es el caso del frontón, la plaza de toros, la pista de fútbol y baloncesto, o el parque.

Iglesia de la Asunción en Huélamo

Iglesia Parroquial de la Asunción, Huélamo (Cuenca)

Casi todas estas zonas recreativas se albergan paralelas a un sendero que da a parar a otro monumento de Huélamo, la Ermita de la Virgen del Pilar. Construida en el siglo XIX, posee anexo el cementerio del pueblo. Un sitio donde se respira una paz y una tranquilidad que el caminante agradece bastante.

Reposados tras esta hermosa parada, enfilamos de vuelta a la Iglesia de la Asunción, pues al lado nace el camino para ascender al Castillo. En época musulmana, Huélamo fue una de las fortalezas principales de Cuenca, junto a Uclés y Huete. Esto era debido a su localización, de gran valor estratégico, pues servía de defensa sobre “El Barranco del Judío”, en el camino de Albarracín, un paso de gran valor militar. Estamos hablando del siglo X. Una vez conquistada la provincia por las tropas de Alfonso VIII, el municipio pasó a pertenecer a los Caballeros de la Orden de Santiago, de la cual este Castillo fue sede. Siempre testigo de los numerosos conflictos en la historia de España, fue zona de combate en la Guerra de la Independencia, las Guerras Carlistas o la Guerra Civil. Sin duda un pueblo con un papel relevante en la historia de nuestro país.

Ermita de Nuestra Sra. del Pilar, Huélamo

Ermita de la virgen del Pilar en Huélamo

Tras la subida por los restos de la antigua edificación, llegamos a la cima del cerro, la cual hace las veces de mirador. Las vistas que ofrece de la Serranía de Cuenca son inigualables. Una vez realizadas las doscientas instantáneas pertinentes que regala este lugar, bajamos con cautela para no estropear el viaje con algún susto en forma de tropezón o caída. Una vez en llano, tiramos por la Calle Real de nuevo deleitándonos con el ambiente del pueblo, con sus casas blancas y con sus pilas de leña por doquier. Hicimos la última parada para ver el Ayuntamiento, un edificio muy hermoso que merece la pena ver y casi se nos olvida, torpes de nosotros.

De este modo concluyó nuestra visita a Huélamo. Sitio que recomendamos vehementemente, pues es un verdadero deleite para los sentidos. A modo informativo os indicamos que existen tres casas rurales en las que podéis hospedaros si os apetece una escapada por estos lares: Casa Labranza Antonio, Castellanos y Martín López.

Cartel de Huélamo, Cuenca

Cartel de entrada a Huélamo

Esto ha sido todo. Hoy os hemos mostrado un enclave primordial en uno de los mayores tesoros de la provincia, la Serranía de Cuenca. Deseamos que continuéis zascandileando con nosotros con el fin de poder enseñaros maravillas como la de hoy. Maravillas como Huélamo.

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