Las chorreras del río Cabriel

Las Chorreras de Enguídanos

Cuando visitamos el pueblo de nuestro amigo Joaquín Calatayud, Villar del Humo, no solo comprobamos las maravillas de la propia localidad. Aprovechamos para realizar alguna excursión. La más importante fue al río Cabriel, a las conocidas Chorreras de Enguídanos, todo un paraíso natural en la provincia de Cuenca. Un lugar de esos que parecen sacados de las películas.

Cómo llegar a las Chorreras de Enguídanos

Esta vez hicimos la excursión con María, la hermana de Joaquín, y sus amigos. Salimos avanzada la tarde por la CUV-5014 y la seguimos atravesando, pasando por el municipio de Cardenete, hasta que vimos la señal de desvío varios kilómetros antes de Enguídanos. Cuando llegamos serían las ocho de la tarde, aproximadamente, por lo que varios vehículos abandonaban el paraje a la vez que nosotros arribamos. Esto ocasionó un poco de lío, pues en los caminos no entran dos coches con facilidad. Finalmente lo conseguimos. El paraje se encuentra ubicado en los términos municipiales de Enguídanos y Víllora.

Qué ver en las Chorreras de Enguídanos

Antes de adentrarnos en territorio natural, pudimos observar la central hidroeléctrica Lucas de Urquijo, también conocida como Salto de Víllora, la cual hace poco cumplió cien años, siendo la segunda más antigua de España. En torno a ella se puede contemplar lo que fue en su día el poblado donde residían los trabajadores de la central, con iglesia incluida. Actualmente se encuentra en un evidente estado de abandono.

Central hidroeléctrica de las Chorreras

Edificio antiguo en Las Chorreras

Varias decenas de metros más adelante, pudimos ver por fin de primera mano el espectáculo natural del que tanto nos habían hablado. El río que vemos descender de forma caprichosa es el Cabriel, cuyas aguas son de las de mayor calidad en toda Europa. Pudimos contemplar como existen diferentes “niveles” donde abundan las pozas en las que bañarse. En el paisaje predominan las tobas, tipo de risco que existe gracias a un entorno rico en carbonato cálcico, como el de Las Chorreras, donde hay gran cantidad de roca caliza.

Este verano de 2017 se ha iniciado el procedimiento para convertir este bello lugar en Monumento Natural, gracias a la iniciativa impulsada por la Junta Directiva de la Asociación de Municipios de la Ribera del Cabriel. Su propuesta fue aprobada por la Dirección General de Agricultura y Medio Ambiente. Lo merecen sin duda. Todo lo que sea fomentar el turismo, bienvenido sea.

Desde el pasado 1 de julio, no se puede acceder al paraje en coche, únicamente está permitida la entrada a vehículos residentes o empresas de turismo rural. Además solo se puede llevar una mochila por persona y solo con lo estrictamente necesario. Con ello se pretende evitar las masificaciones y el incremento de los desperdicios, problemas crecientes e importantes en los últimos años. En el pueblo de Enguídanos se han habilitado espacios de aparcamiento, además de un autobús que realiza el itinerario de ida y vuelta por el módico precio de 5 euros.

Vista de las Chorreras de Cuenca

Vista panorámica de Las Chorreras

Nuestro recorrido por las Chorreras del Cabriel

Tomamos un camino paralelo al río, que fue complicándose a medida que subíamos a los “niveles” superiores, contemplando en todo momento el asombroso fenómeno de la naturaleza que teníamos al lado, repleto de cascadas y saltos de agua. Finalmente desembocamos en una pequeña playa fluvial al borde de una enorme poza. Delante una garganta con varias cavernas en los laterales. Al ser ya tarde, no había demasiada gente, por lo que se estaba muy a gusto.

Uno de los numerosos saltos de agua de Las Chorreras.

Es importante reseñar que el baño está prohibido en Las Chorreras. Por lo que si alguien lo hace, debe ser bajo su propia responsabilidad. El terreno es peligroso y hay que tener mucho cuidado. Si alguien quiere aventurarse, un calzado tipo escarpín o cangrejera le vendrá muy bien. No lo vamos a negar, nosotros lo hicimos en su día, pero recomendamos seguir la normativa y no hacerlo.

Tras contemplar cómo el paso de los siglos nos ha dejado semejante joya de la naturaleza, decidimos recoger los bártulos y dirigirnos a los coches, pues también empezaba a anochecer y todavía teníamos un camino de vuelta un poco complicado. Llegamos a los vehículos, no sin antes observar un grupo que hacía barranquismo, y decidimos terminar el día dándonos un homenaje con una cena espectacular en Cardenete.

Claridad agua Las Chorreras

El agua que circula por Las Chorreras es muy claro

Así terminó aquella maravillosa tarde. Así terminan nuestras entradas sobre aquel fin de semana que nos regaló Joaquín. Sabe que le debemos una por la hospitalidad que nos brindó tanto él como Carmen y María, encantadoras ellas. También a sus amigos, que nos hicieron sentir uno más y nos aconsejaron sobre los lugares más recomendables para visitar. Desde aquí muchísimas gracias a todos. Esperamos volver pronto y tomarnos algo con más tranquilidad, por supuesto, paga Zascandileando.