El Castillo De Belmonte

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Hace varios meses que visitamos este maravilloso monumento, cuando acudimos a las Jornadas de Recreación Histórica realizadas este año. Teníamos guardado en la agenda este post, y dado que este fin de semana se realiza la primera subida al Castillo de Belmonte, hemos creído oportuno hablaros un poco sobre él.

Declarado Monumento de Interés Nacional en 1932, está localizado en lo alto del cerro de San Cristóbal, junto al municipio conquense de Belmonte, en la comarca de La Mancha. Fue ordenado construir en 1456 por Don Juan Pacheco, marqués de Villena, y es de estilo gótico mudéjar.

Posee tres cuerpos rectangulares unidos por los vértices, formando así un triángulo en medio, donde se encuentra el patio. Su recinto exterior está amurallado y es pentagonal, uniéndose con las murallas que bajan hasta el municipio. Además, consta de dos portadas, una que conecta el monumento con el pueblo, y otra de estilo gótico. Su interior palaciego es realmente vistoso, con techumbres mudéjares en las galerías, salones y escaleras, además de su “bestiario medieval” esculpido en piedra.

Sus muros han presenciado episodios importantes de la historia española. Como hemos mencionado antes, lo mandó construir el marqués de Villena, valido del rey Enrique IV. A la muerte del monarca, comenzó la Guerra de Sucesión entre su hija Juana “la Beltraneja” y su hermana Isabel “la Católica”, apoyando el marqués a la primera. Tras morir Don Juan Pacheco, heredó el marquesado su hijo Diego López Pacheco, el cual continuó enfrentándose a las tropas de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Finalmente, las tropas de los conocidos como Reyes Católicos vencieron y la paz se firmó en el mismo castillo.

Varios siglos más adelante, tras sufrir varios desperfectos en diversas contiendas como la Guerra de la Independencia, el castillo quedó muy deteriorado. De este modo, en el siglo XIX, la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III y descendiente de la familia Pacheco, ordenó remodelar la fortaleza otorgándole influencia francesa tanto en la fachada del patio como en los interiores. A su fallecimiento, continuó la rehabilitación su sobrino el duque de Peñaranda y conde de Montijo.

Tras la Guerra Civil, el castillo sirve de cuartel y de cárcel, quedando prácticamente arruinado. Así pues, en 1943, el arquitecto Baselgas realiza otra remodelación. En la actualidad, tras otra importante reforma, los descendientes de la familia del marqués de Villena continúan poseyendo la propiedad del castillo, el cual volvió a abrir sus puertas al público en julio de 2010.

Durante nuestra visita a la fortaleza en las Jornadas de Recreación Histórica, aprovechamos para ver su interior, dado que el monumento está musealizado. En la planta baja, junto al patio de armas, podemos visitar una sala de vídeo donde nos cuentan la historia del castillo, además de las mazmorras y el bar/restaurante. En la primera planta podemos observar la indumentaria medieval de la época, las dependencias de la servidumbre, las letrinas, el estrado medieval, la alcoba señorial, la capilla y el salón de gobierno. Si continuamos por la segunda planta llegaremos a las estancias de Doña Eugenia de Montijo, es decir, el dormitorio, salón, gabinete y vestidor.

Hay que tener en cuenta que antiguamente los espacios habitables en un castillo medieval eran más bien escasos. Su función era primordialmente defensiva, por lo que una misma estancia podía hacer las veces de comedor, dormitorio o sala de estar, por ejemplo.

Subimos, finalmente, a la última planta donde se encuentra el adarve, entre almenas y torreones. Aquí se ubica la Torre del Homenaje, famosa dentro del conjunto, y desde la cual se ofrecen unas vistas magníficas del paraje que rodea el castillo.

Vista interior del Castillo de Belmonte.

Vista interior del Castillo de Belmonte.

La fortaleza, dado su gran estado de conservación, ha sido escenario de películas como “El Cid”, que fue protagonizada por Charlton Heston. En la actualidad se realizan multitud de eventos: bodas, congresos, presentaciones, exposiciones, recreaciones históricas o campeonatos de combate medieval. Por lo que podemos decir que mantiene una actividad constante, atrayendo mucho turismo al pueblo de Belmonte.

Nosotros por hoy nos despedimos recomendándoos esta joya de nuestro patrimonio. Es un orgullo tener uno de los castillos más singulares y de los mejores conservados de todo el territorio nacional. Tenemos pendiente la visita al resto de monumentos del municipio. Pronto nos veremos por estas bellas tierras.