Cañada del Hoyo, serranos despistes

Puente sobre la vía de tren en Cañada del Hoyo

La idea de visitar este pueblo llevaba rondándonos la cabeza durante mucho tiempo. Cierto es que tenemos post de su famosas y espectaculares lagunas, pero esa sensación incompleta no se iba. Había que poner remedio yendo a la serranía de Cuenca para zascandilear por Cañada del Hoyo. El destino nos hizo pagar cara la demora haciendo que buscásemos una ermita durante una hora. Evidentemente, sin final bonito. A pesar de ello nos maravillamos con su encanto serrano y construcciones fascinantes como el castillo, la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves o la estación. Mucho por contar.

Cómo llegar a Cañada del Hoyo

Desde Cuenca ciudad tomamos una de las vías más importantes de la provincia, la N-420. Tras dejar atrás varias pedanías de la capital y el municipio de Fuentes, nos topamos con el desvío a Cañada del Hoyo. Nos incorporamos a la carretera CUV-9142, que culmina en la localidad Campillos-Sierra. Siguiendo esta dirección también se puede acceder a dos de los parajes naturales más importantes de Cuenca: las lagunas de Cañada del Hoyo y las torcas de los Palancares. Posee una población de 254 habitantes (INE 2017). Pertenece a la comarca Serranía Media-Campichuelo y Serranía Baja.

Qué ver en Cañada del Hoyo

Tras adentrarnos en el casco urbano, estacionamos el auto en la calle del Horno. Lo primero que vimos fue un aparato antiguo a modo de adorno, del cual desconocíamos su uso. A los pocos metros el monumento “en memoria de las víctimas y los que colaboraron en el accidente del túnel de los Palancares en 1960”. Ascendimos calles como Barrio Nuevo L.A. hasta asomarnos al castillo del Buen Suceso. En un principio, en época árabe, fue atalaya. Tras la conquista de Cuenca por Alfonso VIII se convierte en castillo. Fue propiedad de muchos señoríos, incluidos los de Molina, Cañete y Villena. Actualmente es de titularidad privada. Después de numerosas reformas, destacan su muralla y la torre del homenaje.

El castillo de Cañada del Hoyo es su principal monumento

Castillo del Buen Suceso

Tocó descender hasta desembocar en el centro neurálgico de la localidad, la plaza Párroco Juan Montero. Existen diferentes construcciones de interés en este punto. Por ejemplo el ayuntamiento de Caña del Hoyo. Consta de dos pisos, incluyendo en el superior una hermosa balconada de madera. A muy poca distancia se halla una monumental fuente cubierta con estructura de madera y tejado a dos aguas. Junto a ella el abrevadero con la inscripción de su fecha de realización, 1870.

El ayuntamiento de Cañada del Hoyo tiene una hermosa balconada de madera

Casa consistorial de Cañada del Hoyo

De una calle cercana salía un paseo adoquinado, el cual tomamos para llegar a un bello mirador. Hicimos la consiguiente parada de descanso y continuamos el zascandileo retornando a la plaza. No se nos había pasado hablar del mayor templo que existe en la villa. Nos referimos a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves. Destacamos la entrada porticada que existe en uno de los laterales. Nos comentó un amable vecino que si teníamos la ocasión entrásemos, pues alberga en su interior un retablo interesante de reciente construcción. Lástima, no se encontraba abierta.

La iglesia de Cañada del Hoyo posee un hermoso retablo de reciente construcción

Porche de entrada a la iglesia parroquial

Era la hora de comer y nos pasamos por el bar El Garaje. Llenamos el buche con unos cuantos refrigerios y algunas exquisitas raciones. Zarajos, morteruelo, jamón, queso, patatas… No faltó de nada. Hacía falta energía para continuar la jornada. El trato muy amable, incluso el hostelero nos comentó algunos edificios interesantes a las afueras del pueblo. De ahí salió nuestra aventura a la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles.

Salimos del núcleo urbano en busca de avuentura

Cogimos el coche y, siguiendo sus indicaciones, tomamos el camino dirección Fuentes. En paralelo a las vías del tren fuimos hasta llegar a un enorme puente donde se bifurcaba el camino. Aquí nuestro error, tiramos hacia el puente en vez de seguir por el otro lado. En resumen, tuvimos que dejar el coche en medio del camino por el riesgo a quedarnos sin él dado lo abrupto del medio. Observamos una construcción mediante el GPS y nos dirigimos a ella andando. Evidentemente no era y perdimos una hora. Cosas del zascandileo. Dimos media vuelta, volvimos a tomar el coche y fuimos por el camino correcto, pero una valla nos impidió el paso. La ermita estaba detrás. Tanto tiempo para quedarnos sin verla. Qué pena.

La ermita de Nuestra Señora de los Ángeles está a varios kilómetros de Cañada del Hoyo

Construcciones en la lejanía desde la valla que nos impedía el paso

Media vuelta al pueblo y de nuevo a la carretera dirección N-420. Antes de irnos queríamos pasar por un lugar muy vistoso. La estación de tren de Cañada del Hoyo sigue el mismo patrón que todas las de la misma línea férrea. Escuchamos hace tiempo que iba a ser residencia de artistas, pero no parecía que nadie viviese dentro. Quizás esté en vías de desarrollo. Las fotografías que se hacen en estos entornos siempre están muy logradas.

Las estaciones de tren en los pueblos de la serranía de Cuenca son espectaculares

Estación de tren de Cañada del Hoyo

De esta manera pusimos punto y final a nuestra visita. Recomendamos a todo el mundo pasarse por este pequeño y encantador pueblo de la Serranía. Las lagunas de Cañada del Hoyo son un monumento muy visitado por su espectacularidad, así que la excusa es perfecta. De camino la parada en esta localidad es obligada. Sus construcciones tradicionales de marcado carácter serrano son muy agradables a la vista. No es hablar por hablar.