Experiencia gastronómica en el parador de Cuenca

Logo_Paradores_Cuenca_Plato
Ajoarriero_conquense_gastronomia
Ensalada_exótica_Parador_Cuenca
Parador_Cuenca_Restaurante_lomo_ternera
Pato_naranja_Parador_Cuenca
El pasado 30 de diciembre de 2015 fuimos a disfrutar del gran premio que obtuvimos en el Instameet de Cuenca organizado por Igers CLM. El premio consistía en una comida o cena para dos personas en el Parador de Cuenca. La sala donde comimos ya la conocimos con anterioridad, puesto que fue donde se celebró el Congreso #CuencaEnamora, del cual hemos hablado ya varias veces.

El Parador de Cuenca es el antiguo convento de San Pablo, un complejo de extraordinaria belleza localizado en un sitio privilegiado en la hoz del Huécar. Además de las maravillosas vistas, tenemos a escasos metros dos de los monumentos más conocidos de Cuenca: el puente de San Pablo y las Casas Colgadas.

El Restaurante Especia Parador de Cuenca se halla en el, antaño, comedor de los monjes que residían en el convento, una opción formidable para disfrutar de un buen almuerzo o cena en la capital. Durante el verano es frecuente acompañar las exquisitas cenas en la terraza con música en directo. En cambio, para el invierno podemos probar las delicadas cenas maridaje. Basado en un tipo de cocina tradicional, tiene las siguientes especialidades: huevos trufados, carrilleras de buey, menestra y carne de caza. En los postres destacan el helado de queso artesano y el tocinillo de cielo con gelatina de Gin-Tonic.

El menú que nos ofrecieron se denominaba “El menú del parador”, consistente en siete primeros, cuatro segundos y cinco postres, como podéis observar en la foto que acompaña la reseña.

Como por desgracia había que escoger uno de cada, nos decantamos por una ensalada de hojas tiernas con gambón, tomate, perlas de queso y vinagreta de mango; y ajo mortero conquense con polvo de pistachos, el comúnmente conocido como “ajoarriero”. La ensalada, suponía una explosión de gusto por la mezcla de ingredientes y texturas. Por su parte, el ajo mortero conquense tenía un gran sabor y el bacalao que lo coronaba estaba en su punto.

Respecto a los segundos platos, aunque nos costó decidir una barbaridad, escogimos lomo de ternera a la brasa de carbón ecológico con berenjena asada, y confit de pato en salsa de naranja y soja con pisto de piña. El lomo estaba muy bien cocinado y el carbón se dejaba notar en el gusto. En cuanto al confit de pato, dejaba en el paladar un sabor muy característico gracias a la combinación de ingredientes salados y dulces.

Por último nos ofrecieron un “mix” de postres en el que pudimos tomar cuajo de almendras con alajú y crema helada de turrón , cuajada de leche de oveja, frutos secos y helado de turrón “sin azúcar”, postre de naranja “bizcocho de azahar, crema, frutilla y sorbete”, milhojas de piña con helado de yogurt y flan casero. Un magnífico colofón para un menú de diez.

Menú gastronómico del Parador de Cuenca

El menú del Parador de Cuenca

El trato, tanto de los camareros como del maitre, fue estupendo. Estuvieron pendientes de nosotros en todo momento para que la experiencia fuera lo más satisfactoria posible. Y así fue. Solo nos queda agradecer a nuestros amigos de Instagramers Castilla-La Mancha y a Paradores, patrocinadores del #InstaMeetCuenca2015. Ya os iremos contando nuestras siguientes comilonas por la provincia de Cuenca.