Ruta por la ciudad de Toledo (IV)

Llegamos al final de nuestro paseo por la monumental Toledo. Cerramos el tercer post desde el monasterio de San Juan de los Reyes, uno de los edificios más representativos de la ciudad. Toca pasear por la judería y comprobar la maravillosa iluminación que posee la villa cuando anoche. Sí, se nos hizo de noche. La sinagoga del Tránsito o la iglesia de Santo Tomé son algunos de los edificios que contemplamos. También volvemos a visitar, nocturnamente, importantes monumentos ya admirados en las otras entregas, como la catedral Primada o la puerta de Nueva Bisagra.

Qué ver en Toledo

Tomamos la calle de los Reyes Católicos. A los pocos metros nos topamos con la escuela de Artes y Oficios, inmueble con vistosa fachada liderada por un gran escudo de los Reyes Católicos. Nos asomamos a la cercana sinagoga de Santa María la Blanca. Se levantó en el siglo XII, aunque fue reedificada posteriormente, teniendo diversos usos a lo largo de la historia. Cinco naves en su interior donde destacan los pilares ochavados bajo arcos de herradura y la sublime decoración. Por supuesto, el característico color blanco. Referente del arte almohade en nuestro país.

Escuela de Artes y Oficios de Toledo

Enfilando la misma calle de los Reyes Católicos nos maravillamos con la llamativa arquitectura del barrio. Finalmente salimos a un espacio amplio, el conocido paseo del Tránsito. Casi sin quererlo dejamos atrás el museo Sefardí. La sinagoga del Tránsito alberga su exposición permanente, dedicada a explicar la historia del pueblo judío en España. El templo está considerado como una de las sinagogas medievales más hermosas y mejor conservadas del planeta.

La Sinagoga del Tránsito alberga el Museo Sefardí

Recorrimos el agradable parque de la zona, acercándonos al mirador existente. Las vistas nocturnas llamaban la atención, en especial el edificio de las Cortes de Castilla-La Mancha. Su iluminación era preciosa. Subimos hasta la plaza del Conde, hogar del palacio de Fuensalida. Continuando un poco más cuesta arriba, desembocamos en la iglesia de Santo Tomé. Hace las veces de museo, y es que guarda un tesoro en su interior. Nos referimos a “El Entierro del Señor de Orgaz”, obra cumbre de El Greco. Uno de los cuadros más conocidos e importantes de nuestro país.

Iglesia de Santo Tomé, en Toledo

En alguna que otra ocasión la gente debió pensar que estábamos alelados, pues íbamos mirando el suelo de cuando en cuando. La razón se debe a los focos que iluminaban nuestros pies con señales que indicaban nuestra localización, la judería. No tardamos en seguir por la calle Santo Tomé y llegar a la iglesia del Salvador. Antaño, hacia el siglo IX, fue mezquita. Alberga en su estructura restos de edificios de época romana y visigoda.

Luces que iluminan Toledo. Una maravilla

Tras dejar atrás la plaza del Salvador, cogimos la calle de la Trinidad para dar de nuevo con la plaza del Ayuntamiento. No hay mucho más que decir, a partir de aquí nos dedicamos a contemplar otra visión de los monumentos vistos, y comentados, anteriormente en posts anteriores de nuestra ruta por la villa. Si Toledo es preciosa de día, de noche es mágica. Las luces que iluminan maravillas como la catedral, aportan un valor añadido muy importante a la ciudad.

Catedral Primada iluminada de noche

Bordeamos la catedral Primada hasta la plaza Mayor. Nos dio las buenas noches un teatro de Rojas espectacular. Calle de las Tornerías hasta calle del Comercio y luego Zocodover. Comenzó la bajada hasta salir del casco antiguo en busca del auto.

El teatro de Rojas iluminado de noche

La puerta de Nueva Bisagra nos despidió deseando un pronto regreso. Lo habrá. Toledo es la capital de Castilla-La Mancha por algo. Recomendar la visita a la ciudad es una perogrullada. Lo más seguro es que si estás leyendo esto la hayas visitado alguna vez, en ese caso te instamos a volver. Si no lo es, craso error. La Ciudad de las Tres Culturas aguarda con los brazos abiertos. Sus templos, museos y monumentos suponen un conjunto urbano del que pocas ciudades pueden presumir, estando, además, abrazado por el río Tajo. Palabras mayores. Prendados de Toledo para siempre.