Ruta por la ciudad de Toledo (III)

En el segundo post de nuestro zascandileo por la capital de Castilla-La Mancha nos quedamos en un paraje precioso, a orillas del río Tajo. Toca volver al núcleo urbano para seguir admirando los innumerables edificios y monumentos históricos de Toledo. En esta tercera edición pasaremos por la iglesia de los Jesuitas, el monasterio de Santo Domingo el Antiguo, el Real Colegio de Doncellas Nobles o el monasterio de San Juan de los Reyes, entre otros muchos lugares de interés. ¡Seguimos!

Qué ver en Toledo

Subimos cuesta arriba de nuevo hacia la catedral. Era hora de comer y nos decantamos por la recomendación de nuestra amiga Estefanía. La Mona Bar, en la calle Tornerías, fue nuestro destino. Lo recomendamos completamente, comida y trato sobresalientes. Salimos a buscar un sitio para tomar café. Nos recomendó el zascandil Alfonso la Sala Pícaro, a la que llegamos tras cruzar la plaza de la Ropería. Desgraciadamente, estaba cerrada. Pasamos de largo la iglesia de San Nicolás y tomamos la calle de los Alfileritos. Desembocamos en la plaza de San Vicente y, de pronto, su segunda y grandiosa propuesta. El Círculo de Arte de Toledo fue nuestro destino.

Interior del Círculo de Arte de Toledo

Nos encantó. No solo el café que tomamos, sino el lugar. Esta asociación cultural se ubica en la antigua iglesia de San Vicente, destacable por su bello ábside semicircular. Alberga todo tipo de eventos y actividades como exposiciones o conciertos. Una maravilla. Seguimos por la calle Alfonso X el Sabio hasta que desembocamos en uno de los templos más destacables de la ciudad, la iglesia de los Jesuitas o de San Ildefonso (s. XVII-XVIII).

Fachada principal de la iglesia de los Jesuitas

Este templo de estilo barroco posee unas considerables dimensiones. Destaca su poderosa fachada simétrica de dos torres. En su interior podemos admirar la gran cúpula, además de hermosos retablos y capillas. Tras abonar la entrada, se nos permitió subir a lo alto para contemplar las vistas. Lo recomendamos encarecidamente, pues la panorámica es magnífica. Nos encontrábamos en la plaza del Padre Juan de Mariana.

Vistas del Alcázar desde la igelsia de los Jesuitas

Giramos para entrar en la calle San Román, mediante la cual aterrizamos en la plaza homónima. Tres edificios de interés en los alrededores: el convento de San Pedro Mártir, que posee un interesante claustro, el convento de San Clemente y la iglesia de San Román, la cual alberga el museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda. Cruzamos a la cercana plaza de Padilla, lugar del monumento al conocido hidalgo castellano.

Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda, en Toledo

No tardamos en llegar a la siguiente plaza, Santo Domingo el Antiguo. Allí se ubica el conocido monasterio homónimo. De esta joya merece la pena reseñar las pinturas de El Greco, así como su tumba y algunos documentos del famoso pintor cretense. También podemos apreciar obras de otros autores, además de otro tipo de documentación histórica, como el testamento de Pedro I de Castilla. Aneja, la hermosa parroquia de santa Leocadia. A cada paso nos encontrábamos con una delicia arquitectónica.

Iglesia de Santa Leocadia, junto al monasterio de Santo Domingo el Antiguo

Tomamos la cercana cuesta de Corchete para desembocar en la plaza del Cardenal Silíceo, morada de otro importante inmueble. Hablamos del Real Colegio de Doncellas Nobles (s. XVI). Destaca su iglesia barroca, que alberga el sepulcro del creador de esta fundación educativa, el Cardenal Silíceo; así como el patio y la Sala Rectoral. Por la calle Colegio de Doncellas contemplamos la ermita de Santa Ana y cruzamos por el llamativo pasadizo del Cobertizo de las Doncellas. La plaza de la Cruz nos esperaba, aunque decidimos cambiar la ruta y dar media vuelta.

Fachada del Real Colegio de Doncellas Nobles, en Toledo

Pasado el Colegio de Doncellas tomamos la calle Pintor Matías Moreno. Tras un agradable paseo llegamos a uno de los edificios más importantes de Toledo, el monasterio de San Juan de los Reyes (s. XV). Fue ordenado construir por los Reyes Católicos para conmemorar la victoria en la batalla de Toro, crucial en el desenlace de la Guerra de Sucesión. Se trata de uno de los mejores ejemplos del estilo gótico hispano-flamenco, siendo la traza general de su construcción obra de Juan Guas. Mención especial merece el espectacular claustro, decorado magistralmente. La iglesia es de una sola nave con capillas laterales. Consta de abundante decoración en la capilla mayor y el crucero. Según las crónicas de la época, en un primer momento, fue deseo de la reina ser enterrada en este lugar. Aunque, como bien se sabe, años después dispuso en su testamento recibir sepultura en la ciudad de Granada.

El espectacular monasterio de San Juan de los Reyes

Con este importante monumento nos despedimos hasta la próxima y última edición de nuestra ruta por Toledo ciudad. Nos queda visitar la judería, así como otros templos de interés como la iglesia de Santo Tomé, hogar de “El Entierro del Señor de Orgaz”, ilustre pintura de El Greco. También ofreceremos fotografías nocturnas de otros monumentos ya mostrados. Esta otra cara de Toledo es muy interesante. Hasta entonces, toca esperar. No mucho.