Ruta por la ciudad de Albacete (I)

Interior de la plaza de toros de Albacete

Aprovechando que celebrábamos en la localidad un importante acontecimiento social con nuestros amigos, decidimos dedicar unas horas del fin de semana para patear bien Albacete. Hablamos de la ciudad más poblada, con diferencia, en toda Castilla-La Mancha. Se gana al visitante con sus edificios modernos y la amabilidad de sus gentes. Posee un amplio patrimonio, y es que tardamos lo suyo en recorrer bien sus calles. Es por esto que dividiremos nuestro zascandileo en tres partes. En esta primera partiremos desde el norte del casco urbano, donde teníamos el alojamiento, hasta llegar a la zona del recinto ferial y la plaza de Toros. Seguiremos por la calle Feria hasta desembocar en la plaza de la Catedral, hogar de numerosos edificios simbólicos como el museo cuchillería, el ayuntamiento o la catedral de Albacete.

Cómo llegar a Albacete

Dos autovías representan los dos caminos más sencillos para llegar a la ciudad. Son la A-31 y la A-30. La primera surge de la autovía A-3 a la altura de Atalaya del Cañavate, en la provincia de Cuenca, para desembocar en la ciudad de Alicante. La segunda parte de la misma A-31, una vez dejada atrás el área metropolitana de Albacete, para concluir en Cartagena, provincia de Murcia. Otras carreteras importantes que atraviesan la capital son la N-322, que circula desde Bailén (Jaén) a Requena (Valencia), la N-301, que abarca desde Ocaña (Toledo) hasta la citada Cartagena, y la N-430, cuyo recorrido atraviesa el país de oeste a este desde Badajoz a Játiva (Valencia). Como se puede comprobar, es una ciudad privilegiadamente comunicada. Posee una población de 172.816 habitantes (INE 2017), convirtiéndola en la urbe más poblada de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha con mucha diferencia. Nuestra ruta comienza en la calle Miguel López de Legazpi, pues es allí donde teníamos el apartamento. De este modo, comenzó nuestro zascandileo una tarde de invierno.

Qué ver en Albacete

Salimos recto hasta llegar a la avenida Ramón Menéndez Pidal. Antes de llegar a la plaza Isabel II, giramos a la derecha para tomar la avenida Arquitecto Julio Carrilero. Tras unos minutos de camino, desembocamos en el conocido recinto ferial. Está compuesto por anillos concéntricos, albergando en el centro un hermoso templete modernista, obra de Daniel Rubio. En su interior se celebra la conocida Feria de Albacete, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

La Feria de Albacete está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional

Entrada al recinto ferial de Albacete

Tomamos la calle Feria para entrar en los cercanos Jardinillos de la Feria. Sin duda uno de los parques más hermosos de toda la provincia de Albacete. De frente nos topamos con la plaza de toros. Recordamos el primer aniversario de nuestros amigos de Igers Castilla-La Mancha, en el cual pudimos entrar por dentro. Posee un tamaño considerable, resultando muy agradable a la vista, sobre todo su fachada de doble piso. Data de 1917. A los pocos metros pudimos observar los Molinos de la Feria.

En Albacete, los Molinos de la Feria se consideran el punto de entrada a la zona del recinto ferial

Molinos de la Feria, en Albacete ciudad

Recto por la calle Feria, dejamos atrás la casa Perona, uno de los edificios civiles más importantes de la ciudad. Ha sufrido varias reformas desde su construcción en el siglo XVIII. Esta casa-palacio perteneció a la nobleza albaceteña. Ya en la calle San Julián, pudimos apreciar en un esquinazo el inmueble que alberga el Archivo Histórico Provincial de Albacete. Su fachada es muy vistosa y está coronada por una gran cornisa. Se construyó en 1924, siendo rehabilitado en 1987. Antiguamente poseía uso de viviendas.

El Archivo Histórico Provincial de Albacete antaño tenía uso para viviendas

Edificio del Archivo Histórico Provincial

Finalmente aterrizamos en la plaza de la Catedral, donde se localizan varios de los monumentos más conocidos. Empezamos por la casa de Hortelano. Destaca, sobre todo, por el ladrillo vitrificado de color verde que posee la fachada. Su estilo es neogótico, constando de dos cuerpos y dos torres laterales. La actual construcción procede del año 1912, aunque su origen es del siglo XIX. Antiguamente fue sede la Policia Local, de Urbanismo Municipal o del Consejo Social de la Universidad. Desde 2004 es conocida por todo el mundo como el museo de la Cuchillería.

El museo de la Cuchillería destaca por el color verde de su fachada

Casa de Hortelano, actual museo de la Cuchillería

Delante, imponente, en la plaza Virgen de los Llanos, la catedral de San Juan. Su construcción se inició en el siglo XVI, aunque no es hasta el siglo XX cuando concluye, una vez realizada la fachada principal y cerrado el tercer tramo. Las tres naves de su interior poseen elementos de los estilos gótico, renacentista y barroco, siendo protagonista el primero. La planta es basilical, albergando siete capillas laterales en cada lado mas tres en el ábside. Llaman la atención los frescos de sus paredes.

La catedral de Albacete posee diversos estilos arquitectónicos

Catedral de San Juan, en Albacete

Cruzamos de nuevo a la plaza de la Catedral, para asomarnos al ayuntamiento de Albacete. Más moderno, destaca sobre todo por los jardines que preceden a la entrada, donde se puede contemplar una coqueta fuente. Sustituyó a la antigua sede ubicada en la plaza del Altozano. Y aquí nos vamos a quedar.

La anterior sede del ayuntamiento de Albacete se encontraba en la plaza del Altozano

Fachada del ayuntamiento de Albacete

Quedan muchos puntos de interés por visitar. Será en las siguientes entradas. El colegio de Arquitectos, el pasaje Lodares, el chalet Fontecha o el parque Abelardo Sánchez son algunos de los lugares que admiraremos en el siguiente post. Hasta entonces nos despedimos de esta maravillosa ciudad. Grande Albacete.