Ruta por la ciudad de Albacete (II)

Busto en el parque Abelardo Sánchez de Albacete

[su_dropcap style=”simple”]C[/su_dropcap]ontinuamos el zascandileo por la urbe más poblada de Castilla-La Mancha. En la primera entrega visitamos varios lugares de interés, concluyendo en la plaza de la Catedral. Albacete guarda todavía muchos tesoros por descubrir, por lo que toca desplazarse hacia el sur de la ciudad pasando por sitios tan especiales como el pasaje Lodares, el chalet Fontecha, el parque Abelardo Sánchez o el depósito del Sol. Mucho nivel en esta segunda edición.

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Qué ver en Albacete

Volvimos hacia la catedral para rodearla y contemplar su grandeza por todos los lados. Desembocamos en la plaza de la Constitución, desde la cual tomamos la calle del Rosario hasta que giramos por la calle de los Tintes. A medio trayecto apareció ante nosotros uno de los espacios más hermosos de Albacete. Nos referimos al pasaje de Lodares. Es una galería comercial de estilo modernista que conecta la vía anteriormente citada con la calle Mayor. Destacan los imponentes modillones sobre columnas y la cubierta de hierro y vidrio. Data de 1925.

El pasaje Lodares es una galería comercial modernista de Albacete

Pasaje lodares, en Albacete

Salimos desde la calle Mayor al cruce con Marqués de Molins. Ante nosotros, de nuevo, un edificio modernista. Haciendo esquina se halla Casa Cabot, inmueble cuya poderosa fachada llama bastante la atención. En especial destaca la parte superior con cúpula de color azul y multitud de detalles ornamentales. Bajando la calle Tesifonte Gallego encontramos más edificios de corte ecléctico, como el casino Primitivo. Merece la pena contemplar las columnas jónicas de su planta superior, al igual que el entablamento. Se levantó en 1927 para ampliar el antiguo casino de estas características.

La Casa Cabot es un edificio de estilo modernista con una hermosa fachada

Casa Cabot, en la esquina de la calle Mayor con Marqués de Molins

Seguimos por la calle Tesifonte Gallego admirando inmuebles como Val General, cuya fachada es una maravilla, o Chalet de Fontecha, sede de la actual Cámara de Comercio de Albacete. Finalmente desembocamos en la plaza Gabriel Lodares. Allí nos esperaba la también modernista Subdelegación de Defensa. Tiene el privilegio de ser uno de los últimos proyectos del gran arquitecto Daniel Rubio antes de marcharse a Málaga. Destaca el bello torreón de la fachada, el cual posee cubierta cónica. Se levantó en 1920.

La Subdelegación de Defensa fue obra del arquitecto Daniel Rubio

Subdelegación de Defensa, ubicada en la plaza Gaabirel Lodares de Albacete

Delante de nosotros esperaba el llamado “pulmón de Albacete”. Nos referimos al parque Abelardo Sánchez. Consta de unas dimensiones considerables, estando repleto de esculturas, fuentes, espacios de ocio y, por supuesto, multitud de especies vegetales. Alberga en su interior el aula de Naturaleza, una biblioteca y el museo Arqueológico Provincial. Ha sufrido varias remodelaciones, por ejemplo en el año 2001.

Se denomina pulmón de Albacete al parque Abelardo Sánchez

El parque Abelardo Sánchez posee una gran superficie de terreno

Tras dar un buen paseo por el parque, partimos por la salida que da a la avenida de España. Después de maravillarnos con el imponente instituto Bachiller Sabuco, continuamos por la calle Calderón de la Barca. Tras andar un breve periodo de tiempo salimos al depósito del Sol. Este gran cilindro se utilizaba antaño para el control de aguas. Es un claro ejemplo del aprovechamiento de las infraestructuras que se hizo en la ciudad, pues actualmente alberga una biblioteca municipal. El corte modernista que posee es apreciable en la cornisa y en la literna que corona la construcción.

Actualmente el Depósito del Sol alberga una biblioteca municipal

El depósito del Sol sorprende al vistiante con su estilo modernista

Tocó callejear un poco por vías como Marzo y Guzmán el Bueno hasta desembocar en la iglesia parroquial de la Purísima Concepción (s. XVIII). Quizás por fuera no llame excesivamente la atención, pero en su interior guarda un gran tesoro. Hablamos de su retablo churrigueresco, obra de Francisco Montllor. Posee columnas solomónicas y ático semicircular. Antiguamente se ubicaba en el desaparecido convento de Justinianas, trasladándose a este templo en 1939. La iglesia consta de nave única con capillas laterales, cubiertas con bóvedas de arista. En un primer momento fue convento de los Jesuítas, hasta que fueron expulsados en 1756. Cuando entramos estaban dando misa o haciendo algún tipo de celebración, ya que se encontraba llena. Esto nos impidió hacerle la pertinente fotografía al retablo. Una pena.

Fachada de la iglesia parroquial de la Purísima Concepción

Pena que no pudiésemos captar el bonito retablo churrigueresco de la iglesia de la Concepción

La cercana calle Concepción nos esperaba. Ya era prácticamente de noche y apetecía tomar algo y, quizás, echar unos bailes. Sin duda es una vía idónea para ello. Aquí realizamos el receso. Al día siguiente tocaba continuar por donde lo dejamos. Será en la próxima, tercera y última entrega de nuestra ruta por la ciudad de Albacete. Gratas sorpresas nos deparan.