Puebla de Don Rodrigo, descansando junto al río Guadiana

Cogemos el petate y nos dirigimos al extremo occidental de la provincia, lindando con la comunidad autónoma de Extremadura. Puebla de Don Rodrigo está bañada por los arroyos Grande y Chico, muy cerca del río Guadiana. Podríamos destacar por encima de todo su espectacular entorno natural, y eso que consta de un patrimonio arquitectónico muy interesante, con la iglesia parroquial de San Juan Bautista a la cabeza.

Cómo llegar a Puebla de Don Rodrigo

Nosotros aterrizamos en la localidad desde la provincia de Badajoz, a través de la carretera N-430, principal artería que atraviesa el núcleo urbano de la villa. También es posible llegar por la vía CM-4103, que circula desde la población de Agudo hasta la de Horcajo de los Montes. Posee una población de 1228 habitantes (INE 2016), los cuales pertenecen a la comarca de Montes. Se encuentra a 78 kilómetros de Ciudad Real capital.

Qué ver en Puebla de Don Rodrigo

Dejamos el auto aparcado en la calle Carretera de Agudo. Poco antes de llegar al pueblo ya teníamos constancia del espectacular paraje en el que se localiza la villa. Tomamos la calle Mayor y justo delante de nosotros apareció el primer punto de interés. En realidad es la protagonista de la arquitectura en Puebla de Don Rodrigo, nos referimos a la iglesia parroquial de San Juan Bautista (s. XV). Destaca su esbelta torre cuadrada con tejado a cuatro aguas, así como los poderosos contrafuertes que refuerzan las fachadas este y oeste.

Iglesia de San Juan Bautista, en Puebla de Don Rodrigo

Seguimos por la plazoleta que hay junto al templo, con sus pinos guardianes, hasta llegar al bar Castilla, que hace esquina. Paramos a tomar un refrigerio, pues hacía falta coger energías. El amable hostelero nos indicó, tras preguntarle, cuáles eran los principales lugares para visitar. Justo a su lado encontramos el ayuntamiento de la localidad, camuflado y discreto entre los edificios residenciales anexos.

Escudo de Puebla de Don Rodrigo

Bajamos por la calle Mayor hasta girar a la izquierda por la travesía Nueva. Prosiguió el zascandileo por estrechas calles como Cantarranas y Calvo Sotelo. Tras andar un poco más, decidimos volver al coche para visitar la siguiente construcción recomendada. Por la calle Mayor tomamos un camino de tierra que nos condujo hasta la ermita de San Isidro.

Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo)

Sin duda es un templo importante. Lo denota su torre, ya que su altura no es muy común entre las ermitas. Merece la pena reseñar su tejado a dos aguas y la entrada con arco de medio punto. Con nota curiosa, destacar los aperos de labranza que había en los alrededores del edificio. También, muy cerca, encontramos el majestuoso río Guadiana.

Aperos de labranza en la ermita de San Isidro

De este modo concluyó la excursión a Puebla de Don Rodrigo. Somos conscientes de que nos faltaron lugares por visitar, sobre todo pertenecientes al entorno natural del municipio. Hablamos por ejemplo del Estrecho de las Hoces o de Valtriguero. Tocará volver a conocerlos. Buenas fechas son Santa Quiteria y San Isidro en mayo, o del 28 de agosto al 2 de septiembre, cuando se celebran la feria y fiestas de su patrón San Juan Bautista.

De momento, toca recomendar la visita a Puebla de Don Rodrigo, merece la pena para disfrutar de la naturaleza que rodea a esta magnífica localidad.