Parque Nacional Las Tablas de Daimiel

Durante una estancia en la localidad de Daimiel, aprovechamos para visitar uno de los humedales más importantes de nuestro país. Hablamos del Parque Nacional Las Tablas de Daimiel, Reserva de la Biosfera desde el año 1981. Una lástima que nuestra visita fuese en época de sequía extrema, pues esta maravilla de la naturaleza no se podía disfrutar en todo su esplendor. A pesar de ello nos dimos un paseo por esta zona de Ciudad Real. Apetecía.

Cómo llegar al Parque Nacional Las Tablas de Daimiel

Existen dos maneras de aterrizar en Las Tablas de Daimiel. A través de dos localidades distintas. Una desde Daimiel y la otra desde Villarrubia de los Ojos. Nosotros lo hicimos desde la primera. De ambas sale una carretera que conduce hasta el Centro de Visitantes. Poseen una longitud parecida. Unos 1o kilómetros, aproximadamente. Ciudad Real, comarca de La Mancha, donde los ríos Gigüela y Guadiana se desbordan. Ahí llegaremos a este maravilloso parque nacional.

Qué ver en el Parque Nacional Las Tablas de Daimiel

Desde la localidad de Daimiel tomamos la carretera que conduce hasta Las Tablas de Daimiel. No tiene pérdida. Está muy bien señalizado. Tras 10 kilómetros aterrizamos en el Centro de Interpretación. Aquí se puede conocer de primera mano todas las maravillas del parque gracias a los paneles informativos y vídeos que ofrece el inmueble. Estacionamos el auto y vino la duda. El tiempo. Antes nosotros tres itinerarios: Laguna Permanente (1,5 km.), Isla del Pan (2,5 km.) y Torre de Prado Ancho (4 km.). Existe otro itinerario restringido para visitar el parque en vehículo 4×4. Finalmente escogimos el primero y más corto. Tuvimos el placer, de que nuestro amigo David Piqueras nos acompañase en esta excursión.

Cartel indicativo del parque natural

Este humedal es el último representante en Europa del ecosistema tablas fluviales. Explicación. Mezcla las características de una zona de descarga de aguas subterráneas provenientes de un gran acuífero, con las de una llanura de inundación. Esta llanura de inundación es provocada por el desbordamiento de los ríos Gigüela y Guadiana. Un espectáculo para la vista. Lástima el estado en el que lo encontramos.

Pasarelas de madera

Decimos esto porque la escasez de agua era alarmante. Comenzamos el sendero de la Laguna Permanente, el cual se halla en la entrada del río Guadiana al parque. Delante de nosotros solo sequía. Una sensación desalentadora. Pasamos por dos observatorios de fauna y lo mismo. Un secarral. Tuvimos suerte finalmente de cruzar por un punto en el que sí era posible disfrutar del agua y el paisaje, haciendo honor al título de Laguna Permanente. A pesar de ello, los niveles eran bastante escasos.

Escasez de agua en la Laguna Permanente

La exuberante cubierta vegetal tan característica del parque nacional, se veía muy solitaria. En condiciones normales, resulta un magnífico hábitat para la fauna propia del medio acuático existente. Muchas especies utilizan Las Tablas de Daimiel para invernar, por ejemplo la garza real o el pato cuchara. Otras lo utilizan como lugar de nidificación, como puede ser el caso del porrón europeo, el somormujo lavanco o el pato colorado. Durante las migraciones sirve además de descanso para especies tales como el fumarel común. Se puede observar, con suerte, anfibios como el sapillo moteado o la ranita de San Antonio, reptiles como los galápagos europeos y leproso, o mamíferos, entre los que se encuentran la nutria, el zorro y el tejón.

Poca fauna divisamos en nuestra visita

El recorrido fue breve. Tardamos menos de una hora en completar el itinerario. Pasamos por delante de algún majano, que son construcciones de arquitectura popular hechas de piedras superpuestas formando un espacio cubierto de tipo, generalmente, cónico. En otras localidades se denominan también chozos o cubillos. La mayor parte servía de refugio en los días tempestuosos.

Majano derruido en Las Tablas de Daimiel

Fue declarado parque nacional en 1973, Reserva de la Biosfera UNESCO en 1981 y zona húmeda de importancia internacional del Convenio RAMSAR en 1982. Además es Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Importancia para las Aves (ZEPA). Muchos reconocimientos merecidos. Probablemente haya influido la potente y hermosa flora que puebla el entorno. Especies como la masiega, la enea o la ova son buenos ejemplos.

Prometemos volver cuando haya más agua

Volvimos al auto y de esta manera concluimos nuestra breve visita al Parque Nacional Las Tablas de Daimiel. No lo pudimos contemplar en sus mejores condiciones, lo cual nos obliga, sin tardar demasiado, a volver y publicar algo más lustroso. Estamos seguros de que sentiremos este lugar, único en Europa, dentro de muy poco.