Argamasilla de Alba, entre Cervantes y Azorín

Comarca de la Mancha. Provincia de Ciudad Real. Allí nos espera Argamasilla de Alba, localidad quijotesca donde las haya. Además de estar ligada a importantes literatos como Miguel de Cervantes o José Martínez Ruiz “Azorín”, presenta un importante conjunto de edificios civiles y religiosos. Algunos ejemplos de categoría son la iglesia de San Juan Bautista, con su “Descubierto”, la Casa Medrano, el canal del Gran Prior o el castillo de Peñarroya. Apetece zascandilear.

Cómo llegar a Argamasilla de Alba

Importantes vías circulan por su término municipal. Nosotros aterrizamos desde la autovía A-43, importante arteria de Castilla-La Mancha que cruza desde Atalaya del Cañavate (Cuenca) hasta Puertollano (Ciudad Real). En algunos tramos, carreteras como la autovía A-41 o la N-310, comparten trazado. Otras lugares de interés colindantes como Villarta de San Juan, La Solana, Tomelloso o las lagunas de Ruidera, se encuentran conectados directamente a través de carreteras convencionales. Posee una población de 6928 habitantes (INE 2017). Este municipio perteneciente a la comarca de la Mancha está bordeado por el poderoso río Guadiana.

Qué ver en Argamasilla de Alba

Tras introducirnos en el núcleo urbano, callejeamos hasta estacionar el auto en la calle Paz. Al poco tiempo apareció ante nosotros la plaza Marqués de Casa Pacheco. Un importante inmueble preside el espacio, el Pósito de La Tercia (s. XVII). Fue ordenado construir por doña Ana Mondéjar, pasando por diversas manos hasta que en 2005 consiguió un acuerdo el ayuntamiento con los propietarios. Actualmente tiene uso turístico y cultural. Solo hicieron falta unos metros más para llegar a la plaza de Alonso Quijano, con sus adoquines de colores, sus esculturas de Azorín y Cervantes, y la famosa Botica de los Académicos.

Pósito de La Tercia

Fue en este edificio donde Azorín se reunió con los conocidos “Académicos de Argamasilla”. Este encuentro tuvo motivo por “La ruta de don Quijote”, obra encargada al conocido académico por el diario El Imparcial, a causa del III Centenario de la publicación de la primera parte del Quijote. Tuvo lugar en 1905. Continuamos hacia la plaza de la Constitución, no sin antes toparnos con el Canal del Gran Prior.

Canal del Gran Prior

Esta magnífica obra es la más antigua realizada en el curso del Guadiana Alto. No se conoce con seguridad su autoría, remontándose algunos hasta el siglo XIV. Ya en la plaza, acudimos al encuentro de la ermita de San Antón (s. XVIII). Sencillo templo levantado sobre otra antigua ermita dedicada a San Vicente Ferrer. Posee planta cuadrangular cubierta por bóveda sobre pechinas.

Ermita de San Antón, en Argamasilla de Alba

Media vuelta hasta llegar a la plaza de España, conocida en Argamasilla de Alba como “La Glorieta”. En un extremo se halla el ayuntamiento de la localidad, elegante inmueble de dos plantas con extensa balconada y escudo en la fachada. En el otro preside el templo más importante. Pero antes no debemos saltarnos las pintorescas esculturas que adornan el espacio. Son obra del artista local Cayetano Hilario y representan a los personajes de la conocida obra de Cervantes. Las ubicadas en la plaza de Alonso Quijano también son de su autoría.

Ayuntamiento de la localidad

Por fin ante la iglesia parroquial de San Juan Bautista (s. XVI), o mejor dicho, ante su “Descubierto”. Se trata de el espacio inconcluso que posee el templo a los pies. Ocupa, aproximadamente, un tercio de la construcción. Digna de ver es la estructura que ha quedado, con el primer tramo de pilares hasta el comienzo de los arcos y la cubierta. En 2003 se llevaron a cabo importantes remodelaciones. La iglesia consta de tres naves con planta rectangular. Ha sufrido multitud de reformas, además de dos importantes saqueos en los siglos XIX y XX. Por fuera, además del “Descubierto”, impresiona su gran torre. En el interior la joya más preciada es el cuadro exvoto de Don Rodrigo de Pacheco.

Iglesia parroquial de San Juan Bautista, desde la plaza de España

Continuamos recto por la calle Ancha, dejando atrás el Pósito Real. Se comenzó a levantar en el siglo XVI, acabándose en el XVIII. A día de hoy posee titularidad privada. En nuestros deberes estaba asomarnos a la Casa del Bachillero Sansón Carrasco, pero, lamentablemente, no había rastro de ella al estar en proceso de reconstrucción. Callejeamos por las vías Campo de Criptana, Capitán Sánchez Alántara y Cervantes, para desembocar en el último gran edificio que nos faltaba por ver en el núcleo urbano.

Pósito Real

Hablamos de la Casa de Medrano. La tradición cuenta que Cervantes sufrió prisión en los sótanos de este inmueble y empezó a crear la obra más importante de la literatura española, “El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha”. Tras pasar por numerosas manos, adquiere propiedad municipal en 1970, pero hasta 1994 no se realiza una profunda reforma y se le confiere el aspecto actual. Destacan las siguientes dependencias: Cueva de Cervantes, Auditorio y Galería Gregorio Prieto. Es Monumento Histórico-Artístico nacional, albergando también la oficina de turismo.

Casa Medrano, en Argamasilla de Alba

No tardamos en volver a la cercana calle Paz y abandonar la localidad. Lo suyo hubiese sido acudir al castillo de Peñarroya, ubicado a unos 12 kilómetros, pero tras salir de Argamasilla de Alba comenzó a diluviar y se hizo imposible su visita. Quedará reservada para otro día. Estamos seguros de que merecerá mucho la pena.

Escultura de Miguel de Cervantes