Alarcón, fortaleza de la Manchuela conquense

Vista de Alarcón

Nos dirigimos a la comarca de la Manchuela. Junto al río Júcar se encuentra una villa medieval con gran historia. Fruto de este pasado tan importante podemos apreciar un patrimonio arquitectónico declarado Conjunto Histórico-Artístico. Alarcón asombra al visitante, además de por sus construcciones, por el entorno natural que la rodea. Uno de los pueblos más atractivos, visualmente hablando, que existen en la provincia de Cuenca.

Cómo llegar a Alarcón

Por la carretera N-III dirección Motilla del Palancar, surge un desvío para tomar la CUV-8033, que llega directa a la localidad.  Se halla ubicada en lo alto de un promontorio rodeado por el río Júcar, a escasos kilómetros del pantano de Alarcón. Este municipio perteneciente a la comarca de la Manchuela tiene 148 habitantes (INE 2016), los cuales en su mayoría se dedican a la agricultura y la ganadería. El turismo también supone también una actividad económica muy importante para el pueblo. A mediados de septiembre se celebran sus fiestas patronales en honor al Cristo de la Fe.

Qué ver en Alarcón

Cientos de metros antes dejamos el coche aparcado en una explanada para tomar fotografías del espectacular paraje en el que se encuentra ubicado Alarcón. Al entrar en la villa, lo primero que vimos fue la torre de Armas y la puerta del Campo. Antes de llegar al pueblo atravesamos dos puertas más, la del Calabozo y la del Bodegón, bajo el castillo, desde donde pudimos observar unas vistas estupendas de la hoz de Alarcón y la presa de los Henchideros. La fortaleza está rodeada por tres murallas, las cuales poseen una puerta flanqueada por torres-vigía albarranas. Defendiendo el lado izquierdo está la puerta de Chinchilla o de las Moreras, que refugia el puente del Picazo. Defendiendo el lado derecho encontramos la puerta del Río, que da paso al puente del Henchidero, junto al embalse homónimo. Cruzando el puente, entramos en Los Alarconcillos, pequeña península donde se halla la torre del Cañavate.

Una vez dentro del pueblo, el primer monumento que nos encontramos es la iglesia de Santa Trinidad. De estilo gótico y construida en el siglo XIII, consta de añadidos posteriores, pues la arquitectura original solo contaba con una nave central de herencia románica. La nave norte se añadió en el siglo XV y la portada de estilo plateresco en el siglo XVI.

Entrada a la Iglesia de la Santa Trinidad en Alarcón

Iglesia de la Santa Trinidad en Alarcón

Continuamos por la calle hasta llegar al comienzo del sendero PR-CU 71 “Hoz de Alarcón”. No realizamos la ruta por falta de tiempo. Tomamos la calle Marqués de Villena hasta llegar al punto de información turística. Hemos de decir que nos ayudaron mucho y su trato fue muy cordial. Adquirido nuestro mapa, aparcamos el coche en la plaza del Infante Don Juan Manuel para proseguir el resto de la visita por el pueblo a pie. Dos son los edificios a destacar en esta plaza. El ayuntamiento, que tiene sede en el palacio del Concejo, de principios del siglo XVI. Es de corte renacentista y posee dos plantas con un soportal delimitado por cinco arcos. Se pueden observar en la fachada dos escudos correspondientes al marqués de Villena. El Centro de Arte Contemporáneo de la Pintura Mural de Alarcón, según la tradición, fue la primera iglesia que se erigió en el pueblo. Fue lugar de culto hasta su desacralización. El diseño original es románico, pero en el siglo XVI se remodeló al estilo herreriano, adquiriendo de paso mayor tamaño. En 1995 se cedió la iglesia a Jesús Mateo para su proyecto artístico de pinturas murales. Actualmente forma parte de una colección privada protegida por la UNESCO.

Nos dirigimos por la calle Capitán Julio Poveda, dejando a mano derecha el colegio público, hasta el palacio de los Castañeda, el cual solo conserva la portada, del siglo XVI, eso sí, una de las mejores conservadas de la provincia. Se piensa que puede ser obra de Esteban Jamete, el cual también participó en la construcción de la iglesia de Santa María.

Entrada de la iglesia de Santa María en Alarcón

Pórtico de entrada a la iglesia de Santa María

Pocos metros más adelante llegamos a la plaza Santo Domingo, donde contemplamos la iglesia de Santo Domingo de Silos. Originalmente construida en el siglo XII siguiendo el estilo románico, pero con influencias góticas. A día de hoy, de la edificación inicial solo queda la portada. La torre data de finales del siglo XVI. Actualmente, se ha restaurado y cumple funciones de auditorio. También a pocos metros en línea recta llegamos a la iglesia de Santa María. Declarada Monumento Nacional en 1981, fue construida en el siglo XVI. Su portada es de estilo renacentista, trabajado por el escultor Esteban Jamete, siendo la traza obra de Pedro de Alviz. En su interior destacan el retablo en el altar mayor, extraordinariamente conservado, la pila bautismal y el Sagrario, del siglo XVI.

Seguimos por la calle Doctor Tortosa, cruzando la plaza de la Autonomía hasta llegar al actual Parador Nacional de Turismo. El castillo de Alarcón, es realmente impresionante ante la mirada, sobre todo su torre del Homenaje. Situado sobre un meandro del río Júcar y en lo alto del peñasco Pico de los Hidalgos, el parador sobresale como custodio del precioso municipio declarado Conjunto Histórico-Artístico. De origen árabe, ha sido la referencia de Alarcón como bastión defensivo, tanto en los años de esplendor de la villa como en los de decadencia, sobre todo en la Edad Media, donde el castillo llegó a unos niveles de deterioro muy grandes.

Parador de Alarcón, en la provincia de Cuenca

De este modo concluyó nuestra mañana en Alarcón, un auténtico disfrute para la vista. Decidimos comer en el Café-Bar Quijote, del cual ya tenemos reseña, pues bien la mereció por lo rica que estaba la comida. Sin duda pasamos un tiempo de lo más agradable en este encantador pueblo, en nuestra humilde opinión, de los más hermosos y espectaculares de toda la provincia de Cuenca.

Castillo de Alarcón, en la Manchuela Conquense